Optimice su viaje de investigación genealógica

Realizar un viaje de investigación genealógica, puede ser uno de los recursos más fructíferos para nuestra búsqueda, pero también una de las situaciones más frustrantes. Si desea evitar esto último, no deje de leer la siguiente nota.

Una buena preparación es clave para realizar una correcta investigación genealogía. Sin importar si recorre 15 o 2.500 kilómetros para hacer su trabajo, hay muchas cosas que usted debería saber previamente, antes de partir para su viaje. Con una preparación adecuada, se podrán evitar grandes frustraciones y desazones durante el viaje, así como realizar un trabajo mucho más productivo. El primer paso de planificación, será decidir qué rama familiar, o que persona, serán sus puntos de partida para enfocar la investigación.

Tener un propósito en mente antes de partir, lo ayudará a realizar una planificación mucho más sencilla. Y cuanto más planificado sea su viaje, mejores resultados le rendirá.

Además, con esta planificación, podrá mantenerse más enfocado y concentrado en la búsqueda, durante todo su viaje. Una vez que usted haya decidido qué región querría visitar, asegúrese de haberse familiarizado con todas fuentes de información, como los registros civiles, que existan en esa localidad.

Muchas bibliotecas locales, pueden ofrecerle libros y guías de investigación, que le proporcionen información muy útil para varias de esas áreas geográficas. Pero, por supuesto, jamás se olvide de llevar la guía de investigación que haya preparado, junto con usted, durante todo el viaje.

También puede ser muy productivo chequear las páginas de internet de la ciudad o el condado al que planea dirigirse en sus recorridos. Si planea visitar bibliotecas de esas localidades, fíjese la posibilidad de que éstas tengan su catálogo on-line.

Buscando todas estas fuentes antes de iniciar su viaje, podrá obtener información sobre datos y libros específicos, de forma tal que el tiempo que pase en la biblioteca, será utilizado más eficientemente. Con respecto a las bibliotecas que no dispongan de información on-line, podría enviarles una correspondencia para saber su catalogo y horarios de apertura.

No se olvide de entrar en contacto también con las organismos de Justicia, Registros Civiles, y otras instituciones públicas que planee visitar en su viajes, de modo de saber bien sus horarios de atención: no hay nada más frustrante que llegar a un destino y encontrar cerrada algunas de sus instituciones, por cualquier razón.

¿Planea tomar fotografías de lápidas o panteón? Si es así, y usted nunca ha tomado una fotografía de estos lugares, practique hacerlo antes de partir. El lugar para aprender, no es en un cementerio a 2.000 kilómetros de su hogar, en el último día de su viaje.

Asegúrese de controlar todas las fuentes y recursos disponibles del lugar en donde usted vive. ¿La biblioteca de su localidad tiene índices de expedientes del área que irá a visitar?

Buscar estos índices antes de partir, puede proporcionarle un número de microfilm o de página de un libro, que reducirán ampliamente el tiempo de investigación durante el transcurso de su viaje.

Su biblioteca local puede incluso tener uno o dos libros que pueden ser útiles para la planificación en general. Pero no solo se concentre en bibliotecas, Cortes de Justicia, Registros Civiles y cementerios de la ciudad.

Con frecuencia, los genealogistas profesionales toman muy en cuenta la importancia de los archivos o las bibliotecas regionales (del municipio o intendencia), que pueden contener también expedientes muy útiles.

Además, lleve todas las copias de documentos genealógicos que posea, pero deje sus documentos originales en el país. Trate de recabar todos estos documentos, o su información, en su máximo posible, para que se le puedan abrir más vías de investigación en el lugar al que se dirija.

Por otra parte, viajar a un lugar lejano solo para controlar una fuente que usted podría ya haber controlado, es una gran pérdida de tiempo y dinero.
Asegúrese de llevar todas las copias de documento e información genealógicas, así como los horarios de oficina que necesite.

Existen algunos ámbitos públicos que no permiten utilizar biromes, por lo que es importante que lleve lápiz, goma, y sacapuntas. También podría necesitar llevar hojas, sobres, y cartas membreteadas.

Planear el itinerario es también una parte integral del proceso de investigación: una cosa es tener que tomar un desvío debido a una circunstancia imposible de prever, pero otra es no poder ingresar a la biblioteca de una sociedad genealógica importante, porque ésta cierra durante las vacaciones…

Finalmente, si viaja con su familia, planea algo para que hagan el resto los integrantes, mientras usted realiza su investigación. Para esto, esté muy atento de todas las atracciones que posea el lugar, así como a las compatibilidades de horarios y distancias, con respecto a los sitios que usted planea visitar.