La visión del Tantra, el antiguo culto hindú del éxtasis

Rescatando un camino natural de autoconocimiento desde el Yoga
  
  

A
pesar de haber sido difundido como un método para desarrollar el
potencial
sexual
humano, el Tantra es, en realidad la más bella y poética cosmovisión
del hinduismo que trata sobre el Ser humano en todos sus niveles: psíquico,
espiritual, emocional y energético.

En
este curso buscamos abordar los aspectos universal y devocional del
Tantra, como
así también la comprensión de la sexualidad como un camino de evolución.

Es
casi imposible definir el Tantra, lo que lo torna una ciencia mística que
funciona interconectando la sabiduría universal entre nosotros y el Universo
que habitamos. Existen muchos mitos entorno al Tantra, pero también existe un
hilo conductor para todas sus manifestaciones: Tantra es EL CULTO DEL ÉXTASIS.

El
Tantra es una manifestación especial de la sensibilidad, el arte y el hinduismo
que abraza toda forma de creatividad y expresión, como la danza, la música, el
masaje.

El placer y el éxtasis son celebrados en todo aquello que sea bello y
sensitivo a la vista, al gusto, al olfato, tacto y oído conduciendo a un
refinamiento de los sentidos. Las personas que quieran comprenderlo deben estar
dispuestas a sumergirse en una activa meditación interior.

El
propio significado de la palabra Tantra, del sánscrito – expresa una fuerza que
se manifiesta y se expande continuamente como una ola cósmica formada por
diferentes energías, como el Universo que habitamos. Somos parte de esa ola
como lo son todo tipo de energía y materia. Esto incluye pensamientos, acciones
y materia física.

En
su milenaria visión, que aparece ya en el Ayian Veda, en el Ayur Veda y los
Upanishads, convergen rituales, mitos, filosofía y una tupida red de signos y símbolos
emotivos provenientes de las capas más antiguas del hinduismo.

Aunque
el Tantra como cuerpo filosófico va conformándose a partir del siglo IV DC, en
manuscritos llamados los Tantras, sus raíces se pierden en la noche de los
tiempos y muchos de sus más significativos principios iniciáticos cuentan con
más de cinco milenios de antigüedad, habiendo sido muchas veces tergiversados
o aumentados.

Tantra
dice SI a la vida, lanzando ese poderoso SI! a todas las experiencias que más
apreciamos cotidianamente, como el amor por nuestros amantes o nuestros hijos,
el intenso goce puede producir la naturaleza, la música, el arte… afirmando
que en lugar de suprimir el placer y el éxtasis en todos sus matices, podemos
encausarlos para obtener una fuente de energía sin precedentes.

Toda
la vida en cada uno de sus aspectos, incluyendo la sexualidad, es celebrada como
sagrada.

Abrazando
el tantra nos tornamos más "completos", más "reales", ya
que descubrimos partes de nuestra sensualidad dormidas y reprimidas aprendiendo
a usar, guardar y utilizar esa energía para nuestra evolución.

Familiarizarnos
con el Tantra nos ayuda a disfrutar la vida, más allá de pena, dolor o
barreras culturales. Y al reunirnos con nuestra verdadera naturaleza,
despertamos a un poder natural.

Para
esto, el cuerpo físico debe cultivarse con gran esmero ya que se convierte en
un templo para la experiencia sagrada. Tantra es una forma de vivir y de actuar
donde sólo la disciplina en actos auténticos, tanto físicos como mentales,
pueden cambiar el cuerpo y la conciencia. La simple lectura y el simple
pensamiento no son suficientes.

En
la mitología hinduista, se expresa a través de diálogos entre una pareja cósmica,

Shiva
– Dios, deva – que representa el poder penetrante de la energía, inmutable,
que es la esencia de toda "cosa", antes y aún después que la misma
ha sido manifestada ? Shaktí – diosa, deví – que representa la fuerza
femenina creadora, llamada a veces "El poder del Tantra" -, el poder
cinético de manifestación. Kundaliní, es esa misma energía Shaktí,
corporeizada, es la libido, nuestra sexualidad, nuestro impulso de vida.

 Estos
textos recibieron el nombre de Tantras e incluyen conocimiento espiritual,
tecnología y ciencia. Como todo texto de Oriente, su contenido es paradójico,
ciencia y misticismo van de la mano, como pueden hacerlo sensualidad y
ascetismo. Por esto requieren preparación para entenderlos.

El
Tantra todo lo abraza y todo aquello que es habitualmente juzgado como bueno o
malo, es una oportunidad para aprender, devolviéndonos así el espíritu
natural del niño que puede abierta e inconscientemente sentir éxtasis al
explorar lo desconocido, disfrutando la vida y el amor.

 Así como todo la
abraza, los opuestos son vistos como complementarios y el concepto femenino y
masculino son vistos como polaridades que se encuentran en todo ser humano.

Así,
en el Tantra, un hombre puede explorar su suavidad, receptividad,
vulnerabilidad, aspectos femeninos, permitiéndose relajarse y hacer el amor sin
meta alguna permitiéndose recibir. Por ende, la mujer puede conducir el acto
sexual tomando la iniciativa, guiando y dando placer a su compañero.

