Tener una mascota ayuda a adelgazar

¿Su mascota puede ayudarlo a mantenerse delgado? Varios estudios han demostrado que tener una mascota puede generar una serie de beneficios para la salud para sus dueños...
Quienes tienen mascotas saben que esto genera enormes beneficios, tanto para ellas como para nosotros.

Pero, ¿sabía usted que los beneficios de tener una mascota también incluyen una mejora de la salud y el bienestar general, así como la prevención y la disminución de la obesidad?

Beneficios cardiovasculares

Los múltiples beneficios
cardiovasculares de tener una mascota incluyen el mantenimiento de la salud cardíaca, así como la reducción de factores de riesgo que pueden generar problemas cardiovasculares.

Por ejemplo
, algunos estudios han demostrado que tener una mascota puede contribuir a disminuir la presión arterial.

Otros
estudios han analizado los niveles de colesterol en personas que tienen perros como mascota, y han hallado que tienen perfiles de colesterol más favorables que quienes no tienen perro.

Los estudios también han
demostrado que las personas que no tienen perro son más propensas a consumir productos con tabaco (incluyendo el cigarrillo) que aquellos que sí tienen un perro.

Otros estudios
han probado que tener una mascota reduce los efectos del estrés, y que las personas que tienen mascotas (incluyendo gatos, perros e incluso peces, cabras, chimpancés y serpientes) presentaban una menor presión arterial y frecuencias cardíacas más bajas al iniciar el estudio, lo que indica un estado de referencia más relajado.

Por lo tanto
, tener una mascota parece tener beneficios en cuanto a la reducción de los factores de riesgo comunes de las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales, tales como el consumo de tabaco, la hipertensión arterial, el estrés y el colesterol elevado.

Además,
tener una mascota incluso parece ser beneficioso para quienes tienen una enfermedad cardíaca preexistente.

En un estudio se estableció una estrecha relación entre el hecho de tener un perro y la disminución de la mortalidad por enfermedades del corazón, lo que demuestra que una persona que tiene un perro tiene cuatro veces más probabilidades de sobrevivir a un ataque al corazón que una persona que no tiene un perro.

Las mascotas y la actividad física



Otra forma en que las mascotas mejoran la salud cardiovascular, además de prevenir y reducir la obesidad, es por el aumento de la actividad física.

La mayoría de los
estudios han afirmado que quienes tienen mascotas tienden a ser más activos físicamente; de todos los animales domésticos (los caballos y otros equinos no están incluidos en esta categoría), los perros son los que generan una mayor cantidad de actividad física.

Un estudio realizado en Canadá encontró que quienes tienen perro caminan un promedio de 300 minutos por semana, en comparación con los 168 minutos por semana que recorren los que no tienen perro, y los dueños de perros señalaron que la necesidad de tener que cuidar a su mascota funcionaba como un motivador clave para generar esta diferencia.

Otros estudios han analizado los cambios en el comportamiento humano después de adoptar una mascota, y han notado que las personas que adoptaron un perro de un refugio de animales tuvieron un aumento significativo en su nivel de actividad física, principalmente realizando caminatas recreativas más largas y con mayor frecuencia.


Las mascotas y la obesidad

Varios estudios han demostrado que tener mascotas puede desempeñar un papel importante tanto en la prevención como en el tratamiento de la obesidad.

Por ejemplo, los animales pueden proporcionar
aliento y motivación para quines estén llevando adelante un plan para perder peso.

Y salir con
un perro al lado puede contribuir a dejar de lado las preocupaciones relacionadas con la seguridad, las cuales podrían evitar que uno realice una caminata diaria.

Otros estudios han
demostrado que sacar a pasear al perro parece estar asociado con una menor incidencia de la obesidad.

En
un estudio importante, se demostró que los paseadores de perros son mucho más propensos a cumplir con la cantidad de actividad física moderada recomendada que los que no sacan a pasear a su perro o no tienen perro.

Y
esto produce un menor índice de masa corporal (IMC), con menores índices de sobrepeso y obesidad para los paseadores de perros.

Otros estudios
han demostrado que, cuando las personas que tienen perro empiezan a caminar con su mascota, tanto el perro como el dueño bajan de peso.

Isabel de los Ríos, nutricionista certificada, es autora de "Comer para perder", una obra que utiliza un enfoque original y alternativo para adelgazar en forma permanente y saludable. Encuéntralo haciendo clic aquí