Ejercicio cardiovascular en casa para estar en forma

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Con un equipamiento sencillo y económico, se puede dedicar desde el hogar más horas para fortalecer los músculos y lograr un mejoramiento cardiovascular.
  
  

Tanto
para los que van al
gimnasio con el tiempo justo y desean entrenar la
musculatura, como para los que no tienen tiempo de ir, hacer el ejercicio
cardiovascular en casa les permite mayores horas, energía y concentración
focalizadas en trabajar plenamente los músculos.

Hay una mayor
comodidad, la posibilidad de hacer otra actividad al mismo tiempo, de elegir el
momento del día más conveniente para realizarlo y tener el aparato ideal para
cada uno.

Poder
llevar a cabo el entrenamiento en casa supone muchas ventajas. Una de ellas, de
suma importancia es la comodidad: no hay nada más cómodo que entrenar en casa,
porque se puede hacerlo dónde, cuándo y cómo cada uno quiera.

El
ejercicio puede realizarse, por ejemplo, en una bicicleta estática mientras se
lee, mira la televisión, escucha música o conversa con alguien. Basta con
colocar el aparato en el dormitorio, la cocina o el comedor y comenzar a
utilizarlo.

Está
comprobado que acelera el metabolismo y lo mantiene así durante horas después
de su práctica y esto es provechoso, sobre todo para suprimir grasas.

Por ello,
los expertos aseguran que hacer ejercicio
cardiovascular al levantarse, antes de
ingerir algún alimento, cuando los depósitos de glucógeno son bajos, es el
momento donde más grasa corporal se elimina, además que sus efectos permanecen
durante buena parte de la mañana.

Otra
ocasión excelente para hacer la rutina es por la noche, poco antes de
acostarse, porque sus efectos posteriores impiden que durante la noche el
metabolismo se aletargue y se acumulen los depósitos de grasa.

Pero estas
pautas no son fáciles de llevar a la práctica si hay que ir a un gimnasio, ya
sea porque sus horarios no son compatibles con los laborales, o por los
inconvenientes comunes de desplazamiento. Sin embargo, resulta muy simple y
sencillo hacerlos en casa, siempre que se cuente con un mínimo equipamiento.

Las
máquinas caseras tienden a ser consideradas frágiles, e inferiores a las
profesionales que se encuentran en los gimnasios. Pero esa afirmación no es
siempre correcta.

Resulta lógica porque tienen un menor uso y abuso que en un
gimnasio, dada la cantidad de usuarios. Pero en general, el material casero
suele ser suficiente para estas prácticas y a lo mejor, tiene un precio
accesible.

Hoy
en día existe una amplia oferta de aparatos caseros de ejercicio cardiovascular
que va desde: las bicicletas estáticas, los aparatos de remo, las cintas de
andar, los simuladores de escaleras, las máquinas de esquí y muchas otras.


Lo importante es decidirse por el más conveniente
para cada uno, y con el que más a gusto uno se encuentre, porque al final, eso
repercutirá en los resultados que se obtenga con el entrenamiento.

La
bicicleta estática es, el aparato más popular para efectuar el fortalecimiento
muscular. Trabaja fuertemente la musculatura de las piernas, pero existen
modelos en el mercado en los cuales se puede, al mismo momento, ejercitar la
parte superior del cuerpo con un manubrio, el que se transforma en una especie
de remo.

Trate
que el aparato tenga un mecanismo para aumentar la resistencia de trabajo. Los
rodamientos de la máquina deben ser suaves, y los asientos graduables para
adaptarse a la altura y estructura de cada persona.

El
simulador de escaleras permite aumentar el acondicionamiento cardiovascular y
sobre todo, la fuerza y la resistencia de las piernas. Excelente adquisición
también para quemar muchas calorías.

Los
peldaños del aparato tienen que ser graduables para posibilitar las zancadas
grandes en las que los glúteos y caderas trabajan de forma más intensa. Otra
manera de ejercitar más los glúteos es apoyando los pies en el borde del peldaño.
La resistencia también debe ser modificable para obtener los mejores
resultados.

El
remo, si bien no es tan conocido, es uno de los ejercicios más efectivos que
existen. El movimiento deslizante del asiento debe ser suave y los anclajes de
los pies, sólidos y resistentes.

 Existen algunos aparatos en los que los brazos
realizan por separado la acción del remo, mientras que en otros los brazos actúan
en un dúo.

También debe contar con resistencia variable. La cinta de andar es
tal vez la máquina más cara, sobre todo las que poseen motor que son las más
convenientes y fáciles de manejar.

En
el caso que tenga motor debe ser con velocidad modificable y de ser posible,
plataforma larga, con posibilidad de elevación de la misma.

Las
máquinas de esquí parecen complicadas pero producen un magnífico trabajo de
todo el cuerpo. El hecho de mover al mismo tiempo piernas y brazos tonifica
enormemente la musculatura y puede acelerar la eliminación de las grasas,
fortaleciendo a la vez el sistema cardiovascular.

El
aparato tiene que tener un largo recorrido de brazada y zancada y también poder
cambiar su resistencia. Como tiene muchas partes móviles, es aconsejable
probarlas y verificar que sus rodamientos no sufran el roce al funcionar.

En
conclusión, el ejercicio cardiovascular es beneficioso para todos y por lo
tanto, no debe quedar en segundo plano, pues con muy poco dinero se asegura una
herramienta útil y eficaz para mantenerse en forma en su propia casa y con
comodidad.