Una curadora de insanos en un país de locos

“Estando tú mismo lleno de llagas, eres médico de otros” (Eurípides)
  
  

Trabajo con
locos

Soy Curadora de Insanos designada por un Juzgado Civil, abogada, mediadora,
psicóloga social y psicodramatista.

Trabajo con
locos…Y en un “país de locos”….
Pero, ¿ quiénes son los locos?

Mi función
como Curadora es representar legalmente al enfermo mental tanto en el
juicio de insania, como en cualquier otra cuestión legal en la que sea
parte (tramitar sucesiones en las cuales sea heredero, reclamar  créditos que le adeuden, vender o alquilar
inmuebles con autorización judicial ,pagar los gastos de atención y
manutención, etc.)  Mi tarea, también es
visitar a mi representado en su lugar de internación, contactarme con los
profesionales que lo asisten, gestionar 
cambios de institución, externaciones , rehabilitaciones. Incluso
situaciones atípicas como obtener en 48 horas autorización judicial para
amputar una pierna porque el enfermo no puede prestar el consentimiento y si no
lo amputan se muere, hablar con los médicos como si fuera un familiar o
reconocer en la morgue de un hospital el cadáver de una anciana bajo mi
curatela y ocuparme de enterrarla. Cada caso es distinto y nunca sé hasta dónde
llegará mi rol, cuál será concretamente mi vínculo con la persona, más allá de
lo  que se lee en un expediente.

También es
distinto el lugar que me asigna cada uno de ellos: algunos no me registran ,
para otros soy su abogada, para algunos una especie de hija o nieta sustituta,
para otros una auditora que suponen envía Pami al geriátrico, para otros una
amiga. Para sus familiares yo puedo llegar a ser alguien en quien intentan
delegar sus obligaciones filiales, no discriminando cuáles son mis obligaciones
como Curadora y cuáles las de ellos como hijos. Para una enfermera,  Curadora es la que cura algo. Para el Juez,
una abogada de máxima confianza. Para mis colegas yo debo estar loca si elegí
trabajar en esto.  Para las
instituciones psiquiátricas, yo represento a la Justicia.

Ser Curadora
es un rol fronterizo entre lo jurídico / patrimonial y lo personal. Mi
designación dice “curadora de la persona y de los bienes de
fulanito de tal”.

.No todos los
declarados insanos son psicóticos: algunos son alcohólicos crónicos, otros
tienen demencia senil, otros problemas neurológicos. Tampoco todos están
internados.

 En algunos casos mi designación es provisoria
y en otros definitiva.  Me  gusta lo que hago. No es fácil. Implica un
gran compromiso emocional y gran responsabilidad profesional.
¡ aprendo
tanto de mis insanos y tengo que enfrentarme con tanta locura “afuera” para
defender sus derechos,  que me pregunto
tantas veces “quiénes son los locos”?
 

    
Me  designan Curadora
de Magdalena, 43 años, ya declarada insana. Soltera, con ambos padres
fallecidos, dos hermanos que no la visitan , 
diagnóstico; “deficiente mental moderada”, internada en una clínica
psiquiátrica privada, de puertas abiertas. Vivió con sus padres hasta que  fallecieron. Su hermana se quedó con  la casa y la echó a la calle. Pasó por
distintos psiquiátricos y al fin  ahora
está en lugar para que parece ser muy bueno y adecuado a sus necesidades. No
tiene problemas económicos: tiene una obra social bastante buena, una pensión
mediana , 1/3 de una casa que heredó y algunos miles de dólares a plazo fijo en
el banco a la orden del Juzgado. Datos que informa el expediente. Llego al
psiquiátrico a conocer a Magdalena. Todos los internados son jóvenes. Una
Asistente Social  me pone en tema. Oh,
sorpresa! la joven está de novia con un paciente de la institución .
El es
psicótico, 38 años,   buen mozo. Le ceba
mate, le regala jazmines y chocolates. 
Tienen permiso para salir, van a comer afuera,  pasan  fines de semana en
el Tigre y  van a un albergue
transitorio dos veces por semana. ¡ Fabuloso!, pensé: no es frecuente
encontrar una historia de amor  las
curatelas en las que suelo intervenir. Será más liviano este caso que los
anteriores
. Magdalena,  recibe $
400.- por mes libres para sus gastos, de los cuales yo después debo rendir
cuentas documentadas.- ¿ Facturas de un hotel en un expediente? Y sí, por
qué no.- ¿ Se cuidarán para evitar un embarazo? ¿ Y quién me dijo a mí que
quieren evitarlo? Pero si queda embarazada le sacan al hijo y lo
dan en
adopción
! Me entrevisto con Magdalena a solas y con su novio que quería
conocerme. Me cuentan de su relación. Se tranquilizan al saber que se podrá
blanquear en el expediente. Algún día me dirán que querrán casarse!. Los
insanos no pueden casarse, tendré que ir pensando qué
les contesto.
Pido un turno con “su “ ginecóloga. ¿ Qué hago yo acá preguntando si tiene
colocado un DIU?
La ginecóloga me comenta que Magdalena sueña con tener un
bebé. Qué momento…!
 

