Los cinturones tonificadores de abdominales bajo la lupa

¿Desea un abdomen plano? ¡Llame Ya! En todas partes del mundo, hemos oído en los infomerciales de la medianoche, anunciar las bondades de esos cinturones que prometen reemplazar al ejercicio físico. La realidad, sin embargo, es muy diferente…
  


 “Por solo 150 dólares (¿?) podrá tener un abdomen perfecto”, afirman los
infomerciales y conductores de programas chimenteros y de la farándula, haciendo
referencia a las bondades de los cinturones de tonificación abdominal.


La realidad, sin embargo es muy diferente. En el Departamento de Ciencias de
actividades físicas y deportes de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos,
se realizó una prueba con estudiantes voluntarios que utilizaron un dispositivo
similar a estos cinturones, que utilizan el principio de la estimulación
muscular eléctrica (EMS). Después de ocho semanas de uso, los participantes no
tuvieron ningún aumento significativo en el tamaño o fuerza de sus músculos.


Por eso mismo, las autoridades de esta Universidad afirman creer que la gente
está perdiendo su tiempo y dinero con estos aparatos, y que en realidad debería
utilizar su dinero en la contratación de personal trainer, inscribirse a un
gimnasio, o en la compra de un mini-gimnasio hogareño.


Las empresas productoras declinaron efectuar cualquier comentario, bajo consejo
de sus abogados.


Denuncias de usuarios


La US Federal Trade Comisión (Comisión Comercial Federal de los Estados Unidos),
tuvo también una gran cantidad de quejas contra los vendedores de tres
cinturones abdominales electrónicas de ejercicio, por el hecho de que tales
cinturones no cumplían con lo anunciado.


También las autoridades canadienses afirmaron estar investigando las demandas
efectuadas sobre estos cinturones, que anuncian que sus usuarios pueden perder
peso y tonificar sus músculos abdominales sin ejercitar.


Además, como parte de un esfuerzo internacional cooperativo para tomar medidas
frente a esta situación, se han instituido procedimientos judiciales por parte
de autoridades de consumo de varios países, en relación con uno de estos
cinturones  que se vende en varios países. Por ejemplo, los anuncios e
infomerciales en la televisión australiana afirman que en varias ocasiones el
cinturón daría a sus usuarios estómagos planos, y les permitirían perder sus
“rollos”, todo esto sin ejercicio.


Las falacias de los infomerciales


Cuando los comerciales de estos aparatos señalan que se puede reducir y
tonificar el abdomen, los televidentes que se encuentran fuera de estado físico,
no pueden dejar de sentir un pinchazo de culpabilidad sobre su propia situación,
tal vez angustiante, a falta de ejercicios físicos durante mucho tiempo. Al
mismo tiempo,  ven la dulce promesa de adelgazar rápido, sin una gota de
transpiración.


"Solo 10 minutos son equivalente hasta a 600 abdominales", anuncian las
propagandas, al tiempo que se ven imágenes de cuerpos esculturales en la
pantalla. "Ahora puede utilizar su cinturón donde quiera: mirando la TV, en la
oficina, mientras hace las tareas de la casa".


Así, en todo el mundo, la gente ha adquirido estos aparatos que supuestamente
ayudan a reducir de peso, frente a la promesa de tonificar sus músculos
abdominales, casi sin hacer ejercicio. Los vendedores muestran a personas con
cuerpos fantásticos, supuestamente gracias a este aparato, y recomiendan usarlos
a todos los demás.


Los expertos afirman que cualquier persona que piense que, con el solo uso de
estos dispositivos podrá convertirse en Miss o Mr. Universe, está muy
equivocada. En realidad, el proceso de estos artefactos se basa en un estímulo
electrónico al músculo, o EMS, un sistema que envía una pequeña descarga
eléctrica para hacer contraer los músculos, y como hemos visto, el informe de la
Universidad de Wisconsin desestimó los resultados.


