Qué es y para que sirve el magnesio

Solemos oír a menudo que este mineral es muy bueno para la salud de nuestro organismo… ¿pero qué sabemos realmente del mismo? En esta nota, elementos para tener una mejor comprensión de los usos y beneficios del magnesio

El magnesio tiene muchas formas. Alguno de estos tipos son el quelato-aminoácido de magnesio, el carbonato de magnesio, el óxido de magnesio, el óxido dolomita de magnesio y el sulfato del magnesio.

Nuestros huesos y dientes contienen cerca del 70% del magnesio total del cuerpo. El magnesio es esencial para todo el funcionamiento del cuerpo humano, ya que participa en la transmisión de los impulsos nerviosos, ayuda a la contracción de los músculos y es fundamental para el sano desarrollo de los dientes y los huesos.

Este mineral se puede encontrar en una variedad de fuentes alimenticias. La mejor de todas estas, son los vegetales de hojas verdes frescos.

Sin embargo, también se puede hallar en muchos tipos de nueces y alimentos basados en granos enteros, así como también en la soja. Una gran variedad de de mariscos es otra excelente fuente para aportar magnesio al cuerpo. En muchas áreas geográficas, el agua potable es también una buena fuente de magnesio.

Aunque este mineral es fundamental para el funcionamiento apropiado del organismo humano, no es raro que en muchas personas se encuentren deficiencias de magnesio. La deficiencia severa de magnesio ocurre a menudo en las personas con sistema nervioso sobre-estimulado.

Los individuos con deficiencia de magnesio, suelen encontrarse agitados, confundidos y pueden además sufrir palpitaciones.

También pueden verse altamente irritables, fácilmente presionados (o de forma crónica) y en algunos casos experimentarán temblores y desorientación.

Los especialistas han sugerido que una ingestión inadecuada de magnesio en la dieta puede ser un factor que contribuya al desarrollo de enfermedades relacionadas con las arterias coronarias, y los cálculos ("piedras") en los riñones.

Los suplementos de magnesio pueden ser útiles en ciertas condiciones, pero deben ser indicados por un médico, y nunca auto-recetados.

Los mismos son frecuentemente utilizados cuando la absorción en el intestino se encuentra deteriorada, o cuando se consumen medicaciones con estrógenos, ya que esta hormona puede reducir los niveles de magnesio en sangre y conducir a la deficiencia general de este mineral, si quienes los toman no están recibiendo un suplemento de magnesio en sus fuentes dietéticas.

Las dosis recomendadas varían, pero la mayoría de los profesionales acuerdan en que lo óptimo está entre 50 y 400 miligramos diarios. Por supuesto, antes de comenzar a consumir cualquier tipo de suplemento, debe consultar a su médico de cabecera.

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