Los niños y las armas de fuego

Los padres, los profesionales y muchas otras personas están muy preocupados por el número creciente de niños y adolescentes que perecen a causa de las armas de fuego.
  
  


No
podemos hacer a los
niños y adolescentes a prueba de balas. A los niños les
gusta jugar y estar activos. Los adolescentes son curiosos e impulsivos. Tales
características saludables, cuando se combinan con las armas de fuego, pueden
causar la muerte.

La
mejor manera de proteger a los niños contra la violencia es sacando todas las
armas de fuego de la casa. Si se tienen armas de fuego en la casa, siempre van a
haber peligros. Las precauciones siguientes son cruciales para reducir el
riesgo:

  • Guarde
    las armas de fuego, sin balas y desamartilladas, en una caja cerrada con
    llave. Sólo los padres deben de saber dónde se guarda la caja.
  • Guarde
    las balas por separado de las armas y también bajo llave.
  • Para
    los revólveres, ponga un candado alrededor de la barra superior para que no
    pueda cerrarse el cilindro, o use un candado de gatillo; para las pistolas,
    use un candado de gatillo.
  • Nunca
    deje el arma de fuego fuera de su vista, ni por un segundo, cuando la esté
    limpiando o la haya sacado por cualquier razón, debe mantenerla a la vista
    en todo momento.

Aun
cuando los padres no posean un arma de fuego, deben siempre preguntarles a otros
padres a cuyas casas van a jugar los hijos para asegurarse que ellos han tomado
todas las medidas de seguridad.

En un estudio de disparos accidentales hiriendo
a niños menores de 16 años se encontró que un 40% de los disparos ocurrieron
en casas de amigos o parientes. Las tragedias ocurrieron con mayor frecuencia
cuando los niños no estaban siendo supervisados.

El
riesgo de violencia
aumenta rápidamente cuando los jóvenes toman bebidas alcohólicas
y hay armas de fuego disponibles. En un estudio de suicidio juvenil, las víctimas
que se suicidaron con armas de fuego tenían una probabilidad cinco veces mayor
de haber estado bebiendo que las que usaron otros medios.

En un estudio de
muertes asociadas con armas de fuego en la familia, casi el 90% de los atacantes
y de las víctimas habían estado tomando bebidas alcohólicas o usando drogas
antes de los homicidios.

El
niño americano promedio presencia un número creciente de actos de violencia
cada día en la televisión, en el cine y mediante los juegos en las
computadoras, la mayor parte de los cuales involucran armas de fuego.

Los niños
a menudo imitan lo que ven y se vuelven más agresivos después de ver mucha
violencia en la televisión, en el cine, y/o en juegos violentos de videos en la
computadora o en las galerías de juegos. Los padres deben de ayudar a proteger
a sus niños de los efectos de la violencia en los medios.

Por ejemplo, ellos
pueden ver programas en la televisión, películas y videos junto a los hijos,
racionar la televisión, y expresar su desaprobación frente a los niños cuando
vean episodios violentos diciendo que ésa no es la mejor forma de resolver los
conflictos.

Los
niños y los adolescentes con problemas emocionales o del comportamiento corren
un mayor riesgo de usar armas de fuego contra otros o contra sí mismos. Los
padres que se preocupan porque su hijo es demasiado agresivo o tiene un desorden
emocional pueden desear conseguir una evaluación por un siquiatra de niños y
adolescentes.

Fuente:
American
Academy of Child and Adolescent Psychiatry