Las personas mayores y la salud mental

Aproximadamente el 20 por ciento de los mayores de 55 años experimenta desórdenes mentales específicos en algún momento…
  
  

Los
desórdenes más comunes, en orden de preponderancia, son:

· Trastornos de ansiedad,
tales como fobias y trastorno obsesivo-compulsivo;

· Deterioro cognitivo
grave, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, y

· Trastornos en el estado
de ánimo, como depresión.

La
esquizofrenia y trastornos de personalidad son menos comunes. Sin embargo, hay
evidencia de que no se informa totalmente los trastornos mentales en las
personas mayores.

Los
trastornos mentales
representan una grave amenaza para la salud y bienestar de
las personas mayores. Las personas mayores tienen el índice más alto de
suicidio en Estados Unidos y, aunque sólo representan el 13 por ciento de la
población, las personas de 65 años o más cometen el 20 por ciento de todos
los suicidios.

Los hombres blancos de 85 años o más son especialmente
vulnerables, con un índice de suicidio seis veces mayor que el de la población
en general.

Los trastornos mentales también pueden afectar negativamente la
capacidad de las personas mayores para recuperarse de otros problemas de salud.
Los ataques al corazón tienen cinco veces más probabilidades de ser fatales en
una persona con depresión.

El riesgo de muerte para los residentes con depresión
grave en una residencia de ancianos es 60 por ciento más alto que para los
residentes que no tienen este trastorno mental.

La
aparición de los trastornos varía ampliamente en las personas mayores con
enfermedades mentales. Algunos han sufrido una enfermedad mental grave y
persistente durante la mayor parte de su vida adulta, mientras que otros han
tenido casos periódicos de enfermedad mental. Mucha gente experimenta
trastornos mentales o problemas de salud mental por primera vez a una edad
avanzada.

La
pérdida de un ser querido u otras pérdidas que ocurren a edad
avanzada por lo general exacerban estos problemas. Los trastornos mentales también
varían en gravedad, desde problemáticos, o incapacitantes, hasta fatales.

Desafortunadamente, aunque existen tratamientos para muchos trastornos mentales
comunes, todavía existen barreras para identificar y tratar los trastornos
mentales en las personas mayores.

Prejuicios
contra la vejez

Mucha
gente cree equivocadamente que los trastornos mentales, como la depresión o la
demencia, son normales en las personas mayores y que no hay tratamientos
eficaces disponibles.

Otro mito sugiere que las personas mayores no pueden
cambiar, experimentar un crecimiento psicológico y espiritual, o contribuir a
la sociedad. Por esto, son vanos los esfuerzos para mejorar su salud mental.

Estigma

Algunas
personas mayores creen que los trastornos de la salud mental y su tratamiento
son vergonzosos, representan un fracaso personal o llevarán a la pérdida de
autonomía. Por esto ellos pueden negar que tengan problemas mentales o no
aceptar el tratamiento de los proveedores de cuidados para la salud mental.

Diferencias
en síntomas y tratamientos

Los
trastornos mentales que experimentan las personas mayores pueden diferir de
aquellos que acontecen en las
personas más jóvenes, lo que puede dificultar un diagnóstico preciso y el
tratamiento. Por ejemplo, una persona mayor con depresión tiene más
probabilidades de informar síntomas físicos, como insomnio o dolor, antes que
sentimientos de tristeza o de inutilidad.

También es importante indicar que
muchos médicos y otros profesionales de la salud podrían no proporcionar un
eficaz cuidado de la salud mental porque no han recibido una formación adecuada
para diagnosticar y tratar los trastornos mentales en las personas mayores.

Acceso
inadecuado a los servicios

Muchos proveedores de
cuidados para la salud mental o de servicios para las personas mayores han dado
escasa atención a los problemas
mentales de éstas.

Los medicamentos con receta, que a menudo son un elemento
importante en los tratamientos de salud mental, podrían ser demasiado caros
para las personas mayores con ingresos fijos. Además, podría ser que no
dispongan de transporte para ir a las citas de asesoría o de los grupos de
apoyo.

Falta
de profesionales

Existe
una falta en general de profesionales experimentados en salud y servicios
sociales, y entrenados para proporcionar cuidados para la salud mental de las
personas mayores.

Fuente:
AoA
(USA)