LA EXCELENCIA DEL ECOTURISMO

COMENTARIO AL PIE DE LOS ANDES Desde Bariloche escribe Juan Isidro González.

Si retrocedemos en el tiempo en busca de antecedente, nos encontramos con que Herodoto (-485 a -420 a.C.) ya había descripto sus largos trekking, cayado en mano, por el entonces pequeño mundo en que vivía (ver en este portal "LA HISTORIA DEL TURISMO").

Así las cosas, el historiador griego puede ser considerado como el padre del turismo ecológico. Recorrió Egipto, Palestina, el Sur de Rusia y el Norte de Africa y volcó sus experiencias en un volumen que llamó "Historia".

No hago más que ratificar una verdad absoluta al sostener, con énfasis, que la Argentina posee una notable geografía para llevar adelante, con el mayor de los éxitos, planes de Turismo Ecológico (Ecoturismo o Turismo Alternativo)  de mayor envergadura, pero con el esfuerzo concatenado de los organismos públicos (nacionales, provinciales, municipales), los agentes de viaje y el invalorable esfuerzo de la comunidad. 

Esta alternativa de viajar produce notables ingresos en las naciones que lo han encarado con absoluta seriedad. Y los empresarios turísticos son punta de lanza para llevarlo adelante

 En la actualidad, solo algunas agencias  lo concretan parejamente al turismo tradicional. Lo brindan a puro pulmón, tropezando con mil y un escollo producto de la falta de una legislación adecuada. En tal sentido, no solamente los empresarios se encuentran afectados, ignorados por las autoridades, sino también los terceros prestadores, quienes  lo hacen posible gracias a su solo esfuerzo.

La carencia de basamentos sólidos crea incertidumbre y preocupación. El aporte oficial, desde el punto de vista jurídico y fiscal, sería de extrema importancia para el sector. Así lo han determinado y encarado con seriedad otros países, lo que les resultó sumamente propicio.

 La ausencia de una legislación nacional en la materia, coadyuva a los entredichos  entre las agencias y muchos sectores que nos gobiernan en sus distintos estamentos.

Es por ello que, de manera urgente, la Secretaría de Turismo y Deportes de la Nación, como organismo rector, debería elaborar propuestas legislativas y determinar quiénes intervendrían en la redacción de los proyectos de leyes y decretos necesarios. Se comenta que algo estaría haciendo, pero se desconoce  qué  y cuáles serán sus verdaderos alcances. Sin embargo, por algo se debe comenzar.

 Cuando mencioné más arriba el aporte de las comunidades me refería, de manera concreta, a que el esfuerzo de los terceros prestadores resulta fundamental para alcanzar los objetivos buscados, toda vez que ellos son el nexo operativo de la relación y atención a los turistas, por lo que no se los puede soslayar.

Asimismo deberán tener una firme integración empresarial en los planes ecoturísticos, ya sea participando con micro emprendimientos o bien como cooperativas asociadas con otros inversionistas, contando necesariamente con la ayuda   – técnico y legal – de los organismos gubernamentales que entienden en el tema (Secretaría de Turismo y Deportes de la Nación, la Administración de Parques Nacionales, etc.).  

Los émulos de Herodoto  buscan llenar sus ojos y embriagar sus sentidos con las bellezas que brinda el planeta tierra. Y la Argentina, con lugares propios del Paraíso Terrenal, posibilitan una inefable comunión del hombre con la naturaleza  inmaculada, indescriptible, impoluta.

Es por ello que debemos estar mejor preparados para recibir a los visitantes con inteligencia, creatividad y hospitalidad. Estas cualidades no pueden ni deben faltar en quienes ofrezcan sus servicios y tampoco en aquellos que realmente los lleven a la práctica.

Es muy importante tener esto en cuenta porque el Turismo Ecológico así lo requiere, dado que la relación entre el cliente viajero, su agente receptivo y los prestadores es mucho más informal y cercana si se la compara con el turista tradicional.

Ninguna planificación puede dejar de contar con el aporte enriquecido de la comunidad que, por obra de su cultura, generosidad, humildad y honestidad siempre ha sido enaltecida por la generosidad y afecto que le brinda a quienes desembarcan en nuestras playas. Nuestro pueblo, en ese sentido, ha recibido siempre un claro reconocimiento.