    
Diciembre de 2001: 
cambian las normas económicas y el Banco pesifica a $ 1,40 el
certificado a plazo fijo en dólares. La Jueza 
resuelve, con buen criterio, que esos plazos fijos no están incluidos en
la pesificación ni en el corralito y ordena al banco que entregue los dólares y
si no los tiene, la cantidad de pesos necesaria para comprar en el mercado
libre de cambios la misma cantidad de dólares que tenía antes de la
pesificación compulsiva. El banco no cumple la orden judicial, ni siquiera
contesta las reiteradas intimaciones bajo apercibimiento de ley.
 

     “Hola, Dra,
habla Magdalena. Es para avisarle que me recibí de peluquera y me entregan el
diploma. Le avisé a mi hermana pero no contesta el llamado. Me comprometo con
Alejandro con anillos de oro. Queremos que estén Ud. y  la Jueza. Soy tan feliz que tengo miedo que algo me pase algo”.
 

     El banco sigue
sin contestar. Tengo que recuperar esos dólares , sea como sea. No es justo
que el Estado se quede con el dinero de una incapaz.
Mire Dra que
no es fácil”, me dicen los empleados del Juzgado tomando como referencia otros
expedientes. No importa, lo intentaré. (Pensar que yo no quise tomar
recursos de amparo, pero esto lo tengo que hacer…!)
 

     “Soy el nuevo
terapeuta de Magdalena, Doctora. Ella  y
su novio comenzaron un emprendimiento laboral: fabrican churros caseros en la
institución, preparan café, se paran en la puerta  y venden”. ¿ Y venden? “Sí, es increíble, pero ella con su
dulzura logra que la gente del barrio le compre. Es la que más vende “.¿ Y
sabe manejar la plata?
“Sí, nosotros la supervisamos en las compras y ella
saber dar bien los vueltos. Está muy entusiasmada”. Qué bueno….!
 

    
Si no devuelven el dinero por las buenas, iré con un Oficial
de Justicia y por la fuerza
. Se libra mandamiento urgente. No hay
Oficiales de Justicia suficientes. Múltiples llamados telefónicos al celular del
Oficial asignado y consigo que me dé una fecha. Nos encontramos en el
Banco.  Para llegar tuve que atravesar
reclamos de ahorristas martillando las puertas de los bancos, bombas de
estruendo que estallaban a mi lado y un vallado policial justo en el banco al
que yo iba. Las puertas del Gran Banco estaban cerradas. Soy Curadora, me
espera un Oficial de Justicia, déjeme entrar.   El Oficial de Justicia no aparece. Llamo al celular, me dice que
está llegando. Pasan las horas. Insisto. La respuesta es siempre la misma. Sigo
insistiendo. Finalmente lo encuentro. Me grita, me llama nena y me dice él no
me tenía agendada  para ese día, que
además ya es tarde y no llegamos y tiene muchos casos más. Le aseguro que
habíamos quedado en ese día y horario. Me da una nueva fecha. Vuelvo por
segunda vez al Banco, el Oficial de Justicia no llega; tampoco responde los
llamados al celular.  ¿ Cuánto le
cobra a Ud. el Oficial de Justicia?,
me pregunta una ahorrista.
Comienzo entender porque este hombre nunca llega.
 

    
Dra., sabemos que fue su cumpleaños, le vinimos a traer
un regalo: tres docenas de churros, hechos por nosotros
”. ¿ Cómo hablarle
del corralito? “Queremos pedirle un favor: ¿ Nos deja ir al Uruguay?” .
¿ Al Uruguay? ¿ Para qué?.Habría que pedir autorización judicial…, no es
fácil. “Para casarnos. Es que Uds…”Si, ya sabemos, no
podemos casarnos, por eso mismo queremos ir a Uruguay, allá no lo saben ¿ Y un
cura que bendiga los anillos?”
( ¿ Y si les pasa con en la película
“El hijo de la novia”? ¿ Tendré que salir a buscar un cura? ).¿ Cómo hablar del
corralito?
 

