¿Por qué los perros lamen la cara?

Lamer la cara ayuda al animal a recibir información de las personas, sobre todo a determinar si su amo está contento o triste...

La mascota expresa su afecto, se relaciona y explora su entorno de diversos modos y uno de los más eficaces para conocer a las personas es mediante la utilización de su lengua.

Según un estudio realizado por el departamento de psicología de la Universidad de Londres, el perro siente la tristeza humana y la alegría gracias a sus lametazos.

“Los lengüetazos son gestos afectivos para demostrar la compañía y brindar apoyo ante el dolor.

Los lamidos son una forma de identificación social dentro de la manada y mediante estos gestos se establece la jerarquía o la subordinación dentro del grupo”, destaca el veterinario argentino Carlos Miranda.

Algunas claves para entender el lamido de un perro:

1.- El lamido del perro se puede asemejar a las caricias humanas y también a los besos.

2.- El perro a través de la lengua empatiza con las emociones humanas.

3.- La mascota aprende a conocer a su dueño y a interpretarlo mucho mejor si se manifiesta activamente mediante los lamidos.

4.- El can a través de los lamidos en la cara o en las manos acepta su sometimiento, expresa su alegría o desea dar a conocer alguna necesidad que el dueño debe cubrir.

No todas las personas son iguales. A los dueños les puede parecer un gesto tierno que su perro utilice su lengua para manifestar afecto, pero este gesto puede resultar molesto para el resto de integrantes de la familia o para quienes visiten el hogar.

“Una mascota que está constantemente lamiendo a la gente puede resultar incómodo. Lo que hay que hacer es adiestrar al perro para que sepa con quién puede permitirse liberar esa demostración.

La manera más sencilla de evitar situaciones perturbadoras es mantener el carácter y la autoridad y decirle que “no” a la mascota cada vez que intente lamer la cara o cualquier otra parte del cuerpo de una persona desconocida
”, determina el profesional.

Si la actitud del perro tampoco le gusta a los dueños, lo más acertado es que desde cachorros se los pueda educar.

“Hay que comprender que esta actitud es natural ya que las madres lamen la cara de sus hijos para limpiarlos y demostrarles cariño.

Si lo que se desea es revertir esta conducta, para obtener los mejores resultados hay que comenzar el aprendizaje desde que el animal llega al hogar ya que con paciencia se puede revertir este comportamiento puesto que es mucho más sencillo lograr resultados en un perro joven que en uno ya adulto
”, explica el veterinario

¿Quieres conocer a tu perro? Inscríbete ahora en nuestro curso gratis, haciendo clic aquí.