Las 5 maneras mas extrañas de morir

Como siempre, la realidad supera a la ficcion: estos casos reales desafian la imaginacion hasta de los guionistas de “Destino final” y sus secuelas…
  
  


Sin que se ofendan los
videntes y qui
enes
creen en la bola de cristal, uno nunca sabe cómo ni cuándo se va a ir de este
mundo.

Hay muchas

maneras de morir
, y algunos sin duda son más extrañas que otras.
Incluso las causas naturales, como la insuficiencia cardíaca, pueden ser
provocadas por algunas circunstancias bastante extrañas.

Por ejemplo, si bien el certificado de defunción puede decir, "murió mientras
dormía", la letra chica podría decir: "después de que cayera un satélite por el
techo".

A lo largo de la historia ha habido algunas muertes bastante inusuales. Se dice
que Atila el Huno murió a causa de una hemorragia nasal.

Isadora Duncan, una famosa bailarina americana de la década de 1920, murió
estrangulada después de que su bufanda se enredara en el eje del coche en el que
viajaba.

Stanford White, el arquitecto del Madison Square Garden de Nueva York, fue
asesinado a tiros en el techo del edificio que él diseñó. Y el escritor
Tennessee Williams se atragantó con la tapa de una botella.

Esas son maneras extrañas e irónicas de morir, pero ni siquiera se acercan a
estas 10 muertes extrañas:


La

alcantarilla


Esta muerte extraña y triste es un buen ejemplo de mala suerte trágica. En 2008,
un canadiense murió después de intentar recuperar su billetera robada de una
alcantarilla.

La billetera y otros objetos personales fueron robados después de que este
hombre de 57 años de edad los dejara en una estación de servicio.

Él llamó a la policía, antes de encontrar la billetera en una alcantarilla
cercana. Intentó una vez, sin éxito, alcanzarla antes de que llegara la policía
y le advirtieron que no volviera a intentarlo.

Pero el hombre regresó más tarde, quitó la reja y volvió a probar. Cuando un
oficial que investigaba el delito se dio cuenta de que la camioneta del hombre
estaba de vuelta allí, fue a la salida del desagüe y encontró al hombre metido
de cabeza, varios metros por debajo de la calle.

La víctima aún estaba con vida en ese momento, y se mantuvo así mientras los
bomberos utilizaban una grúa para sacarlo del desagüe. Lamentablemente, fue
declarado muerto en el hospital poco después.


El

desodorante


En 1998, un joven de 16 años en Inglaterra murió de un ataque al corazón después
de haber estado expuesto a demasiado tóxicos provenientes de un desodorante.

En el momento de su muerte, la BBC afirmó que, desde 1971, más de 130 personas
habían muerto después de inhalar deliberadamente desodorantes en aerosol, pero
la muerte del joven era el único caso accidental del archivo.

Parece que estaba obsesionado con su higiene personal y su olor, por lo que
rociaba todo su cuerpo con desodorante al menos dos veces al día.

En ocasiones, se ponía tanto desodorante que la familia del chico podía sentir
el olor desde la planta baja. A pesar de ello, nunca pensaron que estaba en
peligro.

La autopsia reveló que tenía, en su torrente sanguíneo, 10 veces la cantidad
letal de butano y propano.

Resulta que el joven utilizaba el desodorante en un espacio pequeño y cerrado,
aunque las etiquetas de advertencia recomiendan usarlo en un área bien ventilada.


La

barba



En

noviembre de 2008, un maestro canadiense llamado Sarwan Singh consiguió un
récord mundial Guinness por ser el hombre vivo con la barba más larga, con un
sorprendente tamaño de 2,36 metros (siete pies y siete pulgadas).

Pero la barba récord de todos los tiempos fue la de un noruego,
que

alcanzó la longitud de 5,3 metros (17,5 pies). Su nombre era Hans Langseth y
murió en 1927. Su barba incluso llegó a estar en exhibición en el Instituto
Smithsoniano.


Ninguno de estos hombres tuvo muchos problemas con su barba. Esto no puede
decirse de un hombre austriaco de mediados de los años 1500.

La barba de Hans Steininger medía sólo 1,4 metros (4,5 pies) de largo, pero eso
fue suficiente para conducirlo a una muerte prematura.


Hans mantenía su barba enrollada en una bolsa de cuero, pero se olvidó de
hacerlo un día de 1567.

Ese día se produjo un incendio en su ciudad y, según informes, se tropezó con su
barba mientras trataba de
huir
.

Hay informes contradictorios sobre si Steininger se rompió el cuello o si
pereció por el fuego, pero de cualquier manera fue una forma muy extraña de
morir.


O
vejas
hambrientas


Las ovejas son animales bastante dóciles. Si usted visita una granja de ovejas,
lo más probable es que encuentre a estas criaturas lanudas pululando por ahí y
comiendo un poco de hierba.

Lamentablemente, en 1999, una mujer de Inglaterra descubrió que las ovejas
pueden tener un lado agresivo si están lo suficientemente hambriento.

Betty Stobbs era la esposa de un granjero y tenía 67 años en el momento de su
trágico encuentro.

Estaba llevándole una buena cena de heno al rebaño de ovejas de la familia,
usando un vehículo
4×4

enganchado a un pequeño remolque. Las ovejas estaban en un campo con vistas a un
cantero.

Cuando Stobbs llegó con la cena, la manada hambrienta saltó sobre el
la 4×4
,
arrojándola dentro del cantero. La triste ironía de esta tragedia es que no
murió por la caída misma.

Incluso
podría haber sobrevivido a la caída, pero el

vehiculo

también fue

dado vuelta

y la aplastó.


Un

corpiño


Ésta no fue causada precisamente por un corpiño, pero la ropa interior de estas
dos mujeres londinenses ciertamente no mejoró su situación, en 1999.

Estas dos amigas iban caminando por Hyde Park un día en que se desató una gran
tormenta. Se cree que buscaron refugio bajo un gran árbol, cuando un gran rayo
las golpeó.

Al parecer,
las tiras de

metal de sus corpiños

actuaron

como conductor, aunque el forense cree que habrían muerto incluso si no hubieran
estado usando corpiños con varillas.

Lamentablemente, las mujeres murieron al instante y sus cuerpos quedaron allí
durante 15 horas antes de que alguien se les acercara. La causa oficial de la
muerte, según el informe del médico forense, fue una "desventura".