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Primeros auxilios en el deporte

La práctica de cualquier deporte, puede producir lesiones, contusiones, y heridas leves, que de no ser atendidas a tiempo, podrían derivar en algo más grave. En esta nota, las primeras medidas que debes tomar para evitar males mayores.
  
  

La mayoría de las heridas
que se producen en la
práctica deportiva, no tienen mucha gravedad, pero podrían
ser mucho más dificultoso de tratar si no se las atiende a tiempo.

Así, una
simple espina clavada en la rodilla mientras jugábamos al tenis, puede derivar
en una seria infección si no es removida a tiempo. Otras heridas secundarias,
como por ejemplo una nariz que sangre o una astilla clavada en el pie, podrían
llegar a convertirse en problema clínicos, si no tenemos ninguna noción de
primeros auxilios.

Por lo tanto, es
fundamental saber que medidas tomar cuando una persona acaba de herirse, para
aminorar el dolor, las molestias, y las chances de que esto derive en algo más
complejo. En todos los casos, siempre será fundamental dirigirse al médico lo
antes posible, sobre toso si la herida se hincha y el dolor persiste.

Picaduras de insecto: Si puede llegar a ver el aguijón clavado
en la piel, debe quitarlo inmediatamente. Luego, aplique una pasta hecha en base
a agua y bicarbonato de soda, y cubra la herida con gasa.

Cortes y rasguños: Siempre lave las manos antes y después de
tratar alguna herida abierta. Use una toallita limpia o, preferentemente gasa
esterilizada, para lavar el área del corte, junto con abundante agua caliente y
jabón.

Después de limpiar, cubra el corte con una venda esterilizada. Para los
cortes más pequeños, la clásica “curita” pueda ser la mejor solución.

Narices
sangrantes: Siéntase sin moverse mucho, con la cabeza
inclinada hacia la espalda. Si la nariz continúa sangrando, expire suavemente
por la nariz, para quitar cualquier coagulación, coloque un pedazo de algodón
húmedo en la nariz, y apriételo firmemente contra la misma. Cuándo la nariz pare
de sangrar, se debe dejar el algodón en ese lugar, por un tiempito más.

Astillas:
Lave el área con abundante agua caliente y jabón. Tenga todas las pinzas y/o
aguja esterilizadas, lo cual se puede hacer poniéndolas unos minutos en el
fuego. Si la astilla todavía sobresale parcialmente, use sólo pinzas.

Si la
misma se encuentra debajo de la piel, introduzca suavemente una aguja para
removerla. En el caso de que ésta esté alojada en un lugar demasiado profundo,
deberá concurrir a un profesional.

Desmayos:
Para prevenir desmayos inminentes, póngase de cuclillas, con la cabeza entre
las rodillas y respire profundamente.

Si alguien se ha desmayado, póngala
inmediatamente de espaldas al suelo. Trate de poner su cabeza en un nivel más
bajo que el resto de su cuerpo para que la sangre irrigue más fácilmente hacia
la misma, y ponga una tela fría en su frente y cara. Aflójele también toda la
ropa que esté muy ajustada.


Quemaduras por sol: Si la quemadura es grande, debe ver a un médico
inmediatamente, antes de dar cualquier otro paso. Mantenga la quemadura
descubierta, sin ropa, y no le aplique nada, salvo alguna gasa esterilizada,
para mantener el área limpia. Si la quemadura es pequeña, póngala bajo el agua
corriente, para que se enfríe, y manténgala así hasta que el dolor se vaya.

Luego, aplique aceite para bebes en el área afectada. Si no se ven ampollas,
aplique una capa de vaselina y cúbrala con gasa esterilizada gruesa. Si nota la
presencia de ampollas, humedezca la herida con dos cucharas de bicarbonato de
soda, y con un vaso de agua. Luego, aplique la misma gasa pero no vaselina. En
todos los casos, beba abundantes líquidos.

Quemaduras, por sustancias químicas: Limpie el área con agua por varios
minutos, hasta quitar toda las sustancias químicas. Si la quemadura es en los
ojos, limpie suavemente por 20 minutos, y vea a un médico inmediatamente.

Insolación:
Diríjase a un área fresca, lejos de sol. Trate de conseguir agua fresca para
mojarse, especialmente en la cabeza, el cuello, y las muñecas. También, quítese
toda la ropa que le sea posible. Beba abundante agua fría, y, si es posible,
avísele a un médico.

Agotamiento por calor: Este síntoma, suele desembocar en la insolación, por
lo que debe ser atendido rápidamente.

Lo más frecuente, es que se sienta
cansado, con un frío sudor, un aspecto pálido, y con temperaturas bajas en el
cuerpo. Es necesario que se recueste y se afloje la ropa, pero que se cubra con
alguna sabana o manta muy fina.

Esto es así por que, si bien con los golpes de
calor o las insolaciones las personas necesitan estar bien frescas, con el
agotamiento de calor, es necesario buscar un ambiente tibio. Además, debe ver a
su médico, para excluir cualquier otro tipo de problemas.


Heridas en los ojos: Si cree que el ojo ha recibido un rasguño
o corte, vea a un doctor inmediatamente. Si éste simplemente se irrita por
haberle entrado un pequeño objeto, límpielo con agua tibia, echando la cabeza
hacia atrás, para que el chorro de agua vaya directo al ojo, y el párpado no
obstaculice la llegada de líquido al globo ocular.

Si puede ver la partícula
pero no sacarla, intente removerla suavemente con un pedazo de gasa
esterilizada.

Contusiones:
Aplique una bolsa de hielo para reducir el dolor, las hinchazones y las
contusiones.

En todos estos casos, aún
en los más simples, consulte a posteriori con un médico, para saber si el
tratamiento tomado es suficiente.

 

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