Queja versus gratitud

La felicidad es un proceso que comienza en el bienestar interior. Consejos para levantarse con el pie derecho.
  
  

¿Eres
acaso una de las personas que ven nubarrones en todo lo que sucede a su alrededor?, ¿tiendes a fijarte en la mitad del vaso vacío? Pues si es
así, un velo está impidiendo que sintonices con los maravillosos dones que te
regala el Universo a cada momento.

¿Has
pensado en por lo menos diez cosas por las cuales
estar agradecido
en el día de
hoy?. Te proponemos un ejercicio, verás que es excelente. Daremos algunos
ejemplos sobre cómo decírtelo a ti mismo:

– Pude comprar los alimentos que necesitaba a un precio muy bueno.
– Me llamó una antigua amiga.
– Mi hijo aprobó el examen.
– Pude disfrutar de una reconfortante ducha de agua caliente.

Puedes encabezarlos con un "Gracias por…". Te sentirás mucho más
pleno luego. El Universo nos brinda con abundancia y generosidad, y le gusta que
le den las gracias. Cuando te fijes en todo lo bueno, inmediatamente dejarás de
quejarte.

Agradece
y bendice cada una de las
experiencias vividas que hicieron de tí una persona más
madura e íntegra. Desde algún
lugar de tu Ser, las has elegido para tu propia evolución y crecimiento.

No des nada por sentado. Cada ser u objeto existente es un regalo maravilloso,
que ha sido puesto para tí especialmente: la belleza y la fragancia de una
rosa, el movimiento incesante de los planetas, la sonrisa de un niño…¡Hay
tantos motivos por las cuales puedes ser feliz ahora mismo!!!

Inténtalo y descubrirás que tendrás mucho por lo cual sentirte satisfecho.
Cuando concentres tu atención en todo lo bueno, verás la abundancia que te
acompaña.

La energía que rige todo el Universo está dentro tuyo y en todas las personas
y los elementos que lo rodean; hazla consciente y disfruta cada instante,
recordando que es mágico e irrepetible.