Sonarse los dedos, ¿puede causarte artritis?

Sonarse los nudillos: ¿es sólo un hábito irritante o es realmente dañino? ¿Puede causar artritis?
Sonarse los dedos


"¡Dejá de sonarte los dedos!" Ese es un pedido común de los padres, tratando de proteger las manos de sus hijos, o de alguien al que simplemente le molesta el ruido.

Pero la verdad es que sonarse los dedos no causa artritis. Entender qué sucede físicamente cuando uno se suena los nudillos le ayudará a darse cuenta de que la teoría de que "sonarse los nudillos provoca artritis" en realidad es sólo un mito popular.

Cómo funcionan las articulaciones

Las articulaciones se forman cuando se unen los extremos de dos huesos. Los extremos de los dos huesos están cubiertos por un cartílago articular.

El cartílago está rodeado por lo que se llama la cápsula articular. Dentro de la cápsula articular está el líquido sinovial, que funciona como lubricante para la articulación y también como una fuente de nutrientes para las células que mantienen los cartílagos de las articulaciones.


El líquido sinovial contiene gases disueltos -oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono.

Cuando uno se suena los nudillos o cuando aplica presión sobre una articulación, la presión dentro de la cápsula articular se expande, pero la expansión está limitada por la cantidad de líquido sinovial que contenga esa articulación.

El líquido sinovial no puede expandirse a menos que ceda la presión dentro de la cápsula articular, y los gases disueltos puedan ser liberados del fluido.

El sonido que se produce al sonarse los dedos lo generan los gases que son liberados del fluido rápidamente.

Se han realizado varios estudios en los últimos años que analizaron si sonarse los dedos puede causar artritis o no.

Uno de ellos encontró que no había un aumento de la artritis entre aquellas personas que se sonaban los dedos, pero que sí estaba relacionado con la hinchazón de las manos y una menor fuerza de agarre.

Otro estudio indicó que, si bien sonarse los nudillos no está relacionado con la artritis, sí genera daño en los ligamentos que rodean las articulaciones y contribuye a la dislocación de los tendones.

Es decir que, aunque sonarse los dedos no genera artritis, puede haber generar lesiones en los tejidos blandos.

Ricardo Palmer es autor del libro “Cure Su Artrosis”, un completo enfoque paso a paso para revertir la artrosis, respaldado por los últimos avances científicos, que encontrará haciendo clic aquí