La mujer en la gerencia: oportunidades y desafíos

Nadie duda que hombres y mujeres pueden cumplir los mismos roles, incluyendo la alta gerencia. Sin embargo, muchas mujeres continúan sin asimilar esta realidad. Si este es su caso, no deje de leer el siguiente informe

La mujer en la alta gerencia

Al sentarse a la mesa, usted se percata de que es la única mujer en que asiste a la reunión de gerencia. Ahora bien… ¿Tiene una real injerencia con respecto a otros empleados de la compañía, o está allí solo para dar un “toque femenino”?

¿Se siente cómoda en esa posición, y cree que su desempeño es acorde con su calificación, o cree que no debería ejercer poder sobre otras personas?

Las preguntas anteriormente formuladas, son sólo algunas de las cientos que pudieron gestarse en las cabezas de las mujeres que se encuentran en puestos de gerencia.

En esta posición, cualquier persona tiene a su cargo un gran número de hombres y mujeres que  trabaja bajo sus directivas, lo cual de por sí es algo complejo, pero puede resultar aún más conflictivo cuando quienes desempeñan este rol son personas del sexo femenino. Y el gran interrogante, entonces, es cómo mantener su posición sin ser vista como una persona del “sexo débil”, sino como una verdadera jefa.

Convirtiéndose en una gerente

El primer punto que debe saber (y hacer saber) cualquier mujer que trabaje en un cargo de gerencia, es que su género no tiene nada hacer con su posición del trabajo.

Una mujer está en esa posición porque ha calificado para ese trabajo, por que es muy buena en lo que hace. Si usted misma piensa que no está en condiciones de hacer su tarea, eso mismo es lo que sus demás sub-alternos también pensarán; si siente que por el hecho de ser mujer, no puede llegar a hacer las mismas cosas que un hombre, su personal experimentará lo mismo, y no tendrá respeto hacia su figura ni al cargo que usted ocupa.

La forma en que las mujeres gerentes lleven a cabo sus tareas y movimientos estratégicos, así como lo que piensen de sí mismas, será clave en la respuesta que le brinden sus propios subalternos.

Por lo tanto, debe hacerle saber a su personal que su sexo no tiene nada que ver con la forma en que usted maneja su área, y que si está allí, es porque está muy bien informada sobre la producción y los procedimientos de esa determinada área.

¿Qué es gerencia para una mujer… o un hombre?

Por supuesto que, así como el trabajo de un gerente debe ser el mismo, sin importar el sexo de quien lo desempeñe, lo mismo debe suceder con el trato que se les da a las personas que se encuentran bajo su mando, sin importar tampoco el sexo de las mismas.

Mantener una actitud positiva y tener muy en claro las tareas a desempeñar en su cargo, serán fundamentales para que, como gerente, se maneje cualquier área, sea con empleados masculinos o femeninos, mayores o jóvenes.

Lo más importante, es que nunca olvide que está allí para trabajar junto con su personal (y supervisar su cantidad de trabajo): eso es lo qué hace de una persona un buen gerente y encargado, y no si ésta se trata de un hombre o una mujer.

Poco importa si usted es la única mujer que ocupa esa posición: usted es también la única persona que está capacitada para hacerlo. Y en efecto, tiene que pensar en sí misma como una persona, gerente, trabajadora, y no como mujer.

Una vez que se sienta de esta manera, es decir en cumplimiento de su rol sin importar el sexo, lo mismo tendrán en cuenta, sus compañeros de trabajo. 

Como se encuentra en una posición en la que su deber es supervisar cualquier área que conoce con profundidad, no debe importar si se es hombre o mujer, o cuántas mujeres u hombres trabajan para usted, sino cuan eficiente es en su trabajo, y si logra que su personal, junto con usted misma, sean tan productivos como les sea posible, para conseguir un trabajo bien hecho. Es esta la clave principal: conseguir un trabajo en conjunto bien realizado y terminado.

Existen algunas decisiones que tendrá que tomar como jefe, y que en otras circunstancias no tomaría si no se encontrara en esa posición. Esto tendrá que ver con dejar ciertas sensaciones de lado y hacer lo que es mejor para mejorar la situación.

Un gerente, es un fabricante de decisiones, por lo que muchas veces se deben tomar resoluciones sin importar lo qué siente personalmente. Aprender cómo manejar esas emociones, y separarlas a un lado cuando se es necesario, le harán ser más fuerte en su nuevo rol como gerente.

Entonces, la única diferencia entre una persona del sexo femenino gerente y una persona del sexo masculino, será su capacidad individual para relacionarse con las personas bajo su cargo, controlar y  evaluar el área asignada y desempeñar su trabajo. Y la elección de su vestuario…  

 

 

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