Cómo tratar los esguinces en el hogar

Actuar rápida y correctamente ante una torcedura o estiramiento de un ligamento será la diferencia entre hacer desaparecer el dolor o hacer que éste se convierta en crónico. Le sugerimos los pasos a seguir para evitar la mayor cantidad de complicaciones
  
  


Un golpe, un paso en falso o una caída pueden provocar un
esguince. ¿Cuáles son
las indicaciones que se deben seguir en caso de que ocurra este inconveniente en
el hogar?:


1.- Colocar agua fría: aplicar rápidamente un paño con agua fría. Si se tiene
hielo, mucho mejor ya que la idea es que el pie se desinflame lo antes posible y
que el dolor no vaya en aumento.


Una buena opción es llenar un recipiente con agua, introducir hielo y el pie
afectado dentro. Dejar descansar dentro del agua como mínimo veinte minutos
durante tres días.

Los baños de contraste también son muy efectivos y se destacan por ir aplicando
agua fría y luego caliente. De este modo, se ira reduciendo la inflamación y el
dolor irá cediendo.


2.- Otra alternativa es colocar patatas previamente asadas y machacadas en la
zona afectada. Colocar este ingrediente dentro de una gasa estéril y vendar la
zona.


3.- Otro elemento que da muy buenos resultados es la arcilla. Se debe aplicar a
modo de masaje este producto. Dejar actuar durante quince minutos y enjuagar con
abundante agua fría.


4.- Utilizar vendajes de compresión para proteger el ligamento lesionado y
reducir la inflamación. La tensión debe ser la justa ya que apretar demasiado la
zona puede resultar contraproducente.

El vendaje compresivo no debe mantenerse más de dos días.


5.- El reposo es fundamental para que la recuperación sea más rápida. Es
importante poder descansar ya que seguramente no se pueda apoyar el pie durante
al menos dos o tres días.

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Para que la recuperación sea completa, y siempre bajo indicación médica, se
deben comenzar a realizar pasado el tiempo crítico, algunos movimientos suaves.

Hacer círculos con los tobillos puede ser de gran ayuda. Desde ya, los
movimientos bruscos o los giros deben evitarse.


Cómo prevenir los esguinces


1.- Antes de hacer ejercicio físico, se recomienda llevar a cabo un
calentamiento de los músculos.


2.- Realizar deporte siempre en superficies regulares.


3.- Utilizar el calzado apropiado. Prescindir de las zapatillas que tengan suela
resbaladiza.


4.- Evitar usar zapatos de tacón mientras se esté en plena recuperación.


Si se ha sufrido una caída o se ha dado un mal paso y el tobillo comienza a
hincharse y el dolor empieza a hacerse evidente, hay que consultar rápidamente a
un especialista que pueda determinar qué grado de importancia tiene la lesión y
si considera oportuno utilizar medicamentos para tratar el inconveniente.


Como primera medida hasta que se tiene la cita con el médico, lo mejor es
aplicar hielo antes de las dos horas de surgido el trastorno.