Los diez puntos que le brindan seguridad al calzado de los mayores.

Para que un calzado sea bueno, ante todo debe ser seguro. Lo importante es que proporcione un andar firme, y protegido ante posibles resbalones. Por lo general los zapatos cómodos son los más seguros

  1. En general, el calzado que proporciona tracción pero no tiene suela de goma pesada que se curva sobre el dedo mayor del pie (como ocurre en las zapatillas para correr) es el mejor para la mayoría de los ambientes.

  2. Evite el calzado con “orejuelas” de caucho en la parte externa, como los que se encuentran en las zapatillas para correr. Se pueden enganchar en el piso, sobre todo si hay alfombras.

  3. Los zapatos con cordones son más seguros que aquellos sin cordones, porque el pie calza mejor y se pueden ajustar para adaptarse a situaciones como la hinchazón o edema, o para acomodarse a aparatos ortopédicos.

  4. No lleve zapatos resbaladizos, en lo posible utilice suelas de goma.

  5. No use zapatos que le queden flojos o que calcen mal. El talón debe encajar cómodamente y sin deslizarse dentro del calzado.

  6. Evite usar zapatos con suelas lisas al caminar en superficies mojadas o resbaladizas.

  7. Evite los zapatos con plantillas demasiado mullidas, pueden ser demasiado blandas o inestables.

  8. Al comprar zapatos nuevos, trate de probárselos al final del día, porque los pies se hinchan y se agrandan después de estar de pie o sentados durante el día.

  9. Elija zapatos que calcen bien y se adapten a la forma natural de su pie. Esto eliminará la incomodidad y le permitirá caminar con mayor seguridad.

  10. Los zapatos deben ser cómodos la primera vez que se los prueba. No especule con que se estiren con el tiempo y el uso.

Adaptado de “Ten Points of Senior Shoe Safety” de la American Academy of Orthopaedic Surgeons (www.aaos.org)

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