Más consejos para ahorrar combustible

En los últimos dos años, los combustibles derivados del petróleo han aumentado considerablemente sus precios. Si nos acostumbramos a ciertas formas de mantenimiento y conducción es posible paliar este aumento.
  
  

Antes que nada, si
usted posee un vehículo con un motor grande piense si realmente necesita tanta
potencia. Tal vez sólo lo utiliza para andar en la ciudad con lo que está
desperdiciando gran parte de la cilindrada. 

Si su familia
tiene dos autos, úselos sabiamente. El que consume más combustible debe usarlo
quien deba viajar menos kilómetros. 

Si su vehículo no
es de última generación es recomendable que periódicamente le pida a su
mecánico que afine el motor. Un motor desafinado puede consumir hasta un 25%
más de combustible. Los vehículos más modernos no necesitan de estos cuidados.
En todos los casos es necesario que se haga una verificación periódica de
bujías, sistema de encendido (gran causante de desperdicio de combustible),
bombas y válvulas. 

Es recomendable
utilizar cubiertas radiales que en condiciones óptimas pueden significar hasta
un 10 % de ahorro. 

Los combustibles
de alto octanaje están diseñados para motores de alta performance. Al menos que
los constructores así lo indiquen o si siente algún “tirón” en el funcionamiento
del motor, no cargue este tipo de combustible que son más costosos y no mejoran
el rendimiento de su vehículo. 

Verifique la
presión de sus cubiertas. Si no están infladas de la forma debida, la
superficie de contacto aumenta con lo que también aumenta el rozamiento lo que
provoca un mayor consumo además de un mayor desgaste de la cubierta. Cada libra
menos de presión puede significar hasta un 6% más de consumo. Lea en su manual
cuál es la presión recomendada y considera sumarle una o dos libras de presión
pero sin jamás pasar la marca de 35 libras por pulgada cuadrada. 

No llene el tanque
hasta el borde ya que su volumen cambia con la temperatura, lo que puede
provocar un derrame que además de desperdiciar combustible puede ser peligroso. 

No caliente su
auto dejándolo estacionado. En movimiento, el motor conseguirá su temperatura
óptima con mayor eficacia además de no estar gastando combustible en vano. 

La única
precaución que debe tomar es no exigirle demasiado a su vehículo durante los
primeros 15 minutos. 

Trate de saber el
trazado que piensa seguir antes de salir de su casa, de esta forma evitará
recorridos ineficaces y consumidores de combustible. 

Al acelerar,
hágalo despacio. El tiempo que puede ganar en una acelerada brusca es en realidad
insignificante. 

Mire el tránsito
con atención de manera que pueda anticipar las desaceleraciones sin tener que
detenerse. Iniciar el movimiento del vehículo es algo que consume gran cantidad
de combustible debido a la resistencia estática (resistencia a iniciar el
movimiento), que siempre es mucho mayor (20% más) a la resistencia dinámica
(resistencia a continuar el movimiento). 

Por
eso, cuando vea que el semáforo
se ha puesto rojo quite el pie del acelerador en lugar de mantener la velocidad
y frenar bruscamente cuando se encuentra a pocos metros del vehículo de
adelante.
 

Evite usar el aire
acondicionado. Este sistema consume unos 8 caballos de fuerza que significan
varios litros de combustible a la semana. De todas formas debe considerar que
en la autopista es mejor usar el aire acondicionado en lugar de abrir las
ventanillas. 

El cambio de la forma aerodinámica provoca un gran gasto de
combustible, mayor que el uso del aire acondicionado. Por esto tampoco es
recomendable llevar bultos o cajas sobre el techo del vehículo. 

Evite las horas
pico. Estar en su trabajo una hora antes o quedarse una hora más puede ahorrar
litros de combustible y el estrés que provoca estar atascado en una autopista,
además de impresionar a su jefe. Además parte de esa hora de espera puede ser
recuperada en un trayecto sin tránsito que le permite viajar a 100 km por hora
en lugar de a 20. 

No vaya ni muy
rápido ni muy lento. Cada vehículo tiene una velocidad crucero ideal donde la
relación de gasto de combustible con respecto a la cantidad de kilómetros es
óptima. Por los general se encuentra entre los 70 y 90 km por hora. 

En las autopistas
intente mantener un velocidad constante evitando tener que frenar detrás de
otros vehículos que van más lento. Frenar y volver a acelerar para pasarlo
puede causarle un gran gasto de combustible. 

Es inútil salir a
buscar precios de combustible si las estaciones quedan lejos de su casa.
Gastará más en ir a buscar esa oferta que en cargar a un par de cuadras de
distancia. Tal vez pueda encontrar alguna estación con buenos precios que le
quede paso hacia algún otro punto de la ciudad que suele frecuentar. 

Si
encuentra que hay varias estaciones una cerca de la otra, busque el mejor
precio porque lo más probable es que estén compitiendo por quién tiene el precio
más bajo.

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