Los fabricantes afirmas que la tecnología lo hace fácil, afirmando que su
cinturón es una especie de pequeño milagro electrónico del tamaño de un paquete
de fósforos. Pero son cientos los casos de usuarios que terminan defraudados, en
una eterna espera por lograr los abdominales que ven en las publicidades, y con
su cuenta de tarjeta de crédito más abultada…


La tergiversación de los resultados científicos


Una de las razones por las que muchos hombres y las mujeres confían en la compra
de estos productos, es por que, además de ver en los comerciales a usuarios con
cuerpos aparentemente perfectos, hablando de las bondades del cinturón, los
infomerciales afirman que científicos de la Universidad de Maryland (Estados
Unidos), garantizan que estos productos son efectivos.


"Su conclusión fue que el estímulo electrónico es mucho mejor que el ejercicio a
solas, tanto si se lo usa como complemento de un entrenamiento normal, o
simplemente solo". (…) "lo que prueba que se consiguen mejores resultados con el
uso de este sistema".


La máquina no puede hacerlo sola


El científico de la Universidad de Maryland que condujo el estudio publicó un
artículo acerca del estímulo electrónico en el músculo en 1987. Allí señaló que
creía que los dispositivos de alta calidad de EMS podían tonificar los músculos
abdominales, pero en una entrevista posterior afirmó que el infomercial en
cuestión sacó sus resultados de contexto.


Según afirmó, su equipo había utilizado el estímulo eléctrico para la
tonificación abdominal en un amplio número de estudios, pero justamente los
cinturones publicitados no cumplían con los requisitos que tuvieron en cuenta
para hacer la prueba de estímulo electrónico.


Algunos entrenadores físicos reconocen que los dispositivos médicamente
aprobados de EMS pueden desempeñar un papel útil en medicina de rehabilitación.
Sin embargo, también afirman que los consumidores no pueden lograr los
resultados que se ven en los infomerciales sin acompañarlos de un ejercicio
verdadero.


Según dicen, para conseguir beneficios, es necesario que los músculos se
contraigan hasta un cierto nivel, y eso verdadero ejercicio físico.


Un cirujano plástico de Las Vegas aparece en el infomercial elogiando el
dispositivo.


Allí afirma que lo mejor de ete sistema es que no se tiene que ir a un gimnasio,
donde se deben hacer ejercicios de levantamiento de peso, algo dificultoso si se
tienen algunos problemas médicos que prohíban hacer eso, como por ejemplo
tensión arterial alta o dificultades de articulación.


Sin embargo, este médico afirmó en otra entrevista que aunque el EMS puede
ayudar a mantener el tono muscular, no ayuda por sí solo a perder peso.
Asimismo, también dijo que el anuncio sacó algunas de sus palabras de contexto,
y que el artefacto, por sí solo, no puede ayudar a una persona a perder peso,
reducir su abdomen, y tonificar sus músculos abdominales.


Según afirmó, el deseaba hablar de cómo varios factores juntos, como las dietas,
el ejercicio, y el propio cinturón, podían ayudar a esto, pero la edición de la
grabación mostró solo la parte en la que hablaba del cinturón.


Contraindicaciones ocultas


Además, estos cinturones no son inocuos. Por ejemplo, en algunos casos, se
comprobó que estos aparatos podrían causar quemaduras, de menor importancia pero
sin dudas molestas, de la piel.


Incluso se supo de casos en los que las personas tuvieron que dejar de usarlos
por experimentar quemaduras de menor importancia, pero dolorosas, en sus brazos,
abdomen, piernas y espalda, complicándoles mantener ciertas posturas, como
sentarse.


Por supuesto, las compañías se protegen de demandas a raíz de estos problemas,
incluyendo en las instrucciones, en letra pequeña, que el uso de los cinturones
podrían causar "irritación y quemaduras de piel…". Esto, por supuesto, no se
afirma en los comerciales.


Si bien no se conocen caso en donde se hayan sufrido lesiones permanentes, las
cicatrices que quedan son muy molestas mientras duran, sobre todo por el hecho
de no haber sido realmente el efecto secundario de algo positivo, como la
posibilidad real de reducir el abdomen…