Marruecos: Saliendo de Marrakesh

Una recorrida por las montañas, el mar y el mundo bereber.
  
  


Cerca de Marrakech se pueden hacer varios recorridos. El Valle del Ourika es uno
de estos ubicado a unos 60 km; puede llevar algo más de medio día. Lo más
conveniente es tomar lo que se llama "gran taxi", un Mercedes Benz color crema
en el que pueden viajar hasta 6 personas.

Llegando a un arreglo con alguno de
estos taxistas puede tener chofer particular por U$S 30 las 6 personas. El paseo
por el valle es hermosísimo, delante suyo se le presentarán las montañas del
Atlas nevadas y a su costado el valle profundo serpenteando el río Ourika.


Junto a este camino hay muchas casas de familias bereber. Seguramente el chofer
sabrá detenerse en alguna para hacer una visita y ver cómo viven actualmente.
Estas familias la van a estar esperando, no hay nada improvisado, pero más allá
de esto, siguen viviendo a su manera.

El
recorrido con el taxi se puede hacer hasta un pueblo llamado Setti-Fatma; cerca
de él se puede subir hasta unas cascadas contratando a un guía de montaña. No es
una subida complicada, pero el camino no está debidamente marcado. Cuando baje
de esta escalada puede hacer un alto para comer algún tayin (guisado) y beber un
rico té con vista a las aldeas bereber.

 Otro recorrido posible es visitar la ciudad de Essaouira, situada a orillas del
océano Atlántico. La visita de todo un día a Essaouira puede salirle 6 veces
menos si va por su cuenta. Seguramente no va a ser la comodidad de un micro de
excursión para turistas, pero bien vale tomar un micro marroquí.

El mismo sale
de la terminal de omnibus de Bab Doukkala en Marrakech: conviene tomar el
primero, a las 8 de la mañana. El viaje dura 3 horas, con una parada de rigor de
unos 20 minutos en un pueblo, tanto para que chofer, acompañante y pasaje
descansen.

Llegando a destino se va a encontrar con una ciudad amurallada, con almenas y
atalayas y cañones que supieron defender ese puerto que alguna vez fue
portugués. Cerca del puerto hay muchísimos puestos en donde comer pescado fresco
y preparado ahí mismo.


Otra opción donde comer es un hermoso lugar llamado Taros, un café: no solo
ofrece de beber o comer pescado o tayin, sino que también unos ambientes
decorados exquisitamente en donde se puede escuchar muy buena música quedando
uno dispuesto para un momento de relajación.

Por si esto fuera poco, el lugar tiene 3 bibliotecas que cuentan con
maravillosos libros de literatura universal y libros de pintura, arquitectura,
fotografía, en fin se puede leer algún rato mientras se disfruta de una comida.

Y para los que gustan del sol y la hermosa luz de Essaouira, en la parte
superior hay una enorme terraza con estilo mediterraneo desde la que se puede
disfrutar una vista panorámica del puerto y de la plaza principal de la ciudad y
desde donde nuestra cronista se fotografió (ver página anterior).

Sería recomendable pasar una noche en este lugar, pero de no poder ser así,
tiene que averiguar muy bien los horarios de los micros que parten nuevamente
para Marrakech, porque yo tomé el último y eran las 4 de la tarde y por lo que
ví, merece verse a Essaouira con todas las luces del día y de la noche.

Algunos pequeños consejos: evite llevar dólares de serie 90, cualquiera sea su
denominación. No serán recibidos en los hoteles ni en las casas de cambio, solo
en el banco nacional Al-Maghrib. Parece ser que hubo una vez alguna
falsificación importante de esta serie y quieren evitar cualquier problema.

Si
va a tomar lo que se llama "petit taxi", una especie de Fiat Uno hecho taxi como
para 3 personas, indique al chofer que para el viaje ponga en funcionamiento el
reloj: parece ser que es una tarea que obvian hacer cuando el pasajero es un
turista.

Y lo que más queremos en lugares tan culturalmente distintos como puede llegar a
ser Marruecos es no parecer "tan" turista.

 Fuente: Mujeres de Empresa