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Lleve un diario de su jardín

Si lleva adelante un diario íntimo y uno sobre los gastos del hogar… ¿Por qué no llevar uno sobre el jardín? En esta nota, le contamos para qué podría serle útil, así como sus diversas aplicaciones

No sólo de sus facturas, gastos, ingresos, impuestos, o adquisiciones se debe llevar registro, sino también de su jardín. En efecto, una vez que el año comienza, y cuándo se puede estar empezando a re-planificar su jardín, será el momento justo para tener una “contabilidad” de su propio jardín.

Para que las plantas crezcan bien, necesitará manejarse con un horario. Asimismo, tendrá que planificar también las fechas de siembra. Es en estos aspectos donde el diario planificador entra en juego en su jardín, cumpliendo un papel muy importante.

Llevar un diario de jardín anual es realmente muy práctico para toda su labor dentro del mismo. Lo mejor sería que este mismo diario pueda contener información de más de un año (incluso hasta llegar a diez) para poder de esta manera comparar los diferentes años, sus climas y respectivas incidencias. Si llueve fuertemente en mayo por ejemplo, podrá saber rápidamente cuales serían los momentos menos indicados para cultivar rosas.

Creando el diario

Los diarios de jardín se pueden encontrar en varios viveros y supermercados, y suelen venir con apartados específicos para anotar sus compras, siembras y fechas de plantación, así como las fechas de cosecha y rendimientos, los abonos o pesticidas puestos en el jardín, etc. Son muy útiles para aliviar el trabajo de la organización, pues todo lo que se debe hacer es anotar allí los datos referentes a la horticultura.

Por cierto, un diario de jardín no tiene que hacer referencia únicamente a la horticultura. Si el jardín es una parte muy importante de su vida, y sirve como referencia de varios aspectos, se podrá también anotar en este libro especial otros acontecimientos que surjan mientras se encuentra cuidando su vergel, como ser las citas del doctor, los primeros pasos del bebé, los cumpleaños, y las vacaciones. Por eso, además de diario de jardín, puede llegar a ser al mismo tiempo un diario íntimo y un planificador.

En cuanto al hecho específico de la horticultura, este diario será muy conveniente para empezar a planificar todas las acciones, y dejar que los catálogos de semilla dejen de amontonarse sobre el escritorio.

Así, una vez que ya se hayan establecido las áreas del jardín, sólo se necesitará decidir cómo llenarlas, y es en el diario sobre el que podría querer dibujar los planes respecto a esos diseños, para luego consultar a un jardinero.

Si comienza a diseñar de nuevo su jardín, deberá también tomar nota allí de los espacios. Para esto último, algunos diarios de jardín tienen páginas de papel milimetradas, en donde se puede fácilmente concebir las escalas de medidas. Recuerde usar siempre lápiz y no bolígrafo, ya que los jardines y sus respectivos planes nunca son totalmente constantes.

Una vez que ya tenga una idea de que hará en cada una de las áreas del jardín, será tiempo de volver sobre sus catálogos de semillas y comenzar a soñar. Anote todas las cosas que verdaderamente aprecie, y decida lo que querría que crezca, para saber que semillas plantará y que le esperará de ellas durante la llegada de la primavera. Por supuesto, ponga toda esta información en su diario.

Una vez que coloque las semillas, anote en el diario las variedades y colores elegidos, así como el costo, la fuente, etc. Teniendo a mano toda esta información, será capaz de saber mejor como rindieron estas semillas y sus tipos de cultivo, es decir si finalmente apreció el color, tamaño, y perdurabilidad, y qué cosas podrían ser diferentes, todo los cual ayudará mucho a la planificación durante el año siguiente.

Cuándo haga el cultivo de una planta, anote las fechas en que se plantaron las semillas, cuando germinaron, cuando se las fertilizó, cuando germinaron, y qué tipo de tierra, abono, o pesticida utilizó. Una vez que comiencen a crecer, también sería bueno que siga tomando nota de las temperaturas y los tiempos en su diario.

