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Tenga su propia huerta de especias

Consejos para cultivar hierbas aromáticas en su jardín
  
  

Si está
pensando en plantar sus propias especias, puede encontrarse con muchas opciones.
En este caso le brindamos tres que pueden ir muy bien en una huerta pequeña: la
lavanda, el eneldo y el coriandro o cilantro. 


Lavanda
 

La lavanda es
una planta perenne, muy aromática, y llega a crecer entre 50 y 80 centímetros.
Es una planta que necesita poco agua y crece en suelos pobres y poco fértiles
pero a pleno sol.

 

La mejor
época para plantarla es en invierno y comienzan a germinar luego de 2 o 3
semanas de plantadas.

 

Se pueden
utilizar dos técnicas de plantado. Una es hacer esquejes, tomar estacas de los
brotes laterales a fines de verano o en el otoño y plantarlas con un 50% de
arena y otro 50% de tierra negra y cubrirlas con un vidrio plástico transparente
que permita que atraviesen los rayos solares.

 

Otra de las
técnicas es mediante la división de matas durante el otoño. 


Eneldo y
coriandro
 

El eneldo es
de baja estatura (de entre 15 a 20 centímetros). Tiene un follaje verde claro y
flores amarillas muy pequeñas. Por su parte el coriandro tiene un aspecto
similar al perejil (se los suele confundir). Su altura llega a los 30
centímetros y tiene hojas de color verde oscuro.

 

Las dos
especies se reproducen por semilla con siembra de asiento, directamente en una
maceta o cantero.

 

La mejor
época es cuando pasan las heladas, principios de primavera, para plantarlas. El
mejor sistema es al voleo, o sea repartir semillas con la mano cuidando que no
queden espacios vacíos o muy cargados. Luego se le pasa el rastrillo  con mucha
suavidad.

 

En unas
semanas crecen las plántulas. En ese momento se hace el raleo (arrancar las
plántulas directamente y descartarlas) o transplante (plantarlas en otro lugar)
a las zonas que quedaron densas.

 

Si se desea
plantarlas en épocas invernales se pueden hacer en lugares cerrados utilizando
almácigos para después transplantarlas. Se pueden utilizar cajas de madera,
latas, recipientes de telgopor o plástico con agujeros para que drenen.

 

Los recipientes deben tener una
profundidad de 8 centímetros y llenados con una mezcla de tierra negra y compost.
Se le puede agregar arena para evitar que se compacte. La tierra siempre debe
estar humedecida a la hora de plantar las semillas.

 

Cuando las
plántulas tienen alrededor de 5 hojas o tiene un tallo mediano, ahí se las
transplanta a la maceta definitiva. No conviene hacerlo en épocas de mucho calor
o días muy ventosos ya que dañaran a la planta. También conviene hacerlo a
última hora de la tarde, así se pueden recuperar durante la noche.


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