Meditación Zazen

Hay muchos mitos acerca de como hacer un buen Zazen y lo que se necesita para ello. Pero la realidad es menos complicada
  
  

Hacer un
buen zazen es hacer zazen porque siempre hay un trabajo de fondo que se está
realizando aunque nos parezca algo estúpido.

Lo mejor es no hacer rollos y
volver a sentarse en otro momento.

No hace
falta más que:

– al
principio de nuestra práctica un lugar tranquilo, en casa mismo, pero no es
imprescindible .

– estar
quietos.


sentados, lo mismo una silla que en el suelo con un cojín.

– ropa
cómoda , mejor oscura.

Las
instrucciones de la postura se dan por información pero la postura no tiene por
que ser complicada: nos sentamos como podemos, puede ayudarnos incluso un cojín
debajo de la rodilla.

El cuerpo
poco a poco va recuperando la buena forma, pero incluso la postura es diferente
de un día a otro y nos puede parecer que retrocedemos.

Con la respiración lo mismo, generalmente se dice que la expiración es más larga
que la inspiración, pero el cuerpo ya lo sabe y la recupera ya que hace lo mismo
cuando duerme que adopta una respiración dende la inspiración es mas larga,
contrariamente a zazen (por esto entre otras cosas la práctica de zazen es
llamada la práctica del despertar).

Lo más importante verdaderamente es NO MOVERSE. En caso de hacerlo juntamos las
manos delante del corazón, saludamos y continuamos.

También hay que hacer este gesto y otros que se pueden si se conocen, al empezar
y acabar.

Podemos
mejorar nuestro zazen practicando dos sentadas en vez de una, introduciendo un
"kinhin" entre medias.

Las
sentadas pueden ser largas o cortas, de diez a sesenta minutos cada una según
nuestro tiempo, etc..

Los
mejores momentos son después de lavarnos a la mañana y antes de cenar a la tarde
(hay que calcular que no cenemos tarde para poder hacer la digestión unas dos
horas antes de acostarnos), pero podemos hacer las veces que nos de la gana y
cuando sea, incluso después de
comer.

Ayuda
mucho marcar la apertura y el cierre con un bol tibetano por ejemplo:

Al principio tres veces para abrir, y una vez antes de levantarnos definitivamente, (podemos
ir a aprender a un Dojo, pero no abundan, si tenemos dudas podemos consultar en
Internet y comunicarnos con algún templo).

Así como
la quietud es importantísima la actitud: practicar sin buscar beneficio.

Dejemos
que se haga a si mismo, ya que nuestro ego realmente es quien nos atormenta y a
la vez quiere controlar todo, incluido zazen y así no avanzaríamos.

Por
Enrique G.


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