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El régimen de capitalización en América Latina. Continuación.

Panorama de las jubilaciones privadas en Uruguay y México
  
  

Una estrella
mariachi apareció, en 1997, sobre el firmamento de la capitalización. Surgieron así las AFORE : como se llaman a las Administradoras de Fondos
de Retiro en México.

Los expertos
consideran a ese sistema como el modelo más acabado. Seleccionó lo mejor de
sus antecesores. Soluciona además
de entrada los puntos conflictivos detectados en los demás países.

El Instituto de
Seguridad Social azteca nació en los años ‘40. Su objetivo era brindar asistencia médica y social a los pensionados,
jubilados, mujeres y niños. La
explosión demográfica dio por tierra con esas buenas intenciones.

La población
de ese país pasó de 50 millones de habitantes en la década del 70, a 90
millones en 25 años. México DE es
la primera megalópolis del planeta. Los
expertos de la ONU calcularon, para 1985, en 17,3 millones de almas sus
habitantes. Proyectaron entonces su crecimiento en 50% para el 2000.

La reforma
previsional involucró sólo a los nueve millones de trabajadores privados
pertenecientes al Sistema de Ahorro para Retiro (SAR). Este segmento es bastante chico en relación con su PEA: entre 27 y 29
millones de personas.

Las
experiencias jubilatorias previas fueron un arma de doble filo a la hora de
afiliar. Jugaron, en cierto modo,
en contra de la capitalización. Se
observó un fuerte descreimiento en la gente, sobre todo entre los involucrados
con menor cultura financiera.

Existen dos
tipos de comisiones. Una proviene
de los aportes y ronda en un 1,7%. La
segunda se aplica sobre el saldo de la cuenta de capitalización. Oscila entre 0,5 y 1% anual. Hay
también una tercera sobre transacciones especiales y adicionales que solo seis
AFORES cobran.

Las
administradoras captaron también más de 4.000 millones de dólares
correspondientes a los saldos de las cuentas en el Sistema de Ahorro para Retiro
(SAR).

Entre las
novedades mexicanos se destacan que el seguro de vida está a cargo del Estado,
podrán traspasarse una sola vez al año, el proceso de afiliación inicial es
de 4 años y los indecisos se sortearán en este 2001.

El trabajador
puede optar por retirarse por capitalización o por reparto. Esta decisión estará determinada por el monto del salario pasivo, En
caso de que elija retirarse vía el Estado, el futuro pensionado retirará la
totalidad de los fondos de su cuenta personal para depositarlos en el Instituto
de Seguridad Social.

La lista de
innovaciones no terminan ahí. Las
AFORES no invierten los ahorros de sus clientes. Para ello están las SIAFORES (Sociedad de Inversión Especializada en
Fondos de Retiro): compañías especializadas en fondos de pensiones,
dependencia colateral a la administradora. Esas firmas ofrecen carteras con distinto grado de aversión al riesgo. El afiliado elige luego derivar de forma total o parcial sus
dinero a una o a varias de esas alternativas.

Uruguay

Fuente:
“Ser Previsor”