Dieta por estación

¿Cómo adaptar tu alimentación según el clima y la estación del año en la que te encuentres? Parece básico, pero es primordial…
Los alimentos se pueden clasificar según: naturaleza, sabor, acción, afinidad a los órganos o color.

Por ejemplo, al dividirlos según su naturaleza las opciones son: fríos, frescos, neutros, templados o calientes.

Por lo general las frutas y verduras, se encuentran entre los alimentos frescos y fríos. Dentro del grupo de los neutros o templados, encontramos a los cereales, legumbres, semillas y frutos secos, mientras los productos de origen animal y la especias se encuentran en el grupo de los caliente.

Al pensar en la temperatura de los alimentos, debemos hacerlo teniendo en cuenta su efecto a largo plazo.

Es muy importante adaptar tu dieta al clima exterior o a la temperatura (real) interior.