Cómo evaluar la salud de una empresa

No todo lo que reluce es oro, sobre todo cuando se trata de negocios o empresas (de cualquier tamaño). 7 aspectos que hay examinar con cuidado para saber si el futuro de una empresa es el éxito o la quiebra...

Volatilidad de los precios de las acciones

Antes de invertir en una empresa, usted tiene que tomar una decisión importante: ¿Quiere realizar una inversión a largo plazo, o quiere obtener un beneficio rápido?

Existen grandes diferencias entre las estrategias para las inversiones a corto y a largo plazo, en particular cuando se trata del mercado de valores. En ambos casos, usted desea comenzar considerando el historial de rendimiento y volatilidad del precio de las acciones.

Visite un sitio web como Yahoo! Finance o Google Finance para ver el rendimiento histórico de la acción que ha elegido.

Una herramienta útil en estos sitios web es la posibilidad de añadir una entrada para el índice industrial Dow Jones y los precios de las acciones de empresas relacionadas. Fíjese si el precio de las acciones de la empresa superan, igualan o están por debajo de los índices generales del mercado y de los competidores.

A medida que vaya analizando desde los índices de cinco o diez años a los listados anuales o mensuales, notará fluctuaciones mucho mayores en el precio de las acciones.

Esto se denomina volatilidad a corto plazo, y es por eso que las inversiones a corto plazo son tan arriesgadas.

Es muy difícil predecir los movimientos a corto plazo de cualquier acción, porque los precios pueden estar influenciados por un sinfín de factores, sólo algunos de los cuales están relacionados con el funcionamiento de la propia empresa.

Es por eso que los expertos recomiendan optar por una estrategia de inversión a largo plazo. Como puede ver en los índices de cinco años, las tendencias a largo plazo son más fáciles de detectar.

Incluso con desplomes de la bolsa, las recesiones y las burbujas financieras, la tasa de crecimiento promedio anual durante los últimos 50 años es de entre 6 y 7 por ciento cuando se ajusta por la inflación.

Esto parecería garantizar el éxito de las inversiones a largo plazo. Pero, como le diría cualquier asesor de inversiones, el rendimiento del pasado no demuestra los resultados futuros.

Incluso las tendencias a largo plazo son susceptibles de modificarse según riesgos y cambios imprevistos. Tratar de predecir el comportamiento a largo plazo de una empresa es aún más difícil, pero los resultados anteriores le darán una idea del nivel de riesgo que está afrontando.

Las decisiones de gestión

Hay un motivo que explica por qué los CEOs, los gerentes y los miembros de la junta obtienen grandes salarios.

Los niveles superiores de la gestión son responsables de tomar las decisiones que pueden derivar en grandes ganancias o en pérdidas aplastantes.

Claro, sus decisiones se basan en datos y en el asesoramiento que obtienen tanto del personal interno como de equipos consultores externos.

Antes de invertir en una empresa, usted debe conocer a su equipo de gestión y su tendencia a tomar decisiones arriesgadas.

La experiencia es un buen punto de referencia. ¿Dónde han trabajado anteriormente los altos directivos? ¿Ya han tenido éxito con otro negocio similar?

¿Han demostrado lealtad manteniéndose en la misma empresa por varios años, o han cambiado constantemente de trabajo? Busque sus nombres en Google y fíjese si encuentra algo interesante.

¿Han estado implicados en alguna causa penal o civil? ¿Han sido acusados o condenados por algún delito? Un pasado turbio no necesariamente es un factor decisivo, pero eleva el nivel de riesgo de tomar malas decisiones futuras.

Además, recuerde que incluso los líderes carismáticos y visionarios pueden tener un aspecto negativo. ¿Qué sucede cuándo se van?

El fallecimiento de Steve Jobs en 2011, es uno de los muchos factores que consideran algunos expertos en inversiones que predicen una caída inminente de las acciones de Apple.

Y los líderes con mucha confianza pueden tomar decisiones riesgosas. Un estudio de 2013 que evaluaba la firma de los gerentes, demostró que aquellos con firmas más grandes (un signo de narcisismo) eran propensos a la “sobreinversión”, es decir, gastar demasiado en crecimiento, inversiones y proyectos a corto plazo, dilapidando los ingresos.

Investigación y desarrollo (o falta de ellas)



¿Qué ha hecho por mí últimamente? Esa es la pregunta que todo inversor debe realizarle a la empresa en la que pretende invertir.

Dado que el éxito pasado no es garantía de resultados futuros, los inversores deben centrarse en el próximo gran producto o servicio que pueda generar la línea de investigación y desarrollo.

¿Va a ser inteligente, estratégico y lo suficientemente atractivo como para aumentar las ventas y la cuota de mercado, o la falta de visión de la compañía le dará una ventaja a la competencia? Ese es el riesgo de la I+D.

