El comercio electrónico genera negocios millonarios en América Latina

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El comercio electrónico se ha convertido en el nuevo paradigma de los negocios. Para el año 2003, se estima que las ganancias por este medio excederán los 3 trillones de dólares. El por qué del avance de este fenómeno.
  
  

Las
estadísticas sobre el e-commerce (comercio electrónico) lo muestran en
continuo ascenso. Según mediciones de la consultora IDC (Internet Data
Corporation), el número de
compradores virtuales alcanzará los 183
millones en el año 2003, contra apenas 31 millones registrados durante
1998.

Del reparto de la recaudación total de 3 trillones, le van a pertenecer a América
Latina nos 8.000 millones de dólares. De este total, 1.900
millones de dólares a negocios entre empresas y consumidores (e-commerce) y el
resto a ventas entre empresas.

Para convertir una empresa en un e-business, y poder competir
internacionalmente, lo fundamental es brindar múltiples posibilidades a los
clientes, con una rápida adaptación a las nuevas necesidades.

Para lograr esto, se necesita democratizar las decisiones corporativas,
incorporar nuevos valores a los servicios, y mostrar una economía transparente.

Para poder ingresar en el mercado mundial, los sitios de Latinoamérica deben
ofrecer garantías de privacidad y confiabilidad, exhibir una lealtad de los
clientes, y un funcionamiento constante del sitio.

Por eso, las trabas de
protección que introducen la empresas deben ser tomadas como una inversión y
no como un gasto.

Entre
1996 a 1999, lo fundamental era alcanzar la presencia en Internet a través del

marketing
y los
folletos. Luego, entre 1997 a 2000, el principio fue obtener la interacción,
o sea desarrollar el entramado de la red interna.

De 1998 a 2000 la atención está focalizada en las transacciones
(e-commerce, o comercio entre empresas) y de 2000 a 2005 todo estará dirigido a
mejorar los modelos de e-business y lograr escalabilidad geográfica.

Los latinoamericanos son propensos a la tecnología, pasan un promedio de 14
horas semanales en Internet, aunque todavía el precio de las tarifas sigue
siendo un escollo para la difusión masiva de su uso.

El 58% de las compras que se realizan desde América latina se efectúan a
comercios fuera del país. Lo importante parece ser potenciar
la economía regional
para luego estar más fuertes para competir con el resto de los países.

Para
ello, las empresas buscan originar una demanda ofreciendo una amplia gama de
productos, realizando alianzas estratégicas y mejorando las relaciones con los clientes y los proveedores.

Heterogeneidad, cambio permanente,
ofrecer transacciones, seguras llegar a todos los mercados y estar disponibles
las 24 horas.

Inversión tecnológica importante y personas capacitadas para dar
soluciones al instante. Eso es el comercio en Internet.

En
Argentina es posible comprar y vender por Internet desde hace varios años. En
un principio, los consumidores del país compraban en las compañías que tienen
centralizadas en el exterior, como Amazon. Pero luego comenzaron a aparecer una
enorme cantidad de empresas que venden regalos, libros, vacaciones y autos.

La
facilidad de la compra es que no hay que ir caminando entre los negocios, con sólo
acercarse a la computadora es posible escribir rápidamente al lugar y adquirir
la prenda que se necesita.

Pero todavía la mayoría no tiene Internet. Aunque
el que lo tiene, ahora tiene la posibilidad de comprar comida, bajo el sólo
requisito de una tarjeta de crédito.

Hay
200 millones de personas conectadas en el mundo y se esperan que sean 500
millones en el 2003, por lo que hace que la Web sea la idea comercial más
deseada.

Una
de las trabas que todavía deben enfrentar las empresas de comercio electrónico
es poder lograr que los que visiten la página se transformen en compradores, ya
que entre el 50 y el 60 por ciento de las personas no terminan la transacción
electrónica que comienzan.

Otra
de las trabas que inhibe a la gente a comprar es la seguridad, todavía hay
gente que no confía ni se quiere arriesgar brindando su número de tarjeta
electrónica que considera confidencial. Es por ello, que toda empresa que desee
invertir en comercio electrónico debe reforzar al máximo estas garantías.

Existen
consultoras especializadas en el asesoramiento para este tipo de comercio, para
asesorar a las empresas en cuáles son las claves de su negocio y del mercadeo
virtual que crece cada vez más.

En
la nueva economía, para mantener la ventaja competitiva se requiere una gran
integración comercial, que combine las distintas disciplinas en la economía
digital y hacia una economía global.

Internet está aumentando la globalización,
a diferencia de los negocios que tratan a su modelo comercial, su marca y sus
sistemas y procesos como entidades independientes y con poca necesidad de
interacción.

En
la economía digital, nace un nuevo paradigma comercial que requiere un abordaje
interdependiente, dinámico del negocio. Los modelos comerciales, marcas, y
sistemas y procesos han comenzado a trabajar juntos en un nuevo nivel de conexión.

Las
ventajas que ofrece:

En
los últimos años hay un cruzamiento de disciplinas para ayudar a las compañías
a encontrar los desafíos del nuevo paradigma comercial.

El
cliente tradicional parece haberse puesto no pertinente y por eso muchos se han
dirigido a un segmento del mercado. Se concentran en uno más definido por un
deseo de ganar, un y un compromiso para invertir en donde sus servicios puedan
hacer la mayor diferencia.

Esos clientes son por lo general son: grandes marcas
que quieren crear los nuevos mercados; compañías medianas que quieren tomar
ventaja del mercado, tomando su liderazgo: los Punto.coms.

Les brindan sus
servicios a una amplia gama industrias: de fabricación, distribución, cuidado
de salud, transporte, servicios financieros y comerciales, menudeo, y
comunicaciones.

El
mercado por Internet está creciendo a un paso rápido. Pero la compañía también
se vale de ayudas adicionales para lograr su crecimiento: las alianzas.

Forman
las alianzas con las principales industrias para el mercado, el negocio y el
desarrollo profesional, poniéndolas aparte de otras existentes en la industria
y anexándoles sus relaciones e influencias.