Juegue al tenis sin temor

Tomar la raqueta e ir a descargar las tensiones de la semana, el sábado por la tarde, puede ser placentero; pero a veces se transforma en algo muy doloroso.
  
  

 

 

 

 

El
jugador de fin de semana, cualquiera sea su edad, pero más a menudo después de
los 30 años, corre el riesgo de visitar a su médico con urgencia.

Dejemos
de lado, no por poco importante ni frecuentes, los problemas cardiovasculares,
que son los más graves y por ende los de mas temer.

Un
tobillo torcido, un músculo desgarrado o un tendón distendido, son accidentes
comunes en este deporte en el cual la potencia se desarrolla al máximo en cada game.

Pero
sin duda alguna, la lesión más pintoresca de este deporte es la
Epicondilitis
o codo de tenista.

El
nombre científico correcto es entesitis,
o, hablando más claro, una distensión del tendón de los músculos extensores
de la mano en su lugar de inserción ósea en el epicóndilo, eminencia ósea
del hueso cúbito.

Este
tendón de músculos muy poderosos, está adherido en una superficie muy pequeña
de hueso y cuando el músculo “tira” demasiado, arranca la membrana ósea (periostio),
produciendo un cuadro muy doloroso en el codo que se extiende por todo el
antebrazo hasta la mano, impide abrir una puerta, tomar algo con la mano, dar un
apretón de manos, etc.

El
codo de tenista no se produce en general en profesionales de técnica depurada y
alta competencia, sino en deportistas amateur, de escasa experiencia, mala técnica
e inadecuado uso de su raqueta, ya sea por que la cambió o se alteró su
encordado.

El
tratamiento entonces, consiste en calmar el dolor y la inflamación. Esto tiene
sus mejores resultados con tratamientos locales: cremas, parches, infiltraciones
y fisiokinesioterapia ( láser, magnetoterapia ).

Todo
lo anterior no tiene resultado si no se soluciona el problema de base: mejorar
la técnica, usar una raqueta adecuada y con un encordado que no vibre
demasiado.

Cuando
todo lo anterior no resulta, una sencilla técnica quirúrgica puede ser la
solución para seguir disfrutando del antes llamado deporte
blanco
.