Técnicas para sentir

Sensopulsogimnasia y sensoterapia son técnicas para enseñar a sentir, pero mejor aún para transformar cualquier estado displacentero en placentero. La idea es aprender a conocer la energía que produce nuestras sensaciones ya manejarla a nuestro favor...

No sabemos sentir. Confundimos el sentir con el pensar, deberíamos aprender a decir “siento luego existo” en lugar de caer en el “pienso luego existo”.
En una sinfonía y en la vida podemos estar atentos a los tiempos cortos como los del violín o podemos ignorar este hilo “continuo” y sólo atender a las repeticiones que, como los golpes de un tambor, se tardan más en volver.

A menudo solo sentimos cuando hay dolor o sólo somos conscientes de nuestro sentir con cada final de un ritual, algunos sólo al final de la vida se enteran de haber vivido. Cuando un ciclo se repite la comparación entre esos dos tiempos nos permite la reflexión. A mayores repeticiones mayor reflexión, mayor conciencia.

En el cuerpo un tono bajo o muscular (una Gimnasia) es un ciclo lento que como el del tambor tarda más en repetirse. Los ciclos medios son propios del corazón, del Pulso (P) y los ciclos altos, como los del violín, son propios de las ondas cerebrales.

Estos tonos altos se sienten como un escalofrío eléctrico, que llamaremos Senso (S) por ser el responsable de las sensaciones, del escalofrío y de l vibración de la piel. Este Senso es una electricidad que se detecta con electroencefalogramas (EEG) en la piel de la cabeza y con electrocardiogramas (ECG) en la piel del pecho y las extremidades.

Sentir es resonar. Somos ondas hechas de ondas. Somos ondas cortas galopando sobre largas. Somos energía sintiendo la energía.
Esa marea de ondas interfiriendo entre sí (Senso) forman un arco iris de anillos de colores y puntitos posibles de ver al cerrar los ojos o frotarse los párpados. Esos puntitos son electrones que nos hacen zumbar los oídos y corren por la piel en forma de escalofrío.

Ese sonido interior que, como el violín marca los tiempos cortos, es la batuta que agita al marcapasos cardíaco (Pulso) y ambos (Senso y Pulso) tensionan los músculos para que ellos, al ejecutar los tiempos largos, sirvan de onda portadora del sentir.
La SensoPulsoGimnasia nos hace concientes cuando sincronizamos el cerebro (S, tonos altos, tiempos cortos) con el músculo (G, tonos bajos, tiempos largos) a través de los intermedios del corazón (P).

La energía es música, vibración, ciclos que se repiten, ondas que se agitan en “el mar cerebral”.
Esas ondas eléctricas en las neuronas, al igual que las olas del mar o las cuerdas de un piano, también tienen tres tonos básicos: los tonos altos que vibran cerca de 40 ciclos/segundo se les llama la banda de ondas gamma, los tonos medios que vibran a 10 ciclos/segundo se les llama banda de ondas tetha y los tonos bajos 1 ciclo/segundo, se les llama la banda delta.

La frecuencia de 1 oscilación/segundo es también el ritmo del corazón y de muchos movimientos voluntarios, es un tiempo (una negra, dos corcheas) para el director de orquesta. El cerebro de los reptiles despiertos oscila a 1 ciclo/segundo.
Sentir es hacer sensopulsogimnasia, es ser con-siente, es alinear las tres tipos de ondas cerebrales para que resuenen como un instrumento bien afinado.