Talleres de arte: una oportunidad para el desarrollo personal

Los talleres de arte para el desarrollo personal son una modalidad de taller en la que se llevan a cabo distintas actividades basadas en técnicas provenientes de las artes plásticas, con la finalidad de crear un espacio de reflexión que posibilite el autoconocimiento y el desarrollo de las personas.
  
  


Estos talleres tienen por objeto aumentar la fuerza personal
de quienes
participan en ellos, como una forma de posibilitar la salida de la pasividad en
la que, muchas veces, encierran las crisis y conflictos que caracterizan estos
tiempos difíciles que nos toca vivir.


Apuntan también a “aprovechar” estas crisis y conflictos como una oportunidad
para crecer como personas saludables, impulsando la instrumentación de recursos
personales que promuevan una mejor calidad de vida.


 En los talleres se utiliza al arte como una herramienta que permita encontrar
respuestas para:

  • Facilitar el desarrollo de potencialidades aún
    inexploradas.
  • Incrementar la
    creatividad.
  • Ampliar los propios recursos personales.
  • Mejorar la capacidad de estar bien con uno mismo,
    con los otros y con el mundo en que vivimos.

Es importante
destacar que, dado que todas las actividades que se proponen durante la
realización de los talleres, tienen por objetivo el DESARROLLO HUMANO, no
se requiere para la participación en los mismos, formación ni experiencia
artística previa, lo que no significa que quienes la posean, no vayan a
encontrar interesante y provechosa la propuesta.

Las personas que participan en ellos,
a través de la utilización de técnicas artísticas propias de las Bellas Artes,
puedan comunicar su interioridad, poniéndose en contacto con sus emociones –las
que no siempre pueden comunicarse por el lenguaje hablado- para adquirir
recursos que los ayuden a afrontar las distintas dificultades que frenan su
búsqueda hacia el desarrollo y el crecimiento personal.

Este tipo de talleres son coordinados
habitualmente por un profesional proveniente del área de la Psicología,
conjuntamente con un Artista diplomado en Bellas Artes.

 Algunas de las técnicas usualmente utilizadas son: dibujo, pintura,
modelado, collage, restauración, textos literarios, música, fotografía etc., no
ya con un fin meramente estético, sino como vía de acceso a un mayor bienestar
tanto físico como mental debido a la disminución del
stress
que trae aparejada
la resolución de conflictos de tipo emocional.

 Las modalidades de trabajo  más frecuentes son:

Un encuentro quincenal (dos veces por mes) de dos horas de duración
o

Un encuentro semanal (cuatro veces por mes) de dos horas de
duración.

Es importante aclarar que no se trata de una asistencia terapéutica
ya que ésta implicaría la existencia de una enfermedad psíquica  que requiere
una intervención cuyo objetivo sería  “curar  enfermedad”.

Por el
contrario, la utilización del arte como herramienta para el desarrollo personal
está orientada a ”CREAR SALUD”, ya que se trata de la asistencia a  personas
sanas –y que por lo tanto tienen una tendencia natural a crecer y desarrollarse-
con la intención de ayudarlas a encontrar distintas posibilidades enriquecedoras
de la vida, respuestas creativas, el crecimiento de  la fuerza y las ganas
propias, favoreciendo así, el autoconocimiento, la autodirección y el
protagonismo que facilita el desarrollo y el despliegue de potencialidades
personales y la resolución satisfactoria de crisis y conflictos.

En síntesis,  a través
del ARTE se intenta, en estos tiempos de incertidumbre,
de cambios rápidos, de transformaciones intensas y por demás estresantes, 
ofrecer un lugar que ayude a agudizar la creatividad para hacerse nuevas
preguntas y  encontrar nuevas respuestas, a generar nuevos caminos y nuevas y
más eficaces maneras de ser y de vivir que nos permitan crecer y afrontar con
éxito los desafíos que la actualidad nos plantea.