Como inversor, busque una empresa con una trayectoria probada de innovación estratégica, pero recuerde que uno o dos productos innovadores no son suficientes para sostener la empresa para siempre.

Usted puede reducir el riesgo de la inversión apostando por empresas con un considerable inventario de ideas novedosas.

Riesgo sociopolítico

Se habla mucho de que los negocios se están “globalizando”, y suponemos que esto significa que la empresa venden sus productos o servicios en todo el mundo.

Pero incluso si una empresa vende sus servicios exclusivamente en su país, puede depender en gran medida de la mano de obra y las materias primas procedentes de otras regiones del mundo, en algunos casos menos estables.

Muchos productos son hechos en México, China y la India, y los materiales para hacer estos productos (petróleo, metales, madera) se extraen de yacimientos de petróleo, minas y bosques de países en que sus presidentes se cambian más por golpes de Estado y levantamientos que por elecciones democráticas.

Averigüe dónde realiza la empresa sus productos, y el grado de dependencia que tiene respecto de los recursos que obtiene de regiones políticamente inestables.

Hay que tener en cuenta que no todos los inversores tienen aversión al riesgo. Algunos inversores, probablemente los expertos en inversiones, se especializan en los “mercados emergentes”, aquellos países cuyas economías están en expansión, pero carecen de la infraestructura y las regulaciones de los mercados financieros más desarrollados.

El mayor riesgo de este tipo de inversiones puede dar lugar a mayores rendimientos que las inversiones más conservadoras, pero el potencial de pérdida es elevado.

Problemas legales

Lo único que es peor visto en la bolsa que un informe de resultados negativo, es una investigación realizada por el Poder Judicial.

Si usted quiere evitar una inversión de riesgo, manténgase alejado de las empresas que están siendo investigadas por la oficina antimonopolio o por algún otro organismo.

Si una empresa es hallada culpable por prácticas contables fraudulentas, por evadir impuestos o por competencia desleal, eso asustará a los inversores y hará que el precio de las acciones se hunda.

Por otra parte, incluso una condena legal importante no necesariamente significa el fin (ver sino las constantes batalles legales en que se ven envueltas Microsoft, Google o Apple). Aunque algunos  problemas legales son demasiado graves como para que la empresa los supere (como fue el caso de Enron).

Algunos inversores buscan acciones de empresas que han sufrido un revés legal, porque de otro modo las acciones serían extremadamente costosas. El truco está en identificar el punto en el que el precio de las acciones toca fondo, antes de que comiencen a repuntar.

Riesgos de seguridad

El derrame de petróleo de BP es un claro recordatorio de que algunas de las empresas más rentables del mundo están comprometidas en tareas que son riesgosas por naturaleza y potencialmente peligrosas para los trabajadores, la sociedad y el medio ambiente.

El petróleo es una materia prima fundamental, pero su extracción, transporte y refinamiento conlleva riesgos de incendios, derrames y explosiones.

En la actualidad, está tomando fuerza la extracción de gas natural, pero algunos inversores se muestran cautelosos ante la posibilidad de que se produjera una contaminación del agua potable después de un posible accidente industrial.

Al analizar sus opciones de inversión, tenga en cuenta el riesgo de un incendio, un desastre natural o una emergencia ambiental.

Examine el compromiso de la compañía respecto de la seguridad de los empleados, la protección de la instalación y la preservación ambiental, y asegúrese de que sus actos coincidan con sus dichos.

Y recuerde también que las empresas poderosas también pueden recuperarse de los desastres que acabarían con empresas más débiles (como fue el caso de BP).

Regulación legal

En muchos países, el Congreso sanciona leyes destinadas a proteger el medio ambiente, a los consumidores y a los inversores.

Las agencias reguladoras como la Comisión de Valores o la Secretaría de medio ambiente son las encargadas de hacer cumplir esas leyes, que pueden incluir la presentación de demandas contra las empresas que violen las regulaciones federales.

Cada jurisdicción tiene sus propios entes reguladores, que imponen sus propias normas de acuerdo con la ley provincial.

Un inversor inteligente debe analizar las noticias financieras para enterarse de las regulaciones propuestas que podrían afectar a industrias enteras.

Cuando hay un cambio en el poder político a nivel provincial o nacional, las prioridades de los organismos reguladores también pueden cambiar.

Por otro lado, algunos economistas creen que la regulación ambiental de la industria energética puede funcionar como un incentivo para la innovación, estimulando las inversiones en fuentes de energía alternativa.

Independientemente de su opinión política o económica respecto de la normativa, es necesario tener en cuenta los riesgos potenciales asociados con las modificaciones de las regulaciones que puedan afectar la rentabilidad de las empresas, y hacer la apuesta más inteligente posible.

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