¿Por qué la misma prenda no te queda tan bien como a tu amiga?

La respuesta es simple: los talles dicen una cosa, y las medidas reales de la gente, otra. Consejos para elegir la prenda que te hará lucir más bella.

La única forma de estar seguros de que una prenda nos va a quedar cuando no podemos probarla es conocer nuestras propias medidas. 

Para conocer sus medidas necesitará un centímetro o cinta de medidas y un espejo de cuerpo entero. Las medidas deben ser tomadas con el cuerpo desnudo o en ropa muy liviana. Deberé pedirle a alguien que le ayude a tomárselas. Usted quédese bien derecho/a, los brazos levantados hacia los lados (en forma de T), mantenga erguida la cabeza y respire con normalidad. 

Para medir el busto, debe hacerlo justo por debajo de las axilas y sobre la zona de mayor volumen de su busto.

Medir la cintura es lo más sencillo, encuentre la línea natural de su cintura, rodéela en forma horizontal con la cinta y mídala.

Para medir la cadera, busque la zona de mayor volumen de su cadera (por lo general a unos veinte a veinticinco centímetros de la cintura) y rodéela con la cinta.

Su medida de sombrero se toma por arriba de las orejas y cruzando por la parte media de la frente.

Su medida para guantes se toma alrededor de los nudillos sin incluir el dedo pulgar. 

Hay cosas que debe saber a la hora de comprar sus prendas. Los talles en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa son distintos.
La mejor forma de manejarse es conseguir una tabla con las diferentes conversiones, suelen conseguirse de forma gratuita en las grandes tiendas o puede bajarla de Internet.

Recuerde que el algodón se encoge, esto quiere decir que debe compensar con un talle más este efecto –aunque algunos fabricantes tienen en cuenta este factor y ya lo tienen compensado-.
Pregunte a la vendedora para salir de la duda y ella también podrá darle consejos acerca de los ¨secretos¨ de las prendas.

Pero, de todos modos, debe siempre tener a mano una buena costurera porque no importa qué tan bien nos quede una prenda a la hora de comprarla, siempre habrá que hacer algún arreglo.