Preste especial atención a las fecha de la primavera, porque muchas plantas no pueden germinar antes de estas fechas, pero sí lo hacen en esta estación. A medida que pasen los años, verá cuan variada es, sin embargo, esta fecha es, también. Esta sería otra buena razón para tener un diario que contenga varios años.

Cuándo compre plantas en un vivero, tome nota de donde las compró, las variedades, los colores, el tamaño de la maceta, y el costo. Toda compra, inclusive el abono, la tierra, y las herramientas se deben registrar también. Compre según el plan que haya diseñado en el invierno. No necesita adherirse estrictamente al mismo, pero es importante que por lo menos comience teniendo uno.

En el momento que comience a plantar sus jardines, registre las fechas y las condiciones del tiempo, y diseñe un plan final. Los jardines no siempre respetan los planes originales, pues el clima y otros factores pueden incidir en una potencial re-planificación. Cuando florecen las plantas de colores y con fragancia, por ejemplo, podría ser necesario llevarlas en una maceta al hogar, para cuidarlas mejor.

Es igualmente importante seguir los datos del sol, la lluvia, y el viento, a través de toda la temporada de germinación. Así será fácil estimar cuando se necesite regar, si sabe cuando suele llover. Registre todo esta información para tener como referencia en el futuro.

A medida que las plantas crezcan, será conveniente anotar los tiempos de maduración de las plantas perennes, los arbustos y los árboles, así como los tiempos de cosecha y performance de las frutas y verduras. Tampoco se debe dejar de registrar la performance de las diferentes variedades. Si tiene problemas con pestes, anote también esto, junto con la solución encontrada, y el lugar donde la halló (un vecino, un libro, un vivero, etc.)

Siempre será bueno tomarse un tiempo para pensar sobre el próximo año. Durante la temporada de germinación, anote todo lo que le gustó como salió, lo que no funcionó, y qué necesitaría ser cambiado. Quizás, las plantas perennes ya son los suficientemente grandes como para ser divididas, o tal necesiten de las fresas hayan sido mal sembradas.

Si ha visto plantas que le han gustado en casas de amigos o en los frentes de negocios de la ciudad, consulte a sus dueños y tome también nota de ellas y póngalas en su lista de deseos para el próximo años. Recata todo lo positivo de la temporada actual, pero no pierda de vista el hecho de mantener su mente abierta a nuevas ideas, y jamás deje de anotarlas.

Cuándo llegue el invierno, anote los cambios de temperatura y cuando llegan las primeras lluvias continuadas. Si diseca flores e hierbas, anote información acerca del proceso, pues si el año próximo encuentra un sistema diferente, será capaz de compararlos y ver cual es mejor.

Esto mismo debería hacer con las cosechas que use como alimento. Registre las variedades y los métodos. Cuándo coma las frutas, verduras, o hierbas durante el invierno, tome nota de la calidad y si utilizo un método conveniente cada fruta o verdura. Nuevamente, marque lo que desearía cambiar para el año próximo.

Durante el invierno pareciera no haber ninguna actividad de horticultura, y por lo tanto tampoco de registro en el diario. Sin embargo, esto no es tan así. El invierno condiciona mucho y tiene una gran influencia sobre el crecimiento en la temporada siguiente. El diario debe seguir todas las estaciones, tomando especial cuenta de las temperaturas máximas y mínimas, las nubes, el sol, la lluvia, la nieve, y el viento, para saber como planificar en los próximos años.

Finalmente, trate a su diario de jardín como un verdadero diario intimo. Tómelo y acérquese al jardín, y anota allí todas las emociones que experimenta. ¿Cómo se sienten los primeros olores de la primavera? ¿A que le recuerdan las imágenes que observa? ¿Tienen alguna relación ciertos crecimientos y ti pos de plantas con su vida? ¿Cómo lo disfrutan sus hijos o nietos? Como ve, los diarios de jardín no son sólo para incorporarles datos, sino también para actuar como verdaderos compañeros al acercarnos a ese milagro que llamamos naturaleza.