Comidas crudas: más ventajas de las que usted cree

Algunos alimentos pueden ser consumidos crudos, sin necesidad de una cocción que quite sus nutrientes naturales. En esta nota, sugerencias para comidas bien naturales
  
  

Cuando hablamos de
alimentos crudos
, estamos hablando de alimentos que conservan íntegramente sus
nutrientes (mayormente las frutas y verduras frescas), mientras que aquellos que
atravesaron por una cocción, son alimentos a los que se tuvo que quitar ciertos
beneficios en pos de asegurarnos su salubridad (mayormente las carnes).

 En rigor, el cuerpo
humano esta compuesto por células vivas, que demandan un alimento “vivo” para
obtener una salud óptima. Muchas vitaminas, frágiles pero muy valiosas, enzimas,
fitoquímicos y otros nutrientes, se suelen destruir al cocinar los alimentos.

Pero incorporando a su dieta verduras, frutas, semillas, y maníes,
preferiblemente orgánicos y tan frescos como sean posible, podrá aumentar en
gran medida el valor alimenticio de su régimen.

 Existen historias sobre
gente muy enferma que logró revertir su condición cambiando su dieta a una
integrada mayormente por alimentos sin procesar.

Por supuesto, debe haber algo
sin dudas muy bueno con respecto a los alimento sin procesar. Estas dietas
pueden mejorar significativamente la calidad de vida, previniendo enfermedades y
ayudando a solucionar algunas para las cuales la medicina tradicional aún no
tiene respuesta.

 Lo ideal sería consumir
un mínimo de 40 a 50 % de alimentos crudos en cada comida de su dieta diaria.
Algunos podrán preferir realizar un régimen basado exclusivamente en estas
comidas, pero lo mejor sería comenzar simplemente incluyendo algunos alimentos
crudos en los menús.

En efecto, si no está
acostumbrado a comer alimentos crudos, lo mejor será intentar hacerlo de a poco,
hasta que se logre una buena transformación de su dieta, sin necesidad de
padecer hambre durante sus comidas.

De cualquier forma, probar no cuesta nada,
por lo que sería bueno que empiece ya mismo a incorporar una variedad amplia de
comidas crudas, junto con las cocidas, para empezar a obtener todos los
beneficios de una buena nutrición y sentirse satisfecho.

Desayuno natural

 Para comenzar, le
proponemos un buen jugo natural para su desayuno, que podrá proveerle de los
beneficios descriptos, y hacerlo sentir muy bien

Jugo revitalizador

Ingiera este jugo por lo
menos 15 minutos antes de comer.

 Ingredientes:

Una manzana y media
orgánica ácida bien lavada, sin pelar y cortada en trocitos

Tres o cuatro zanahorias
orgánicas bien lavadas, sin pelar y cortadas en trocitos

Coliflor orgánico bien
limpio, sin el tallo

 Beba el jugo
inmediatamente después de realizarlo. Sí, parece tener el color del césped de su
jardín, pero es muy sabroso y está repleto de nutrientes.

 El melón y la piña fresca
también pueden ser un interesante ingrediente para este jugo, ya que ambos son
muy ricos en nutrientes y muy sabrosos.

Por supuesto que al
principio esta infusión puede parecerle poco atractiva. Es lógico, si se habla
de coliflor mezclado con zanahorias y manzanas.

Sin embargo, estos jugos, además
de aumentar su vigor, pueden ser realmente exquisitos: solo será cuestión de
acostumbramiento. Incluso se puede agregar un tallo de apio. Si no se termina de
acostumbrar, comience sólo combinando la manzana con las zanahorias. Una vez que
haya asimilado estos nuevos gustos, podrá intentar agregar el repollo.

Müesli

Experimente con
diferentes ingredientes para lograr distintas variedades

 Ingredientes: 

1 c. avena orgánica

½ c. trigo orgánico

½ c.
cebada orgánica

½ c. de kamut o triticale
orgánicos (si no los consigue en una casa de alimentos naturales, se pueden
reemplazar por más avena)

¼ c. dátiles orgánicos
trozados

¼ c. pasas de uva, o
cerezas orgánicas 

1 durazno o pera orgánica
seca y trozada, pasado por harina de avena para evitar que se pegue

¼ c. almendras orgánicas
crudas, enteras y no blanqueadas

8 -10 avellanas crudas
orgánicas

4 castañas de cajú
(pecanas) orgánicas crudas

* En temporada, puede
sustituir algunas de las frutas secas por frutillas (fresas) u otras frutas
rojas frescas deshidratadas

 En una procesadora o
trituradora, ponga las nueces, avellanas y castañas de cajú, hasta formar un
polvo o pasta gruesa (según sus preferencias). Deje todos los ingredientes
mezclados en un envase hermético. Para cada porción, coloque un tercio de taza
en un bol y cubra con leche (bajas calorías) de soja, avena o arroz.

Almuerzo

 Para un almuerzo sano,
combine una ensalada de verduras verdes frescas crudas con un tazón de sopa
casera, y una rebanada gruesa de pan integral fresco y tibio.

Cena

 Para la cena, prepare un
tazón grande de ensalada de frutas frescas, bien dulces, y combínela con un jugo
de lima y unas cucharaditas de miel cruda pura.

Después de un tiempo, media hora
aproximadamente, coma algunas verduras cocidas al vapor, algo picantes, sobre
pasta de maíz o una papa cocida al horno, cubiertas con brócoli o coliflor
cocinado al vapor, y con un poco de crema agria bajas calorías o queso
muzzarella sin grasa, con la salsa de su agrado.

Otra posibilidad son las
legumbres (frescas, no de lata) de su agrado, con arroz integral entero y tomate
fresco trozado, sazonados a gusto.