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Las mejores respuestas para las entrevistas laborales

¿Cuántas veces ha escuchado a un amigo o a usted mismo decir: “yo no me preparo para las entrevistas, dejo que las cosas simplemente sucedan”? Pues bien, las nuevas tendencias demuestran todo lo contrario. Mientras más anticipe las posibilidades de la entrevista, mayores serán sus chances de obtener el puesto.
  
  

Personal
de recursos humanos, selectores de personal y otros varios expertos en la
materia concuerdan: una de las mejores formas de prepararse para una entrevista
laboral es anticipar las preguntas, desarrollar las respuestas y practicar,
practicar, y practicar.

Hay
muchos sitios Web que ofrecen listas con las preguntas más frecuentes en las
entrevistas. El conocimiento de estas preguntas es muy beneficioso. Pero la
verdadera diferencia entre obtener el empleo o ser un postulante rechazado más,
tal vez, radique en la forma de responderlas.

Sus respuestas serán las mejores…
 

En
primer lugar, tenga en cuenta los siguientes aspectos:

1.     
No existe posibilidad
alguna de que usted pueda anticipar todas las preguntas en una entrevista
laboral. En otras palabras, espere lo inesperado. No importa cuánta preparación
tenga, las preguntas inesperadas se harán presentes.

2.     
Busque distintos
tipos de respuestas en foros de discusión, libros, sitios Web y guías. No use
estos estereotipos al pie de la letra. Los entrevistadores pueden detectarlas a
kilómetros de distancia, y si sospechan que está recitando sus respuestas,
puede ir despidiéndose del trabajo. Esto es muy importante. Le dará una ventaja
sobre todos los candidatos que ofrezcan respuestas estereotipadas.

3.     
No tema a las
entrevistas laborales, pues representan oportunidades para destacarse. Le
permitirán mostrar que usted es la mejor persona para ese empleo. Por lo tanto,
en lugar de tenerles miedo, siéntase feliz por la posibilidad que brindan. La
clave está en ofrecer mejores respuestas que el resto, y aquí es dónde la
preparación juega su papel preponderante. 

Ahora,
siga estos pasos:
 

1.     
Haga una lista con
sus mejores cualidades para el puesto. Qué habilidades, experiencias,
conocimientos, bases y particularidades personales considera apropiadas para
este trabajo en particular. Escríbalas y esté atento a las posibilidades de
mencionarlas en sus respuestas.

2.     
Además de la los
ejemplos de preguntas frecuentes que encuentre, desarrolle su propia lista de
preguntas probables, basándose especialmente en las características del trabajo
al que se postula. Póngase en los pies de su empleador… ¿qué tipo de preguntas
le haría al candidato ideal para el puesto?

3.     
Transforme sus
respuestas en modelos de preguntas. Analice el anuncio de trabajo
minuciosamente. Busque los avisos clasificados si no tiene uno a mano. Preste
atención a las frases que usan para describir a los aplicantes. Usted deberá
ajustar sus respuestas a éstas. Por ejemplo, si el aviso solicita una persona
con “gran capacidad en atención a clientes”, asegúrese de incluir “gran
capacidad en atención a clientes” en, al menos, una de sus respuestas. Eso dejará
una muy buena impresión.

4.     
Revise sus respuestas
hasta que le parezca que son las correctas. Léalas una y otra vez hasta que
hasta que se sienta cómodo y las conozca bien. No intente memorizarlas; no
quiera recordar palabra por palabra. Practique diciéndolas en voz alta. En lo
posible, será conveniente que una amigo lo ayude a ensayar.

Sea un buen narrador de historias 

Durante
una entrevista laboral, usted se está vendiendo. Siempre que sea posible,
responda sus preguntas con pequeñas historias que le permitan dar ejemplos
específicos de su experiencia. Las historias deben ser breves y concretas;
cumplir con su objetivo. 

Por
ejemplo, imagine a dos personas que son entrevistadas por un puesto de
peluquero de perros. Se les pregunta si alguna vez se han topado con perros
agresivos. Uno de los candidatos, Martín, responde, “Sí, cerca del 10% de los
perros que he atendido tenían tendencias agresivas.” El otro, Ignacio, dice,
“Sí, a menudo. Recuerdo a un Pit Bull que me habían traído, Chomper. Comenzó a
gruñir ni bien su dueño se marchó, y supe, por su postura, que no me dejaría
acercar mi alicate a sus uñas. Creo que me hubiese arrancado el brazo de no
haber usado la maniobra Schweitzer, un viejo secreto que me enseñó mi maestro.
Eso lo calmó y no tuve más problemas.”

Si
bien ambos postulantes respondieron la pregunta, la manera de Ignacio es mucho
mejor. Ofrece un ejemplo específico y cuenta una historia breve, que será
recordada por el entrevistador.

En
el mercado laboral moderno, donde hay docenas de aspirantes calificados para
cada oferta, cualquier cosa que usted pueda hacer para destacarse y ser
recordado, aumentará notablemente sus posibilidades de contratación.  

