El testamento, una forma de bienestar para su familia

El orden en las finanzas es imprescindible. Y para ello hay que tener en cuenta los asuntos de sucesión y herencia.
  
  

Existen
diferentes tipos de documentos que certifiquen nuestros deseos y posesiones,
para un futuro. La validez de estos documentos variará según la correcta
redacción y requisitos mínimos que la ley exige…

El
Testamento abierto notarial, por ejemplo, es casi el único testamento que se
hace hoy en día por sus enormes ventajas frente a los otros testamentos. Y
funciona de la siguiente manera:
Un abogado o el notario informa y asesora al testador de las
diversas formas en que puede disponer de sus bienes y cómo conseguir lo que
quiere.

Entonces,
el profesional a cargo lo guiará en los pasos a seguir y lo informará sobre
los beneficios y riesgos fiscales que corre, en absoluta reserva de privacidad.

La
intervención del profesional (abogado o notario), como experto que redacta el
testamento, garantiza que se cumplen todas las formalidades legales y que el
contenido del testamento sea ajustado a Derecho, especialmente que se respeten
las legítimas a las que luego se hace referencia.

Para comenzar el tramite, se
debe explicar al profesional, de que forma se quiere repartir el patrimonio,
para lo cual se deberá presentar las escrituras y la lista de bienes que
complete absolutamente toda la información.

Luego se comenzará con la
escritura del testamento, tras lo cual se deberá a otorgar a un notariado, dándole
validez legal (no son necesarios testigos).

El
Testamento ológrafo, en cambio, es el que hace el testador, sin ninguna
intervención profesional y debiendo incluir la fecha precisa en la que se
escribe, como único dato imprescindible en cuanto a su admisión legal.

No
piense en este proceso como el fin de nada, sino como la posibilidad de darle a
sus hijos un futuro falto de complicaciones legales, y en la forma de evitar que
otras personas interfieran en sus deseos de bienestar para su familia.