    
Denuncié al oficial de justicia. Me designan otro que ya
va  advertido que el trámite se hace por
derecha. Llego al Banco por tercera vez, preparada para el maltrato. Me reciben
con alfombra roja.”Dra., no sabemos cómo decírselo, ni cómo vamos a enfrentar
a toda la gente que está afuera esperando cobrar igual que Ud., pero anoche el
Banco decidió no pagar más al valor del dólar libre. Pagamos a $ 1,40 o nada.
Hasta ayer pagamos, hoy no, porque no hay más plata. A este paso la semana
próxima cierra el banco, nosotros nos quedamos sin trabajo, estamos
enloquecidos. Los bancarios estamos muriendo de
infarto”.
Lloraban…  “¿ Y si allanamos el tesoro?”,le digo al
oficial de justicia. “Dra., abrir el tesoro sale u$s 25.000.- y volverlo a
dejar en condiciones otros u$s 25.000
”. Imposible. Trato de mantener la
calma, consulto con el Juzgado . Me dicen que cobre lo que me den, pero en
disconformidad y compre urgente dólares, hasta donde me alcance. Recibo el
dinero a cuenta hago reserva de accionar contra Dios y María Santísima, incluido
el Oficial de Justicia anterior, ya que si él hubiera ido en las dos
fechas pactadas, se hubiera cobrado todo. El aire se torna irrespirable. Todos
tensos. Yo intento mantener la lucidez y ver bien qué firmaba.¿ Dónde estará
Magdalena estas horas?¿ Se imaginará dónde estoy yo?
El cambista yendo y
viniendo todo el día: “¿ para qué hora quiere los dólares?” Según la
hora cambia la cotización. “No sé, no sé a qué hora”. Me presiona, me apura. “En
qué parte del banco hacemos la operación”.
En Cajas de Seguridad. Contar los
pesos, contar los dólares, tomar nota en el acta del número de cada dólar por
si son falsos.” Esto es una locura, Dra., la Jueza no me puede pedir esto”,
dijo el Oficial. Consulta al Juzgado:” tome nota de todos los números”.  Después de esto viene el trámite de apertura
de caja de seguridad. Llevo ya 5 horas adentro del banco, me quiero ir…!
Estoy en el segundo subsuelo, a punto de abrir una caja de seguridad, con mi
bolsita llena de plata ajena, única responsable del dinero. Soy la Curadora.”¿
Falta mucho para que me abran la caja de seguridad?”
Un gerente entra a los
gritos y me dice que desaloje ya mismo el lugar, que se cierra todo y que me
voy quedaré atrapada allí, que tiene orden de clausurar todo ya, que arriba la
gente está enardecida, hay 50 policías y los ahorristas van como hordas
salvajes rumbo a las cajas de seguridad privadas, que quieren tomar el dinero
que encuentren, sea donde sea. Y yo con mi bolsita…, decido que de allí no me
voy con los dólares y empiezo por contener al bancario desbordado, desquiciado.
Fue bajando los decibeles, entonces ahí 
le ruego/le pido/le exijo 
que no cierre la puerta todavía, que me de un minuto para guardar los
dólares en la caja. “No puedo, Dra, se va a quedar encerrada ahí, tengo que
cerrar todo ya, unos minutos más puede ser demasiado tarde. Además, ya no hay
quien le cobre el arancel del alquiler
” . No importa, le debo el alquiler ,
se lo pago mañana, pero ábrame una caja ya: yo de acá con la plata no me puedo
ir. Lo logro…!. Salgo de esa catacumba asfixiante y se cierran las puertas
del tesoro. En la planta baja, 
ahorristas heridos, gerentes presos, empleados golpeados. Me salvé por
haber estado en el segundo subsuelo . Leo un diario judicial y me entero que en
otro banco un gerente golpeó con 
cacerolas a tres abogados que intentaban rescatar fondos del corralito. Era
verdad que no era fácil
. Estoy agotada…
 

     “Dra, gracias
a Ud. que nos autorizó, alquilamos una pieza en una pensión, porque yo necesito
tener mi espacio propio. A veces voy con Alejandro, otras voy sola, cuando
necesito pensar. Ya lo decoré a mi gusto: colgué los muñequitos y puse un
cuadro de un patito que compré en un Todo por Dos Pesos. Es precioso. Ah, y una
foto de mis padres.” “No, a dormir todavía no me animo a quedarme. ¿ Cuándo
puede venir a conocer el lugar? Yo le cebo unos mates y mi novio cocina. ¿Que
anda muy ocupada?”
 

