La Astrología Cabalística, otra forma de enfocar los pensamientos, Parte 2

Muchas personas hablan de cábalas e incluso las utilizan, pero no saben de que se trata.

Según la tradición cabalista, un nombre contiene el destino de quien lo porta. Existen numerosas citas en la Biblia donde un cambio de nombre indica un cambio en el destino de un ser humano.

El cambio de un nombre es un método tradicional de curación el enfermo o le da dirección nueva a una vida.

Un nombre es una invocación. Es eficaz en tanto que la pronunciación produce ciertas vibraciones en las cuerdas vocales.


Estas vibraciones afectan no sólo la atmósfera sino la sustancia etérea, que actualmente se considera como la Fuerza Mental. Este hecho nos resulta evidente cuando al escuchar un nombre determinado vienen a nuestra memoria ciertas imágenes.

Para nosotros escuchar el nombre de Diego o Daniela, por ejemplo, nos trae impresiones mentales distintas que cuando escuchamos, por ejemplo, William o Arthur. No parece entonces remoto que cada nombre tenga asociado una fortuna y destino diferentes.

De acuerdo con la tradición de la Kabbalah (Cábala) el Creador ha formado al Universo organizando los materiales proporcionados por los distintos signos, que representan elementos: fuego, agua, aire y tierra.

Los canales a través de los cuales se esparcen las propiedades de los signos del zodíaco en nuestro organismo psíquico, emocional y físico con las Casas.

Un horóscopo elaborado de acuerdo con la tradición cabalística presentará por tanto las fuerzas planetarias que actúan en cada signo y cómo se manifiestan en cada casa.

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