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Respuestas a tus preguntas sobre la cirugía estética para las orejas

¿Cómo?, ¿cuándo?, ¿para quién?

Con esta intervención se pueden corregir varias cosas: se pueden modificar las orejas tipo “pantalla”, en asa, reducir el tamaño de toda la oreja o simplemente trabajar sobre el lóbulo, que está en permanente crecimiento. 

Cualquiera fuere la opción que elijamos, debemos tener presente que lo más conveniente es encarar este tipo de operaciones a una edad temprana. 

El preoperatorio no pasa de un simple análisis de sangre para determinar el tiempo de coagulación y la intervención es sencilla: dura 2 horas y se usa anestesia local. 

Lo que hay que advertir es que la recuperación puede llegar a ser un tanto incómoda (se debe usar una vincha durante un mes en la zona, y durante los 7 días posteriores a la intervención las orejas permanecen vendadas).  

Durante la operación, se efectúa la resección del lóbulo (se lo corta) para luego volver a unirlo utilizando una pequeña aguja. 
Luego se le da la forma deseada a la oreja y se termina cerrando con suturas reabsorbibles. 

Lo bueno de todo este proceso es que, pese a resultar en ocasiones molesto, una vez realizado tiene carácter definitivo. 
Los únicos riesgos son los hematomas recurrentes o una mala cicatrización, pero más allá de eso es una intervención sin contraindicaciones y para la que todos –a partir de los cinco años– pueden ser candidatos.