¿Cuáles son las posiciones que prefieren las mujeres?

¿Crees que ya has recorrido todos los caminos existentes en lo relativo a las posiciones? Tal vez te equivoques. A continuación, las posiciones probadas y aprobadas por ellas, que funcionan una y otra vez, produciendo excelentes resultados en forma invariable. Prueba una o todas esta misma noche…
  
  


Ella arriba



Si tienes la suerte de tener una novia que te diga: “Sabes, a veces quiero ser
yo la que mande
en la cama”, lo mejor que puedes hacer es definitivamente
dejarle tomar el timón y disfrutar del paseo.

Es genial adoptar esta posición
cuando tu pareja se siente energética y con ganas de jugar. Cuando la mujer toma
el control, ella decide si quiere llegar al orgasmo a través del clítoris o vía
punto G, dado que ambos tipos de orgasmos son perfectamente alcanzables desde
esta posición.


Para un orgasmo clitoriano garantizado, pide a tu compañera que incline el torso
hacia delante, arquee la espalda, y mantenga la entrepierna cerca de la base de
tu miembro.


En vez de los movimientos usuales de ascenso y descenso, intenta movimientos
laterales para friccionar la zona e incrementar la sensibilidad. Empujarte hacia
arriba y tomarla de las caderas es ese momento especial será definitivamente un
bonus en esta posición.


Para maximizar las posibilidades de estimular el punto H, haz que se incline
hacia atrás y se apoye con las palma de las manos sobre la cama.


Ella sentada


Tu semana ha sido larga; demasiado larga. Acaban de tener una cena romántica con
un buen vino tinto, y si todo sale según lo planeado, ella querrá darse un
revolcón. Nada del otro mundo; simplemente un buen revolcón.


Lo creas o no, las mujeres suelen estar más dispuestas a una acción rápida, tipo
relámpago, que a las largas y agotadoras sesiones amorosas.


Para comenzar bien, levántala sobre la mesada y deja que sus piernas se abran de
par en par. Ahora, debes ubicarte frente a ella para hacer tu ingreso triunfal.
El ángulo y la fuerza del empuje permitidos por esta posición genera un gran
calor en una cantidad mínima de tiempo.


El acto en esta posición deberá subirle las revoluciones de 0 a 100 en pocos
minutos gracias a la abundante estimulación del punto G. Si bien las
posibilidades de excitarla con éxito se ven incrementadas, también aumentan las
posibilidades de terminar prematuramente.

Debido al ángulo de penetración, la
cabeza del miembro chocará con sus entrañas en una forma que te dificultará el
control del orgasmo.


Otro beneficio de esta posición no convencional es el factor de la novedad. Al
hecho de tomarla por sorpresa y recostarla sobre la mesa (espontaneidad) debemos
sumar el factor de la novedad propia de tener sexo fuera del dormitorio. Sin
dudas, una experiencia 100% recomendable.


El misionero


Indudablemente, el misionero es la posición más convencional y, a decir verdad,
su carácter tradicional e incluso trillado no consiguen quitarle sabor.

 Esta
posición permite, entre otras cosas, un sentimiento de cercanía especial entre
los amantes (no te rías, para ellas la proximidad es algo en serio importante).


Asimismo, esta posición nos da la oportunidad de disfrutar de la comodidad de
nuestro dormitorio, que es donde la mayoría de nosotros nos relajamos y volvemos
a la tierra después de una buena sesión amatoria.


Otras congratulaciones físicas ofrecidas por esta posición son los besos
ininterrumpidos, y la posibilidad del contacto corporal y ocular. En definitiva,
se trata de un masaje corporal completo, interno y externo.


Finalmente, y si bien la posición del misionero es bastante común, no quiere
decir que no pueda propiciarnos una experiencia extraordinaria.

Realiza algunos
movimientos giratorios con tu cadera al salir y entrar. Recuerda que tu ángulo
de entrada hará la diferencia entre una performance digna del recuerdo y una
promedio.


La posición del gato




Ok, ahora dices que con la posición del misionero tu chica no siempre consigue
ver las estrellas. Pues bien, una versión modificada, ligeramente más
acrobática, podría resultar en sorprendentes orgasmos. Esta posición ofrece algo
que hemos denominado “calentamiento lento” (permite que el placer se acumule en
forma progresiva y culmina en un intenso orgasmo clitoriano).


Esta técnica, a menudo referida como técnica del alineamiento, es muy sencilla
de hacer. El hombre debe deslizarse algunos centímetros más adelante que en la
posición típica del misionero, y en lugar de reposar sobre tus codos, deberás
abrazarla a la altura de sus hombros, quedando ambos cuerpos en posición
paralela. La base del miembro debería friccionar generosamente contra su
clítoris.


El próximo paso hacia el clímax será infundir una intenta fricción genital. Las
piernas de tu amante deben estar rectas y extendidas al costado de las tuyas, y
deberá empujar su pelvis hacia arriba algunos centímetros. Por tu parte, deberás
presionar hacia abajo para proporcionar una ligera contra resistencia.


No deben haber ingresos ni salidas; es más como un movimiento ascendente y
descendente, y dado que los genitales se encuentran tan próximos, debería
resultar una experiencia sumamente gratificante para ambos. Recuerda que no
debes generar movimientos de bombeo, ya que de este modo estarías desvirtuando
la esencia de la posición.


Perrito


En general, la mayoría de los hombres aman el perrito. Alcanzar el punto G de
una mujer puede hacer que el orgasmo tenga una nueva definición para ella. Si
tenemos en cuenta que estimular el punto G es algo que siempre funciona de
maravillas, ¿por qué estimularlo desde atrás iría a ofrecer diferentes
resultados?


Tanto hombres como mujeres permiten aflorar sus instintos más animales al
adoptar esta posición. Incluso hasta el sujeto más moderado suele perder la
cabeza cuando comienza a embestir a su mujer desde atrás.


Un pequeño consejo es incrementar en forma moderada y gradual la fuerza del
bombeo, de modo que tu amante nunca llegue a sentir dolor. Dado que el perrito
es más adecuado para alcanzar el punto G, usa tus manos para masajear su
clítoris y duplicar su sensación de placer.


De costado


La posición de costado suele funcionar de maravillas para aquellos hombres que
suelen "apurarse". Al estar de costado, el rango de los movimientos queda
limitado, y en consecuencia la duración de la sesión amatoria se verá
incrementada.


Practicar la posición de costado implicará un movimiento constante de tu pelvis,
y esto permitirá una sensación constante, que a su vez evitará que se pierda la
erección.


Es una posición excelente para hacer cumplidos verbales a tu pareja. Con algo de
suerte y ganas, la mayoría de ustedes podrán experimentar con algunas de estas
posiciones y técnicas, y eventualmente maximizar la sensación de placer de sus
agradecidas amantes.

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