    
Vuelvo al
Banco por cuarta vez, con otro Oficial de Justicia, a reclamar la diferencia
entre la cotización a $ 1,40.- que me pagaron la semana anterior y el valor del
dólar libre. Parece que el Banco dio marcha atrás con su negativa a cumplir las
órdenes judiciales porque los Gerentes iban presos. Ahora pagan la diferencia y
al día siguiente apelan, pidiendo la devolución. ¿ Y si después de tanto
esfuerzo tengo que devolver la plata? No importa, yo la cobro y después se
verá.¿ Devolver al banco lo que es de ella? ¿ Qué locura, no?
El Oficial de
Justicia llega media hora tarde y a desgano sabiendo lo difícil que venía el
caso. Obviamente, ya había otros acreedores antes que nosotros pretendiendo
recuperar sus fondos. El decide entrar a la Gerencia a paso firme y a los
gritos exigiendo que le paguen YA o va a la Comisaría a denunciar al Gerente.
El Gerente hace llamar a un Policía del Banco para que detenga al Oficial de
Justicia que entró violentamente. Se gritan, se insultan, se amenazan, se
acercan cada vez más, están a punto a agarrarse a trompadas.  Yo, en el medio.” ¿ Me permiten hablar?” Los
separo y hablo con cada uno: “Oficial, espere un momento, no vaya ya a hacer
la denuncia. Si detienen al Gerente después no nos pagarán diciendo que no
tienen personal para hacerlo
. Esperemos un rato, nosotros recién
llegamos”…
.” Señor Gerente: Ud. sabe que este trámite es la
continuación del anterior, donde Uds. No cumplieron lo ordenado. Por favor,
trate de pagarnos antes que se termine la plata”.
Los dos me dijeron:”
tiene razón, pero lo hago sólo por Ud”. El Oficial de Justicia gritaba que le
iba a dar un ataque de presión, que se había olvidado de tomar el Lexotanil .”Dra,
me acompaña a un bar a tomar un Lexotanil?”
Sí, lo acompaño.(¿ Qué hago
yo acá bancándome la locura de este tipo?)
Llegó el cambista. “Cerremos
el precio, en una hora me están pagando la diferencia”.
Es mucha plata. (Ay,
si fuera mía, al menos cuando termine toda esta pesadilla me podría ir una
semanita al Caribe para desestresarme
…!).Me pagan hasta el último peso.
Otra vez   contar los pesos, contar los
dólares,  enumerar los dólares, otra vez
abrir una caja de seguridad porque no se podía abrir la anterior. ¿ Cuántos
dólares recuperé para Magdalena? ¿ 74.000? Wow…! ¿ Cuántas
horas/días/siglos llevo en este banco? Ya no sé ni cómo me llamo. No puedo más
de la tensión
. Salgo a la calle y me siento libre como un preso cuando sale
de la cárcel. Los diarios anuncian la muerte de dos piqueteros. Qué
día…!  No me quedan
fuerzas
para nada más en el día de hoy
. Sólo un llamado telefónico para avisar que
estoy de vuelta sana y salva . Me desplomo sobre el sillón de mi escritorio. Misión
cumplida.
 

     “¿ Le cuento a
Magdalena lo que estuve haciendo estos días por ella o no lo entenderá?”
La Jueza me
dice que le cuente, que a los insanos les interesa saber qué pasa con su dinero
y me felicita por el resultado de mi gestión. 
“Magdalena,¿ te acordás de la plata que tenías en el banco? Resulta
que….”
  Me interrumpe y dice: “Ah,
Dra, yo tengo algo importante para decirle: ¿ si la ve a mi hermana le dice si
me puede devolver un velador que yo le regalé a mi mamá? Extraño a mi mamá y no
sé dónde está enterrada. ¿ Ud. me puede averiguar?”
 

Trabajo con
locos
…y
me vuelvo a preguntar: ¿Quiénes son los locos?

¿ Los
internados en el psiquiátrico, los oficiales de justicia, los bancarios, el
gobierno o yo  cuando decidí ser
Curadora de Insanos …? Voy a pedir urgente una sesión de terapia y le voy a
preguntar a Román si le interesa que escriba un artículo sobre el tema para la
revista.
¿ Quiénes son esos señores de blanco que vienen a buscarme? Debe ser
un error, yo soy la Curadora…tengo que terminar de escrib…

Artículo
publicado originalmente en la revista “Campo Grupal”, N° 38, setiembre 2002
y en la Revista Fojas 0