Su experiencia previa al servicio del nuevo
trabajo
 

Mientras
que muchas de las preguntas que se hacen en las entrevistas parecen enfocarse
en las experiencias pasadas, hay un punto importante a tener en cuenta: puede
que le estén preguntando sobre lo que hizo en el pasado, pero lo que realmente
les interesa es lo que usted puede hacer ahora, y por ellos.

El
secreto es hablar de las experiencias pasadas de forma que muestre que son
relevantes para el trabajo al que se ha postulado. Haga una investigación
previa de la empresa (visite el sitio Web) y su posición se verá favorecida. 

Preste
atención al siguiente ejemplo. El entrevistador pregunta, “¿Cuál fue el desafío
más importante al que se han enfrentado, y cómo lo superaron?” Martín contesta,
“En una ocasión, trabajando como repartidor de pizzas, me perdí. Para cuando
pude encontrar la dirección correcta, la pizza ya estaba, sin lugar a dudas,
fría. Por lo tanto, el cliente estaría descontento y, lo peor de todo, mi jefe
listo para despedirme. Superé este tipo de inconvenientes cuando instalé un
dispositivo de orientación en mi vehículo. ¡Ahora nunca me pierdo!” Por otra
parte, Ignacio responde, “En mi actual trabajo, en Cachorros Pitucos, se hizo
una promoción especial para aumentar el número de clientes que usaba el
servicio de aseo de perros. Y tuvimos bastante éxito, porque en un pocos días
había más clientes de los que podíamos atender. Por supuesto, el management no
contrató a ningún empleado adicional para superar el inconveniente. En lugar de
decirles a los clientes que se fueran o de retrasar sus turnos, comencé a usar
un nuevo método de lavado que era dos veces más rápido. Luego, hice un nuevo
plan de trabajo. Ambos esfuerzos mejoraron la producción y pudimos manejar la
excesiva demanda sin descuidar a nuestros clientes.” 

La
respuesta de Martín muestra buen juicio e iniciativa. Sin embargo, una vez más,
Ignacio lo hace mejor, ya que relaciona su experiencia previa al trabajo para
el que se postula. Ignacio hizo un trabajo de investigación sobre la compañía y
descubrió que querían expandir sus servicios de baños de perros. Entonces
escogió un ejemplo de su pasado que el entrevistador pudiera relacionar con la
situación futura de la empresa. ¿Nota la diferencia? 

He
aquí otro ejemplo. Se les pregunta a Martín e Ignacio acerca del mayor logro de
sus vidas. Martín contesta, “He ganado durante tres años consecutivos el torneo
de tenis de la universidad. Es grandioso.” Ignacio responde, “Me dieron el
premio al mejor Peluquero de Perros del Año 2003 por incrementar la producción
en mi sector en un 40%.” 

Que
Martín se sienta orgulloso por sus triunfos en el tenis es indudable. Pero
recuerde la perspectiva de la entrevista. ¿De qué le sirve ganar tres torneos
consecutivos de tenis a un estilista de perros? ¿Eso ayudará a que se eleve la
productividad del sector? La respuesta de Ignacio es mucho menos espectacular,
pero es importante para el cargo e indica que tiene las cualidades para
triunfar en ese empleo. Le dice al entrevistador, “Tengo lo que está buscando;
lo puedo ayudar con sus necesidades específicas.” 

Finalmente,
parece que Ignacio se ha quedado con el puesto. 

No mienta 

A
veces, resulta muy tentador “alterar” la verdad durante el transcurso de una
entrevista laboral. A menudo, las personas dicen que renunciaron cuando han
sido despedidas. Pero el riesgo de que lo descubran es mucho mayor que el
potencial beneficio de esconder la verdad. 

Si
está pensando en decir una mentira durante la entrevista, hágase estas
preguntas: ¿Qué es lo mejor que podría suceder? ¿Qué es lo peor que podría
pasar? ¿Vale la pena arriesgar lo mejor que podría pasar por lo peor? En este
caso, conseguir un trabajo es lo mejor que puede acontecer. Lo peor sería que
lo descubran en su papel de mentiroso, lo que llevaría a que lo echen, y esto
lo llevaría a más búsquedas laborales y entrevistas. 

Siempre
tenga en cuenta las consecuencias de sus actos.
 

En resumen, esto es lo que necesita hacer para prepararse
para las preguntas de las entrevistas laborales:
 

1.     
Analice el aviso de
empleo.

2.     
Investigue a la
empresa.

3.     
Anticipe las
preguntas usuales.

4.     
Prepare respuestas
para aquellas preguntas que son relevantes para el cargo en cuestión.

5.     
Promocione sus
“puntos fuertes” (capacidad, experiencia, personalidad, etc.), incluyéndolos en
las respuestas siempre que pueda.

Y,
por último: Practique. Practique. Practique.