Sin embargo, se lo debe preparar aún más como activo participante, y a la vez ayudarlo a mejorar el medio ambiente con elementos propios del lugar, ya que  el ecoturismo debe ser compatible con la preservación integral del medio ambiente, de manera tal que en su desarrollo se tenga muy en cuenta todo lo referido a la protección y cuidado de los recursos naturales y su empleo.  

Se impone destacar que este arrollador tipo de turismo necesita de importantes aportes en materia económica para poder alcanzar los niveles de aceptación.

Y todo plan tiene necesariamente que ser a través de las áreas públicas y privadas, y sustentado con normas legales – y necesariamente fiscales también, punto que merece reiterarse – que den una base fortalecida que garantice a ultranza todas y cada una de las inversiones que se realicen, evitando a la vez el ahogo económico, cada vez para fuerte, y el acoso fiscal que se padece hoy en día.

En tal sentido, es trascendente considerar la concesión de estímulos por parte de los organismos nacionales, provinciales y municipales para quienes cumplan con todos los formalismos para ser aceptados como inversionistas, difusores o prestatarios de servicios. De esta manera se logrará fomentar con seriedad el desenvolvimiento de este tipo viejo, aunque nuevo estilo de hacer turismo.

El Turismo Ecológico, por otra parte, es una alternativa importante para acrecentar la ocupación plena en las ciudades huéspedes, sea cual fuere el punto de nuestra geografía en que se lo ponga decididamente en marcha, aunque en cierto sentido ya lo está, pero no con las expectativas que se merece.

 Lamentablemente en nuestra ciudad, por ejemplo, hay quienes aún no lo entienden así. Mientras que la Secretaría de Turismo de la Nación se encuentra abocada a encarar la metodología para fomentar seriamente este tipo de turismo, que cada día encuentra más adeptos alrededor del globo, en nuestra Secretaría de Turismo local debería estar trabajando y elaborando distintas alternativas con el concurso de agencias, hoteleros, etc., a pesar de que aún hay quienes, con cierto poder de decisión, que están preguntándose: Turismo ecológico, ¿qué es?, sin considerar que se necesitan cambios para evolucionar en todo sentido.

Lo importante es saber definir con toda claridad qué es el ecoturismo (o turismo alternativo) y dejar bien definidas las líneas que lo separan del llamado "turismo convencional", a pesar de que ambos apuntan hacia un mismo punto. No colisionan entre sí, de ninguna manera, puesto que son  claramente diferentes  en su concepción y desarrollo, aunque muy bien pueden ser complementarias una de otra, como las vías férreas. 

Nada obsta que se lleven a la práctica en un mismo viaje. Por eso puede decirse que están claramente hermanados. Uno es el turismo meramente contemplativo (tradicional) y el otro participativo (trekking, cabalgatas, rafting, buceo, etc.), pero con absoluta precaución por cualquier impacto ambiental contraproducente que pudiera causar un abuso desmedido y no regulado en las distintas prácticas.

 La biodiversidad es fundamental en cada ecosistema, por lo que se transforma en un ítem clave de los lugares de atracción para el viajero en busca de algo novedoso. Por ello su preservación y cuidado deberán contar con normativas especiales. Los expertos en conservación del medio ambiente tienen considerables cosas que aportar en el tema. 

Es mucho lo que viene realizando el sector privado argentino para evolucionar en una actividad en pleno auge. Lo hacemos tomando como ejemplo lo que se concretó en países que tomaron el tema con seriedad, como México, Costa Rica, Ecuador y Colombia.

En Bariloche, los agentes de viaje y cía. trabajamos de manera activa, con  cordura y prudencia, claro está, pero todavía no contamos con el necesario aporte del gobierno comunal  que percibe excelentes ingresos gracias a la llamada "industria sin chimeneas".

 Y la Patagonia Argentina, "granero de América" en lo que a ecoturismo se refiere, está sola y espera, pletórica de virtudes. Espera con los brazos abiertos que quienes tienen poder de decisión, en todo los niveles, parafraseando al poeta español Jorge Manrique, "aviven el seso y despierten"… que es una manera de hacer algo más por el país.

No debe esperarse que Dios siga proveyendo.

BARILOCHE, OCTUBRE DE 2002