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La impotencia y la bicicleta

Siempre se consideró un mito la creencia de que el ciclismo generaba impotencia, pero hoy en día algunos estudios médicos parecen avalar esta teoría.
  
  

Más de una vez se ha oído que el ciclismo estaba
relacionado con la impotencia, e incluso algunos profesionales médicos
señalaban que la impotencia en los ciclistas es cuatro veces mayor que en los
demás hombres, pero lo cierto es que no había ninguna prueba científica
concluyente que avale estos datos.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo en los
Estados Unidos parece estar dando la razón a las teorías que relacionan
ciclismo con impotencia. Se trata de una investigación llevada a cabo con
varios policías ciclistas de Long Beach, California, quienes señalaron quejarse
de sensaciones de entumecimiento y experimentar ciertas disfunciones eréctiles.

Es importante señalar que los ciclistas evaluados
pasaban seis o  más horas sobre sus
bicicletas, por lo que estos descubrimientos no tendrían aplicación a quines
usan la bicicleta de forma menos intensiva.

De todos modos, el estudio citado demostró que el
93 por ciento de estos policías ciclistas señalaron que tenían una sensación de
entumecimiento en sus genitales. Asimismo, el 27 por ciento de ellos tenían
erecciones durante el sueño, lo cual era sensiblemente menor al compararlo con
el 43 por ciento de los no-policías que las experimentaban.

Según explicaron los responsables del estudio, el
problema tiene que ver simplemente con la física. Sucede que cuando un hombre
se sienta en una silla, todo el peso de su cuerpo se distribuye en una amplia
superficie del mismo. Pero cuando lo hace en una bici, este mismo peso se
distribuye en un área mucho menor, lo que genera una mayor presión, que
quintuplica o sextuplica la anterior, sobre los genitales.

Aunque es uno de los más concluyentes, este estudio
no es el primero que se hace para comprobar la relación entre ciclismo e
impotencia. Algunos años atrás, en 1997, se había realizado otro sobre
ciclistas que corrieron una carrera de cientos de kilómetros, donde se
descubrió que el 13 por ciento de los participantes tenían algún tipo de
disfunción eréctil temporal.

Prevención

¡ Pero a no asustarse !

Los amantes de las bicicletas que teman que efectivamente el ciclismo genera
impotencia, pueden recurrir a los nuevos asientos diseñados para distribuir
mejor el peso del cuerpo y evitar este problema. Estos asientos, de distintos
tipos y fabricantes, van desde los ergonómicos que toman en cuenta para su
diseño la estructura corporal de los usuarios, hasta los asientos sin punta y
“doble ancho” (o divididos en dos) para distribuir mejor el peso corporal.