Introducción a la escritura creativa

La escritura, sobre todo la escritura creativa, es un proceso que consta de varias etapas, cada una de ellas con sus propias "orientaciones basicas".

Vamos a suponer que usted ya está decidido a escribir y ya superó todas las barreras que habitualmente nos impiden dar expresión a nuestra creatividad, sobre todo cuando se trata de encarar algo nuevo. Vamos a suponer también, que aun no empezó a escribir.

En este punto, es necesario tener una visión global de los pasos que comprende el proceso de escritura:

1- Planificación: "Juntar" ideas y focalizar su pensamiento en el desarrollo de las mismas.

2- Organización: Encontrar la mejor manera para organizar y darle forma a su material.

3-Borrador: Poner por escrito sus ideas en sentencias y parágrafos.

4-Revisión: Releer el borrador y repensar las ideas originales.

5-Edición: Releer la version final buscandos errores "técnicos" (ortográficos, gramaticales, etc.)

6-Revisión final: Buscando errores de tipeo y similares.

Para comenzar, entonces, la planificación. Para ello, debe pensar en estos elementos:

1- Tópico: Aquello sobe lo que quiere escribir (tambien llamado tesis, tema o sujeto). Lo mejor suele ser partir de la propia experiencia y, a partir de ella, dejar volar la imaginación. También puede buscar ideas en la televisión, la radio, experiencias ajenas, algo que leyó, viajes, etc.

2-Propósito: Es su objetivo al escribir. En general, hay un objetivo común que es entretener, pero también pueden existir otros (instruir, persuadir, describir, dejar testimonio, etc.).

3-Audiencia: ¿Para quien escribe? Esto no quiere decir quién tiene posibilidades reales de leerlo, sino quién querría que lo lea, y cómo se imagina usted a sus lectores.

Organización: Comprende cinco pasos:

1-Agrupar ideas similares: para establecer conexiones e identificar patrones comunes. Orden las ideas de inicio en "generales" y "específicas", luego ubique todas las específicas dentro de las generales. Se dará cuenta que la escritura muchas veces comienza con proposiciones generales respaldadas por detalles específicos.

2-Dejar de lado las ideas no esenciales.

3-Seleccionar el tono del relato (formal, informal, amargo, ligero, triste, atemorizador, festivo, etc.)

4- Ordenar las ideas en una secuencia lógica (cronológica, espacial, de importancia, etc.)

5-Subrayar las ideas principales: Permite ordenar las ideas en esta etapa y ver el plan general del relato.

Continuará