La receta infalible para aumentar tus ventas

Descubre los conceptos más íntimos y más descuidados para ser un profesional altamente productivo y eficaz
  
  

Hagámonos
una pregunta si les parece:


¿Qué hay detrás de marcas, nombres comerciales o razones sociales?


La respuesta a esta pregunta es bien sencilla: personas.


¿Quiénes están tras los cargos de gerente comercial, empresario, ejecutivo
senior, encargado de almacén, etc?


Así es, han vuelto a adivinar: personas.

Resulta obvio pero…


¿Hasta qué punto somos conscientes en el día a día de que eso realmente es así?


Existe una tendencia a ver, entender o sentir a la empresa como una entidad
ajena, con una vida propia e independiente de las personas que, primero hicieron
posible su nacimiento y con posterioridad trabajan y son responsables de su
continuidad. Quizás sea cierto en términos jurídicos, pero les aseguro que no lo
es en el mundo real y práctico.


¿Se imaginan unas instalaciones dotadas de la más avanzada tecnología, de la
maquinaria más vanguardista para la fabricación de un producto exitoso en el
mercado, de un mobiliario ergonómico, perfectamente iluminadas…., sin personas?


Yo al menos, no, o al menos no llego a comprender la razón de que tales
instalaciones hayan sido construidas.


Si un comercial se dirige para ofrecer sus productos a las oficinas de, por
ejemplo, “Gráficas Innova, S.A.”, ¿va a ser recibido por el señor o señora
Graficas Innova, S.A.?. Rotundamente no!!!


Se preguntarán el por qué de estas preguntas que incluso puedan parecer hasta
absurdas.


Para responderles les sugiero que mañana, cuando se incorporen a su puesto de
trabajo y vean a algún compañero, a quién con seguridad ven todos los días, no
piensen en él/ella como empresario/a, ejecutivo/a, comercial, limpiador/a, etc,.
Piensen en la persona en concreto con nombre, apellidos y circunstancias
personales.

El capital humano

En el mundo de la empresa, a ese conjunto de nombres y apellidos se le denomina
capital humano, a mi entender y en el de otros muchos, el elemento más
importante de una empresa.


En los artículos en las últimas semanas, hemos hablado de empatía, comunicación
verbal y no verbal, gestión del tiempo, creencias, motivación, inteligencia
emocional, escucha activa, etc.


Todos ellos, conceptos íntimamente unidos a la persona, a su desarrollo personal
pero también a su desarrollo profesional.


Empezar por uno mismo


Muchas veces solemos decir que las empresas deben tomar conciencia de lo vital
que resulta invertir en su capital humano para crear la ecuación de ganar-ganar.


No obstante, no solo las empresas deben de tomar consciencia de lo vital que
resulta invertir en el talento humano, sino también es vital que cada uno de
nosotros empecemos a tomar conciencia de la importancia que tiene el 
desarrollar nuestras fortalezas personales para ser más productivos, rendir más
y lograr nuestro objetivos.


Cuántas veces no suele pasar que estamos acostumbrados a que para desarrollarnos
a nivel profesional pensamos en primera instancia en desarrollar nuestras
competencias y habilidades técnicas, pero ni siquiera pensamos en desarrollar
nuestro propio talento personal.


¿Te ha llegado a pasar esto?


¿Alguna vez alguien te ha ayudado a potenciar tus propios recursos personales
para apoyarte a conseguir tus metas profesionales y hayas pensado a cuento de
qué te hablan de temas personales que no te aportan nada a nivel profesional?


Si este ha sido el caso…


¿Qué opinas ahora al respecto después de lo comentado en este artículo?

Por Arnu
Rodríguez Ayala y Segundo López Linares
http://www.salesplus.es