Primer día en un crucero para singles

Ya has tomado la decisión de tomar un crucero de solos y solas, pero tienes temor a ese inevitable primer día, en donde todo y todos te son extraños. Por eso, hemos preparado una hipotética descripción de la primera jornada, para que veas que no hay nada que temer.
  
  



Mediodía

¡El gran día finalmente ha llegado! Usted está a punto
de emprender un
viaje de crucero de singles a algunos de los puntos más
impactantes del Caribe.

El
amistoso personal del crucero ya ha arribado, y le ha dado la bienvenida a
bordo. Ahora, usted se encuentra entrando a su cabina por primera vez. ¡Esto es
demasiado emocionante! Posiblemente, casi se le caiga la tarjeta-llave, puesto
que se encuentra muy ansioso por abrir la puerta, y tal vez no conoce bien este
moderno sistema.

 ¡Ahora sí!!! ¡Ha ingresado a su cuarto!. Tómese algunos minutos para explorar su
nuevo ámbito y comodidades; revise todos los folletos y guías que había tomado,
o se encuentran en su habitación. Chequee el boletín diario, la revista del
crucero, el mapa de la travesía, y -lo más importante de todo- el menú del
servicio de habitación.

Quizás el administrador de la cabina se dirigirá hacia
su persona para evacuar sus dudas, contestar a sus preguntas, y permitirle que
usted haga cualquier petición especial.

No se olvide de pedir, si hay dos camas
singles, que las junten para que le quede una de doble plaza; ¡es hermoso dormir
con mucho su espacio! Sáquese sus zapatos, y estire todo lo que pueda sus
piernas.

 Repentinamente, sentirá estruendo de abajo. Lenta, pero de forma muy segura, el
crucero comenzará a zarpar del muelle.

Ya podrá decirle adiós al estrés y la
tensión de la vida diaria, y dar la bienvenida su fantástico crucero, largamente
esperado. Mire como la tierra desaparece a distancia, y empiece a prepararse
para la primera fiesta de “singles”.

Tarde

 Después de tomar una breve siesta, póngase unos shorts y una remera fresca, y
prepárese para dirigirse hacia fuera de la cubierta, a ubicar donde se
encuentran los botes salvavidas.

Aunque ésta no es la actividad más emocionante
de la semana, es muy común que, en un principio, el personal procure hacer una
salida inesperada hacia una isla cercana, con la intención de ir socializando a
los pasajeros.   

Permanezca en la cubierta, al lado de las piscinas
principales. Inclínese contra el pasamano y examine la escena. Fíjese si existe
alguna actividad programada, como por ejemplo clases de fitness, que le permita
ir entrando en contacto con otros pasajeros.

En el transcurso de estas
actividades, podrá ir viendo algunos potenciales compinches para formar un
grupo, pero no se desespere, primero dése un poco de tiempo para aclimatarse a
la vida a bordo, antes de empezar a buscar compañía.

Una camarera con una
floreada camisa le entregará su cóctel preferido, y usted inaugurará
oficialmente su Tarjeta de Crucero (se carga a su Tarjeta de Crédito) al firmar
la cuenta.

Anochecer

 En
la mayoría de los cruceros, encontrará que la fiesta de recepción de singles se
asemeja más a una reunión de encuentro-y-saludos antes que a una “oferta de
romance”. Pero más allá de la frialdad de este primer encuentro semi-nocturno,
debe saber que esta reunión es su primera oportunidad para aliarse con viajeros
con los que sienta que tiene algo en común.

 Esta es su ocasión de encontrar a
alguien para jugar algunas rondas de mini-golf, o para juntarse con otra persona
que le interese compartir el kayac que podría tomar hasta alguna costa cercana.

Espere el momento adecuado, y comience alguna conversación con alguna persona en
la barra del bar. Su objetivo en esta fiesta de recepción será formar un grupo
de viajeros singles, unidos por el deseo de tener diversión.  

 Por supuesto, muchos de los singles que se encuentran a bordo, están buscando
que surja algún affaire para recordar (y algo para borrar un asunto digno de
olvidarse). Por lo tanto, no habrá mayores problemas en abordar a alguna persona
del sexo opuesto, buscando algo más que una simple amistad.

Tenga presente, sin
embargo, que éste no es el Barco del Amor; la mayoría de la gente no busca solo
conseguir una pareja, sino que también desea disfrutar de un paseo feliz y
original.

Además, debe saber que el mejor momento para abordar a la persona de
su interés no será automáticamente después de la primera reunión, sino cuando se
conozcan algo mejor, y se encuentren en la cubierta, durante la puesta del
sol…    

 Luego de la reunión de recepción, vuelva a su cabina para descansar y cambiarse
de ropas antes de la cena. Seguramente no podrá creer ni darse cuenta cuan
cansado está, después de una larga jornada, que comenzó en el aeropuerto, cuando
tomó el avión para abordar el crucero. Algunos transformarán ese cansancio en un
gran apetito, mientras que otros solo buscaran una cena liviana.

No se preocupe,
la mayoría de los cruceros les ofrecen varios tipos de restaurantes, para que se
tenga un montón de opciones de comida. Y si tiene "Freestyle Dining”, también
podrá mostrarla para tomar una comida en cualquier momento del día o la noche,
cuando a usted se le antoje.  

Noche

 Después de una extensa charla de explicación de lo que se va a realizar en el
día siguiente, ya podrá tomar asiento en una mesa, frente a las azules costas
del océano. Los compañeros que le han sido asignados a su mesa, también estarán
deseosos de diversión y nuevas amistades.

Y antes de que usted raspe con las
cucharadas el fondo de la copa de crema  batida de chocolate, ya habrá hecho los
planes, junto a sus nuevas compañías, para, por ejemplo, realizar una expedición
de snorkel en alguna costa repleta de corales.  

 Luego, usted y algunos de los nuevos amigos hechos en la cena, podrán dirigirse
a los grandes salones de baile. Los trajes resplandecientes, las luces
brillantes, y los grandes números de danza, lo incitarán a tararear sus
canciones preferidas, mientras empezará a mover su cuerpo. También podrá
encontrarse en la barra con esa persona que ha estado observando durante todo el
día.

 En
cambio, si busca algo más relajado podrá elegir dirigirse al micro-cine, a ver
alguna de las películas que se acaban de estrenar en los Estados Unidos, o,
incluso, retirarse hacia su propia habitación, a ver esa misma película u otra
programación por el circuito cerrado de TV, o bien leer algo del buen libro que
se ha llevado.

 En
cualquier caso, se derrumbará sobre su cama, y, unos minutos después, dormirá
como un ángel. Siga soñando; ¡todavía tiene cinco días más de diversión en este
magnifico crucero!