Vibradores con arnés

El goce de los roles que se trastocan puede ser mayor del que te imaginas...

Estos consoladores la única e importante diferencia que tienen de los comunes es que son unos consoladores sostenidos por unas tiras que se atan a las caderas de una persona, entonces el consolador queda erguido justo en la parte genital de esta persona y así podrá penetrar a su pareja. Son comúnmente usados por parejas lesbianas, gays, y hombres y mujeres heterosexuales también lo utilizan.

En realidad crean una sensación de “cambio de sexo” muy fuerte en las personas. Las mujeres se sienten muy poderosas al estar utilizando el pene masculino, y sienten la sensación de poder al penetrar a su pareja ya sean lesbianas o heterosexuales. De esa manera su rol cambia totalmente al momento de hacer el amor, de ser penetradas pasan ellas a penetrar a su pareja. Obviamente para algunas mujeres no es tan placentero penetrar a sus parejas. Como toda innovación requiere de un período de acostumbramiento.

Para ellos también son muy satisfactorios estos consoladores, porque al llevarlos puestos se olvidan de su propio pene y ya no se preocupan por si es muy largo o muy corto y por si lo pueden mantener parado o no por mucho tiempo. Estos consoladores tienen la solución para  despreocuparse. Aunque obviamente no gocen de manera plena que como si utilizaran su propio miembro. Lo que permiten estos consoladores es brindar un mayor placer al que está siendo penetrado/a.

Estos consoladores deben siempre estar bien limpios, lavados con agua caliente y jabón para tener sexo seguro, más si con frecuencia se pasa de tener sexo anal a tener sexo vaginal. Hasta algunas personas prefieren ponerle un preservativo al consolador para que no contraigan ninguna bacteria que produzca alguna enfermedad sexual.

Al principio usar esta clase de consoladores es muy traumático. Como todo, necesita un periodo de ajuste para que el que lo usa se habitúe a esa parte nueva de su cuerpo. También tomará su debido tiempo tomar control sobre este juguete.

Es lo mismo que a usted le pasaba luego de la primera vez de haber besado a alguien, o de tener sexo por primera vez. Estas nuevas sensaciones y técnicas requieren un tiempo de práctica hasta que se vuelven de uso cotidiano.

Para algunos la primera vez en que utilizan estos consoladores es duro, porque no es una parte natural del cuerpo. Pero una vez que le agarran la mano es muy fácil y placentero poder hacer gozar a su pareja.

Comúnmente estos consoladores son de una longitud mayor que los penes del hombre. Entonces es muy importante que si los utiliza usted sepa si su pareja lo siente confortable, si son demasiado duros, si les gusta que le introduzcan en su totalidad estos consoladores o no, la frecuencia y la velocidad que usted emplee, etc. Esto es muy importante saberlo para que su pareja disfrute del momento y no que lo sufra. Es muy importante escuchar al otro en una relación de pareja para poder mejorar entre ambos el momento sexual y vivir una vida más plena.

Cómo usarlos

Muchas mujeres disfrutarán ser el agresor atadas a un consolador. Ellas pueden ser la única a cargo del cambio, su pareja el pasivo o receptivo. No pueden recibir mucho placer sexual del acto, aunque el orgasmo es ciertamente posible para ellas, pero disfrutarán la inversión psicológica del papel.

Las lesbianas y mujeres que quieren penetrar a su pareja, necesitarán un arnés de buena calidad y un consolador. Los arneses baratos nunca harán el trabajo. Necesita un arnés que sostenga al consolador en su lugar mientras deja sus manos libres.

Su consolador debe verse y sentirse como si fuera parte suya, no colgando. Usted debe pensar en él como su pene, aun cuando usted fuera una mujer totalmente femenina. Usted necesita apretar la base del consolador y frotarla contra su clítoris.

Compre un consolador de siliconas de buena calidad para usar en su arnés. Escoja un tamaño que sea apropiado para usted y su pareja.
Si no está segura con qué tamaño empezar, comience con uno pequeño, de aproximadamente 1 a 1.25 pulgadas (2,5 a 3,1 cm) de diámetro.
Use el arnés y el consolador varias veces antes de intentar el coito, anal o vaginal. Consiga algún lubricante y mastúrbese; consiga la sensación de tener un pene.

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