Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
[the_ad id="281803"]
[the_ad id="281807"]

Mujeres que trabajan: cómo mantenerse en forma y superar los dolores

El estar permanentemente sentada en una silla durante un largo periodo de tiempo, puede causar contracturas y dolores intensos en zonas puntuales del cuerpo. Para contrarrestar esta situación, existen diferentes ejercicios de relajación.
  
  

 

Estando
sentada, colocarse en posición de banco en el suelo, separar las piernas a la
altura de los hombros y realizar curvaturas y quebraduras como un gato, acompañando
con respiraciones profundas y lentas. Realizar este ejercicio repitiéndolo 10 a
15 veces.

Luego,
volverse a colocar en la misma posición y tratar de tocar el suelo con un hombro, realizando 3 rebotes con el hombro acompañando con extensión
de brazo hacia arriba, como queriendo tocar el cielo raso. Realizar de 10 a 20
veces con cada hombro. 

En la misma posición anterior extender brazo y pierna
opuesta al mismo tiempo apuntando con la planta del pie y la palma de la mano
hacia el lado opuesto (repetir de 10 a 20 veces).

Y
por ultimo, ubicarse boca arriba, flexionar las piernas semiabiertas hacia el
pecho, tomándose las rodillas con las manos, y realizar 3 rebotes sobre el pecho
presionando con las manos hacia el cuerpo, repitiendo de 10 a 20 veces.

Una
vez realizado este ejercicio se podrá ir mejorando de a poco de las dolencias
producidas por el sedentarismo, pero embargo muchas mujeres prefieren dedicar un
tiempo a la gimnasia en el hogar. Y uno de los preferidos por sus cualidades y
beneficios es el step.

El
step es un ejercicio aeróbico que se desarrolla con una pequeña tarima de 20
centímetros de alto y una base de 60 de ancho por 45 de largo, y tiene un
efecto considerable para el fortalecimiento de el sistema cardiovascular, en
los pulmones y la tonificación de los músculos.

Sesenta
minutos de trabajo físico en el step, son suficientes para generar los efectos
que este tipo de gimnasia otorga, especialmente en los que involucran
movimientos de brazos y piernas.

Para
aprovechar todos sus beneficios, es necesario combinar además, una respiración
profunda (ingresando el aire por la nariz y exhalándolo por la boca), y los
movimientos deben ser armoniosos y prolijamente precisos, sin brusquedad ni
apuro.

La
complementación de estas ventajas se da con la aplicación de agua fría sobre
el cuerpo recién ejercitado, cerrando los poros y evitando la perdida de la
energía acumulada en la tonificación de los músculos. Una variante es
ducharse con agua caliente o tibia y luego pasarse una esponja con agua fría.

Entre serie y serie debe
tomarse necesariamente un minuto a un minuto y medio de descanso, y entre dos ejercicios
diferentes, entre 1 y 3 minutos.

Para
continuar relajándote y mejorando tu postura, inscríbete ahora en nuestro curso
gratis de Yoga
, haciendo clic
aquí
.