Tarzan, rey de… la TV

Su mítica serie, que aún hoy se puede ver en algunos canales de cable, capturó la atención de millones de chicos a lo largo de todo el mundo. Si no conoce su historia “tras bastidores”, acá se la presentamos

Cuando Edgar Rice Burroughs creó, allá por 1912, la historieta “Tarzán, rey de los monos”, seguramente no se imaginó que su personaje se habría de convertir en un símbolo legendario, que ha logrado penetrar en varias generaciones de niños jóvenes y adultos.

Tan rotunda es su vigencia, que cuando en 1999 Disney estrenó una remake de su historia en dibujo animado, la película tuvo un éxito rotundo en las taquillas.

Sin embargo, Tarzán disfrutó sus mayores tiempos de gloria allá por los 60, cuando este poderoso guerrero de la selva había conquistado los libros, el merchandising para niños, la radio, las historietas, y (por supuesto) el cine. Y por supuesto que con semejantes conquistas, el corpulento luchador no iba a dejar de capturar el mundo de la televisión.

Fue así como en septiembre de 1966, La señal de televisión NBC puso en el aire “Tarzán, el rey de la selva”, una serie filmada en el gigantesco estudio de grabación Banner Production, con una hora de duración, e interpretada por Ron Ely en el papel de Tarzán.

El programa, estaba basado en las aventuras que se habían creado para las historietas y las películas durante las primeras décadas del siglo, pero sufriría algunos cambios.

A diferencia de su papel en el cine, este Tarzán no tenía la muletilla "yo Tarzan, usted Jane". De hecho, la exploradora de la “civilización”, Jane, apareció en pocos capítulos, y no descubrió a Tarzan en lo profundo de la selva. En su lugar, la serie ocurría una vez que Tarzán, de muy pequeño, había sido capturado en su ámbito salvaje, y había vuelto a su Inglaterra natal.

Pero Lord Greystoke (más tarde Tarzán), luego de finalizar sus estudios, decidía regresar a la selva. Así, con la ayuda de su mono Cheetah y un muchacho huérfano de nombre Jai, interpretado por el actor Manuel Padilla Jr., Tarzán volvía a la selva para convertirse en su amo y protector.

Cada semana, Tarzán y sus aliados hacían frente a las amenazas de los forasteros que pisaban la tierra adoptada por Lord Greystoke.

Estas personas, eran generalmente cazadores de animales, u otros marginales que intentaban robar algo de la selva o utilizarla como lugar para ocultarse de la ley. Y por si a Tarzan no le faltaran problemas con los seres humanos, también tenía los suyos con los animales, especialmente con aquellos perdidos o moribundos, como los leopardos o los pumas (muchas veces heridos por los propios cazadores), a los que el “rey de la selva” debía proteger e intentar salvar.

Pero además de estas tramas, la serie sumo otro punto de interés por el hecho de que Ron Ely hacía también de su propio doble para las escenas de riesgo.

Sin dudas, era una apuesta bastante arriesgada, ya que durante esas escenas Ely había sufrido una importante serie de lesiones, lo que se tradujo, por ejemplo, en 17 puntos de costura (en total) solo durante la primera temporada. Es que tanto para el actor como para los productores, era fundamental su presencia en las escenas de acción, ya que le agregaban un toque único, de mucho realismo.

La única cosa que Ely no logró interpretar, fue aquel famoso “grito de la selva”, ya que su voz no alcanzaba semejante tenor. Para ello, los productores utilizaron una grabación del actor Johnny Weissmuller.

Tarzán marcó records de audiencia en su debut, allá por 1966. De hecho, su programa logró resucitar, a The supremes, un grupo musical que había tenido mucha repercusión en el pasado, pero que estaba casi olvidado.

La banda, cuya vocalista era Diana Ross, interpretó a un grupo de tres monjas misioneras que arribaban a un pueblo cercano a la selva. Cuando el masivo público que seguía a Tarzán las recordó, sus long play volvieron a venderse por miles.

Pero para septiembre de 1968, durante el final de su segunda temporada, la serie había decrecido en audiencia, lo que sumado a algunos conflictos entre sus productores y el canal, produjo que la NBC le diera la baja, luego de 54 capítulos emitidos.

Sin embargo, lo directivos de la CBS advirtieron que el programa aún no había perdido vigencia, por lo que la repusieron en ese canal a mediados de 1969.

Pero la serie sufrió grandes cambios, y fueron muchos los que sintieron que el genuino Tarzán ya había desaparecido, por lo que el programa no duró mas que tres meses, y en septiembre de ese mismo año volvió a ser cancelado.

Y aunque desde entonces Tarzán se alejo definitivamente de la televisión (a excepción de las repeticiones, que se siguen dando en el canal de cable Uniseries), sus aventuras continuaron en historietas de todo el mundo, en más de diez películas, y en la imaginación de adultos, jóvenes, y niños, que aún hoy en día se fascinan con las historias del rey de la selva.

 

 


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