Test genéticos: la bola de cristal del siglo XXI

La posibilidad de conocer nuestro tiempo de vida y/o futuro en materia de salud, parecía estar reservado hasta hace poco tiempo a la ciencia ficción. Sin embargo, gracias al mapa del genoma humano, esta posibilidad es hoy día una verdadera realidad
  
  

Hasta no hace mucho tiempo, la
posibilidad de saber el futuro de nuestra salud simplemente mediante un enjuague
bucal, parecía una secuencia sacada de algún relato futurista de Ray Bradbury.


 
Sin embargo, gracias a la reciente
decodificación de 3 billones de bases o letras del genoma humano, hoy en día
esta posibilidad es una opción concreta, y se especula con que en algunos años
estará disponible para una gran parte de la población.


 De esta forma, actualmente basta realizarse un enjuague bucal con una solución
estéril para luego enviar el líquido obtenido dentro de un frasco, junto con un
cheque por mil dólares, al laboratorio Genovations, de Carolina del Norte,
Estados Unidos, para luego obtener un completo resumen del posible tiempo de
vida, las fortalezas de nuestro cuerpo, y los posibles riesgos de salud que
presenta nuestro organismo, junto con sus correspondientes y diferentes formas
de tratamiento.


 Para llegar a estos resultados, los científicos de esta compañía de biogenética
utilizan una reacción química que multiplica la muestra de ADN, y les permite
observar cuantos de los genes varían de lo normal.


 Por cierto, el costo de estos informes, sumado a la complejidad para leer y
descifrar los resultados, hacen que todavía el servicio sea apto ara muy pocos,
pero se cree igualmente que unos diez años, estos test predictivos de ADN podrán
ser tan usuales y comunes como hoy en día los son los análisis de sangre.


 Así, enfermedades tan perniciosas como el cáncer, el Alzheimer, la alta presión
arterial, o las enfermedades cardiovasculares, entre miles de otras, podrán ser
detectadas con mucha anticipación, facilitando una cura más efectiva de las
mismas, incluso mediante los medicamentos y tratamientos (junto a otros posibles
para tratar sus potenciales efectos secundarios) que este tipo de servicio
también presenta como parte de los informes del resultado.


 Genovations es sólo el primero de los cientos de laboratorios que sin dudas se
abrirán en los próximos meses, días, o años, a medida que los costos caigan, la
practica se popularice, y este servicio sea tan sólo uno más de los actualmente
disponibles para efectuar prevenciones en materia de salud.



 Algunos reparos


 Para los más optimistas, estos test brindarán la posibilidad de alertar a la
gente de su propensión a padecer cierto tipo de enfermedades, cuyo riesgo podría
ser eliminado o reducido significativamente justamente gracias a las sugerencias
sobre cambios en el estilo de vida, dieta y medicación, que estos informes
traerán consigo.


 Sin embargo, muchas otros científicos y académicos, como el Premio Nobel de
Medicina y líder del proyecto británico del genoma humano, Sir John Sulston,
afirman que si bien es cierto que este nuevo servicio puede ser muy beneficioso
para muchas personas, y que además todos deberían tener la libertad de saber que
dicen sus genes, no menos real es que la información podría ser  mal empleada,
por ejemplo mediante exámenes que requieran los potenciales empleadores,
compañías de seguro y servicios médicos, e inclusive futuros esposos/as, por lo
que se plantea un dilema ético que sería necesario resolver antes que su
utilización se popularice.