Pétalos de rosa

Poesía para mi niño
  
  

Se
acerca mi niño,

y
su carita denota tristeza,


por que sus manitas no alcanzaron


para mí, aquella flor altanera.


Ella lo esquivaba y se reía.


Él, inocente, pensaba que era un juego.


Yo, miraba recelosa desde lejos,


Aquel vaivén traicionero.


Cuando mi niño me abraza,

Y
veo en sus ojos desconsuelo,

yo
le susurro al oído,


que yo poseo las flores perfectas…


Una es alegre, bella,


delicada y sincera,

su
nombre es… Paula,

y
es amiga de las estrellas.

La
otra, lleva el  nombre de mi Príncipe secreto,

Es
valiente, amoroso y tierno,

Su
nombre es Sebastián,

En
mi vida… mi lucero.


Aquellas son mis flores perfectas,

De
alegres colores y suaves aromas,


ellas, sin saberlo,


pertenecen a mi jardín secreto