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La Rosca de Reyes

Historia de este postre tradicional… y una receta para no dejar pasar la oportunidad.
  
  


La
rosca de Reyes

es un postre que se consume el día 6 de Enero, conmemorando que los Reyes Magos
han encontrado el pesebre donde ha nacido Dios.

 Y
según lo narra Marco Polo en su libro El Millón:
“Los tres Reyes de la comarca se pusieron de viaje para adorar a un profeta
recién nacido y llevarle tres ofrendas: oro, incienso y mirra. Si el profeta
tomaba el oro, era rey terreno; si tomaba el incienso era un Dios; y si tomaba
la mirra, era un médico.

Resolvieron ir entonces los tres al mismo tiempo a adorar al Niño.
Y lo encontraron del tamaño de la edad que le correspondía tenía a la sazón el
niño tres días-. Se postraron ante él y le ofrecieron el oro, el incienso y la
mirra. El niño tomó las tres ofrendas y les dio a cambio, un cofrecillo
herméticamente cerrado. Dentro del cofrecillo los Reyes encontraron una piedra,
con la cual el Niño les quiso significar que debían ser firmes y constantes en
su fé; pero como desconocían el significado la arrojaron a un pozo y vieron que
de las nubes descendió una llamarada que se hundió hasta la piedra.
Comprendieron que se trataba de un talismán, tomaron parte del fuego y lo
llevaron a sus respectivos países para mantenerlo ardiendo y utilizarlo en todos
los holocaustos”.

Y para conmemorar esto, nació la costumbre de partir la rosca, que se
origina en la Edad Media. En Francia comenzó a celebrarse esta fecha,
cristianizando la costumbre pagana de “elegir un rey de las fiestas”
Inspirado en el Eclesiastés, la gente se reunía en la noche familiar alrededor
de una rosca de pan dulce adornada con azúcar y frutas cristalizadas, en la que
habían escondido un haba, como símbolo de la huída de la persecución del rey
Herodes.

Hoy en día el haba ha sido sustituida por una figurilla de plástico escondida en
el pan.
Cada persona corta una rebanada de rosca, y el cuchillo simboliza el peligro en
el que se halla el niño Jesús. La persona que tiene la suerte de encontrar la
figurilla al cortar el pan, es, según la costumbre, anfitrión de otra
celebración posterior: Por ejemplo en México es el 2 de Febrero el día de
la Candelaria
, y la tradición observa que esta persona debe confeccionar
un “ropón” al niño Jesús. Es decir, vestirlo de gala y ofrecer a sus invitados
los tradicionales tamales, hechos de maíz, (el alimento prehispánico por
excelencia) y chocolate, “el alimento de los dioses”.


 Ingredientes

 450 gr. harina

15
gr.  levadura


200 gr. manteca


115 gr. azúcar

3
huevos

7
yemas


1/4 cc sal

2
C agua de azahar


Ralladura de limón

2
naranjas cubiertas

A
gusto muñequitos

2
huevos para Pintar la Rosca


115 gr. azúcar granulada para espolvorear



Procedimiento

 Se deshace la levadura en 8 cucharadas de agua tibia. Se agrega el harina
necesaria hasta formar una masa. Dejar cerca del calor hasta que doble su
volumen por el efecto de la levadura.



Con el resto del harina se hará un nido. En el centro se colocan los huevos
enteros, el azúcar y la sal. Se mezcla esto con las yemas, el agua de azahar,
las ralladuras de limón, la masa ya fermentada y por último la manteca.
Finalmente se coloca en un bowl dejando que repose 12 horas a temperatura
ambiental o 6 horas en un lugar tibio.



Se vuelve a amasar y se forman dos roscas sobre placas de horno enmantecadas.
Previamente se habrán metido dentro de la masa de cada rosca pequeños muñequitos
o dijes. Se deja cerca del calor por una hora.