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Londres: consejos para principiantes

Visitar por primera vez Londres puede ser una experiencia inolvidable, pero no solo por su belleza sino también por los problemas con los que se puede encontrar en una ciudad tan inmensa. Si desea evitarlos, lea esta nota.
  
  

Londres es una de las
ciudades más visitadas de toda Europa. No es casualidad, ya que esta capital
posee resabios Romanos, Sajones y Medievales pero también
rascacielos y una
arquitectura Victoriana imponente.

En otras palabras, Londres cuenta con un
pasado muy vivo, pero también con un presente muy innovador y moderno. Con el
correr de los siglos, todas las aldeas que se hallaban en ese lugar, se fueron
consolidado y transformado en esta enorme y maravillosa ciudad. Tan solo su
tamaño, puede intimidar a aquellos turistas que la visiten por primera vez.

Por ello mismo, a
continuación, le ofrecemos algunas sugerencias para que su primer viaje a
Londres sea lo más gozoso y distendido posible.

En primer lugar, tome un
viaje de orientación, como aquellos que son ofrecidos en los mega buses rojos de
doble cabina. Realice este viaje en su primera la mañana, o en las primeras
horas de la tarde como máximo.

Asegúrese de que su hotel
o residencia esté cerca de una boca de subterráneo (tube). No trate de alquilar
un auto dentro de la ciudad: las calles se congestionan todo el tiempo, los
conductores son muy agresivos, y casi no hay lugares para estacionar. Eso, para
no mencionarle lo dificultoso que es conducir por el carril izquierdo.

Lo ideal para el
transporte, sería comprar un pase de subterráneo, que permite que la entrada y
la salida del mismo sea más rápida y directa. Los boletos individuales le harán
esperar largas colas para adquirirlos cada vez que viaje, le harán también
llegar más tarde a todo y, en conjunto, le costarán más caros.

Estudie el mapa de la
ciudad y el mapa del subterráneo, antes de salir del hogar. No es necesario ser
un experto para situarse, solo debe tener una sensación de ubicación para no
estar muy confundido.

No espere cubrir todos
los sitios de la ciudad en un solo viaje. Usted podría volver a Londres varias
veces y aún así no conocer todo lo que esta ciudad tiene para ofrecerle.

En su primer viaje,
intente visitar sólo los lugares principales, que “no se puede perder”, los
cuales le detallaremos debajo. El sólo hecho de viajar a través de la ciudad,
incluso con su eficiente sistema de subterráneos, lleva un gran tiempo durante
el día. Dirigirse de una sección de la ciudad a otra, podría llevar hasta
cuarenta minutos.

Por lo tanto, lo ideal es
no planear ver todos los sitios principales, como el Museo Británico, La Torre
de Londres, Los Jardines de Kensington, o la Torre Bridge, en un solo día. Hacer
planes poco realistas, lo dejarán frustrado y agotado.

Otro cuestión que demanda
mucho tiempo en Londres, es la gran cantidad de turistas que se agolpan en sus
museos, castillos, palacios, calles, restaurantes, etc. Armase de paciencia en
cualquiera de estos lugares, ya que Londres recibe a millones de visitantes a lo
largo de todo el año, y nunca existe allí las “temporadas bajas”.

Lo que no se puede perder

Hasta aquí le hemos
brindado unos consejos generales para visitar toda Londres. Ahora, seremos más
específicos y le diremos todo lo que usted "no se puede perder" en su primera
vez a Londres. Aquí va la lista.

Changing of the Guard:

Éste es quizás el
espectáculo más grande y uno de los más antiguos del mundo. Se realiza cada año
alrededor del palacio de Buckingham. El palacio en sí mismo, que es la
residencia oficial de la reina, está abierto cada año durante los últimos dos
meses del verano. Los visitantes pueden ver los magníficos State Rooms con una
de las colecciones mas finas de la reina, que contienen, por sobre todo,
pinturas y muebles.

St. Paul Cathedral:

La clásica catedral de
Londres, diseñada por Sir Christopher Wren, es muy famosa por ser el sitio donde
se casaron el príncipe Charles y Diana. Fue construida entre 1675 y 1710, y
tiene una gran galería y una cripta, en donde fueron enterradas muchas personas
famosas. Tenga en cuenta que para visitar la galería, es necesario subir 259
escalones…

The British Museum:

Como el museo público más
viejo del mundo, este gigantesco lugar también es también el más visitado de
todos los museos de Gran Bretaña. Se destaca especialmente los Elgin Marbles
(mármoles de Elgin), la piedra Rosetta (Rosetta Stone), la Carta Magna y las
momias egipcias. El museo fue fundado en 1753 por un Acta del Parlamento, para
exhibir las colecciones de Sir Hans Sloane. Como cualquier museo gigante, lo
ideal es recorrerlo rápido en su totalidad, para luego ver sus sitios favoritos
en profundidad.


The Tower of London:

Fue el hogar de los
famosos Yeomen Warders o Beefeaters, y a lo largo del tiempo, esta torre ha sido
una fortaleza, un palacio, una prisión y un parque zoológico.

La parte más antigua, la
torre blanca, fue construida en la época de William the Conqueror y tiene más de
900 años. Las joyas de la Corona están a la vista, así como también algunas
armaduras.

Para evitar las largas
colas para ver las joyas, llegue a eso de las nueve de la mañana, y vaya directo
a la sección de las joyas. Muy posiblemente, también desee tomar el viaje
(gratuito) de Beefeater, lo que dura alrededor de una hora.

Otras cosas para no
perderse en la Torre son los inmensos cuervos negros y la Traitor’s Gate (puerta
de los traidores).

Westminster Abbey:

La abadía de Westminster
es una de los edificios góticos más finos y llamativos de Gran Bretaña, el cual
fue y es escenario de coronaciones, matrimonios, y ceremonias de defunción de
los monarcas británicos.

Esta iglesia fue
construida entre los siglos XIII y XIV, y, con sus grandes ventanas rosas, su
excepcional altura y sus contrafuertes, parece haber sido inspirada en las
grandes catedrales de Rheims y Amiensm, en Francia.

Existe un tour que consta
de un walkman, donde puede escuchar las diversas historias a medidas que pasea
por la misma, o también se puede realizar uno de 90 minutos con una guía
turística.

Tower Bridge y el Big Ben:

Estos sean quizás los dos
sitios más fotografiados de Londres, y la mayoría de los nuevos turistas están
ansiosos por ver ambos. Aunque no es el más antiguo de Londres (fue abierto en
1894) el Puente de la Torre es el puente más estimado en la ciudad, mientras que
el Big Ben se considera a menudo como un icono de la ciudad.

Londres, es sin dudas una
de las ciudades más emocionantes del mundo. Solo recorrer sus empedradas calles
y observar sus casas y negocios puede ser una experiencia inolvidable.

Pero siguiendo estos
pasos, también podrá disfrutarla de forma bastante completa, sin mayores
inconvenientes.

¡Good Travel Sir!