La Orientación Vocacional en la adolescencia

Ayudando a los jóvenes a elegir su camino.
  
  

 

 

 

Un
proceso de
Orientación Vocacional es factible de ser efectuado en diferentes
etapas de la vida, en tanto la ocupación presente o futura sea recortada como
área conflictiva que hay que resolver.

Por lo tanto, es necesario entender la
dinámica específica de cada
ciclo evolutivo y el contexto socio-cultural al
que pertenece aquel que solicita la entrevista.

Si
bien los adolescentes son los que más consultan por la condición especial de
tener que buscar un ámbito laboral futuro; también los púberes y adultos
necesitan en ocasiones, la consulta a un especialista.

Entre
los 4 y 10 años, la vocación está determinada por la fantasía que expresa
necesidades básicas del niño (ser maestra, ser doctor).

El
interés pasa a primer plano entre los 11 y los 12 años. Aquí no se habla de
necesidades sino de gustos. Los intereses dejan su lugar a las capacidades entre
los 13 y 14 años. Las habilidades que reconocemos como propias a esta edad, son
función del entrenamiento escolar.

Proceso de
Orientación Vocacional en la Pubertad

Se
relaciona con el pasaje de la primaria a la secundaria. Los púberes tienen
alrededor de 12 años.

Según
un trabajo de investigación realizado en escuelas primarias que incluyó
entrevistas a los padres de los alumnos, se llegó a las siguientes
conclusiones:

  1. La
    necesidad de conocimientos aplicables de los púberes es realista. Esperan
    recibir un
    aprendizaje instrumental, no necesariamente utilitario.

Pedían
referencias sobre ocupaciones de su próximo ciclo escolar y la posible
instrumentación del conocimiento para un ámbito de trabajo tanto como inclusión
en la Universidad.

  1. Mientras
    que sus padres veían al ciclo primario como un nivel inferior, que permite
    el desarrollo de las primeras destrezas para iniciar el secundario, al que
    también veían como transicional.

    Cuando las circunstancias económicas
    familiares no son elevadas, el Colegio Comercial y las Escuelas Técnicas se
    ven como posibles factores laborales que ayudarían al joven a mantenerse en
    su ciclo terciario.

  2. La
    mayoría de los púberes esperan correlación aprendizaje-mundo laboral.

Sergio
12 años, plantea una preocupación frecuente en varones de su edad: “Quiero
hacer el Industrial para aprender a manejar herramientas, me gusta el taller. Mi
hermano que estudia Nacional esta todo el día con cosas que no sirven para
nada, según él.

Pero yo no solo quisiera saber manejar herramientas, también
los conocimientos de Contabilidad y Computación me parecen importantes. Cuando
termine la escuela me gustaría ser contador”.

En
este ejemplo vemos claramente que la elección a mediano plazo (ingreso a la
secundaria) está dada básicamente por el interés de Sergio por las
herramientas, y al mismo tiempo, se ve una elección a largo plazo (educación
terciaria) como Contador.

El sabe que una preparación más específica como el
Comercial, lo prepararía más eficientemente para lo que le fantasea, por el
momento, con su posible vocación.

Orientación
Vocacional en la Adolescencia

Entre
los 15 y 17 años la elección de roles va a ser ejercitada sobre la base de la
fantasía. Entre los 18 y los 21 años, hay una mayor consideración de la
realidad que permite confrontar las necesidades, los gustos y los intereses con
las oportunidades que brinda la situación real.

La
mayoría de los que consultan, se encuentran dentro de esta franja de edades
cronológicas. Al terminar sus estudios secundarios, los jóvenes buscan cómo
insertarse en el campo y cómo encauzar su vocación en una carrera terciaria o
universitaria, si están interesados en seguir estudiando.