 Sin
embargo el hombre no pierde su masculinidad ni la mujer su femineidad.
Simplemente ellos expanden su potencial para incluir la otra polaridad y cuando
ambas se funden, ambos sienten una nueva dimensión, el sentido de lo sagrado,
la fuerza de la vida misma.

Esta conexión proyecta la conciencia desde el plano
físico hacia el plano del poder y la energía. Así uno se siente unido a través
de su compañero a todo lo que vive y ama, siente que es parte de la gran danza
de la existencia misma….. siente que es uno con ella.

La
tradición Tántrica de la antigua India y otras culturas vieron así, la energía
sexual, como la fuerza más poderosa en el ser humano, que afecta todo la que
hacemos desde el nacimiento hasta la muerte. El éxtasis sexual fue visto como
una posibilidad de experimentar la divinidad.

Así lo que occidente apenas
descubre hoy como posturas sofisticadas del sexo después de haberlo reprimido
por mucho tiempo ? o confunde con el amor libre del hippismo de los años 60 o
la terapia sexual de la new age -, fue cultivado en oriente como una ciencia y
un arte que consisten en prolongar el punto más alto del éxtasis sexual.

Los
exploradores eróticos, descubrieron que el acto de hacer el amor puede
convertirse en un vehículo natural para explorar estados elevados de conciencia
en tanto se profundice en la intimidad de dos compañeros amantes. No existe
meta, o motivo en el sexo Tántrico, sólo el momento presente de perfecta y
armoniosa unión.

Así,
el sexo dentro del Tantra es meditativo, espontáneo e íntimo que busca
proyectar la energía del orgasmo no hacia la disipación y si hacia estados de
conciencia elevados. Esto transporta la propia sexualidad desde el plano del
"hacer" al plano del SER, enseñando a reverenciar al compañero y a
transformar el "acto" del sexo en un sacramento del amor.

Muchos
hemos tenido la gran fortuna de experimentar momentos en el amor donde los límites
se disuelven y nos sentimos uno con nuestro amante y con toda la existencia.

Desafortunadamente,
esta experiencia es inusual o vivida una sola vez en forma corta.

El
Tantra nos enseña a elevar y prolongar esta conexión mágica que se
desenvuelve entre un hombre y una mujer cuando ellos se pierden en el éxtasis
del amor y consiguen fundir la naturaleza dual de su sexualidad en una extática
unión fundiendo sus polaridades masculino ? femenino en la realización del
"self".

No
hemos sido entrenados en la destreza requerida para extender éste fugaz
momento, pero existen desde la antigüedad técnicas específicas que han sido
desarrolladas para desenvolver y sostener estos estados.

Por esto, en India los
Tántricos pasan muchos años bajo la guía de Maestros espirituales aprendiendo
rituales y técnicas Yógicas de purificación y dominio del cuerpo y de la
mente. Estas prácticas despiertan el poder de sus energías psíquicas para
alcanzar elevados estados de conciencia.

Después
de haber sido censurados por muchos años, estos métodos naturales e iniciáticos,
parecen hoy haber sido descubiertos y son vendidos en forma de libros, workshops
y videos.

La
propuesta de este curso es que, desde la comprensión de LA VISIÓN DEL TANTRA,
estas maravillosas herramientas de paz, poder y transformación sean accesibles
a quienes tienen la firme convicción de que el desenvolvimiento del arte del
amor es una de las más fascinantes áreas para explorar en el ser humano en
medio de la incertidumbre en que nos movemos hacia el tercer milenio.

El
amor no destruye el medio ambiente como lo hacen otras formas de gratificación,
ni conduce a la agresión o la guerra.

En
un momento en que la sexualidad se vende como transmisora de enfermedades, no
necesitamos más que formar fuertes lazos de amor. Esta es la luz del Tantra.

La
formula del Tantra no ha sido investigada en laboratorios modernos, sino
experimentada y comprobada a través de milenios en el laboratorio del cuerpo
humano por científicos Yogis, Lamas tibetanos que no fueron conducidos por un
deseo comercial, sino por un deseo espiritual de conocimiento y liberación.

Y,
es por esto, que así como los tratados avanzados de la ciencia son difíciles
de comprender sin preparación, los Tantras requieren un entrenamiento previo
para ser comprendidos en su totalidad.

YOGA ES LA DISCIPLINA ESPIRITUAL TRABAJA
DIRECTAMENTE CON LA ENERGÍA SEXUAL, incluyendo ejercicios que llevan la atención
a todas las sensaciones del cuerpo momento por momento.

Estas técnicas ayudan
en los comienzos, ya que el cuerpo, la mente y las experiencias pasadas
interfieren en nuestro despertar y en nuestra habilidad para el amor.

Esta
disciplina debe usarse para remover nuestros pasados hábitos mentales, psíquicos,
emocionales… pero la última fórmula es no-forma, la técnica es la
espontaneidad perdida.