¡Insectos, fuera de mi hogar!

Molestos como ningún huésped, estos intrusos llegan un día a nuestro hogar para instalarse y vivir a expensas de nuestra salud y comodidad. Sin embargo, son muchas las cosas que puedes hacer para liberarte de ellos…
  
  

Para comenzar a eliminar
los insectos de su hogar, será necesario hacer menos atractiva la entrada de los
mismos a su casa, lo que significa dejar de darles de comer, de proporcionarles
un hábitat cómodo, o de permitirles trasladarse con toda soltura durante la
noche.

 Y es que, sin dudas, no
es necesario que les curse una invitación a estos intrusos para que los mismos
decidan meterse (y alojarse) en su hogar. Pero haciéndoles la vida un poco más
difícil, sin dudas empezarán a disfrutar menos de la vida en su casa, por lo que
muy probablemente decidirán emigrar.

Comenzando el desalojo



 
En primer lugar, debería
comenzar limpiando y refregando, bien profundamente, todas las partes del hogar
donde ellos podrían llegar a realizar su cría, como por ejemplo las canillas y
cañerías del agua, los lugares que se encuentran debajo el lavabo, detrás de los
inodoros, de los cajones de la cocina, de la heladera, o aquellos que pueden
estar llenos de tierra, como debajo de la heladera o en los rincones perdidos,
especialmente los de la cocina y el cuarto de baño, dos de los lugares de la
casa preferidos por los insectos.  

Es importante que sepa
que, para sobrevivir, estos insectos tienen sí o sí que tener alimento, por lo
que si usted deja la comida a su entera disposición, les estará proporcionando
la nutrición que los mantendrá bien vivo, les permitirá reproducirse, y atraer
también a más cantidad de intrusos.

 En esta misma línea,
también será muy importante que se deshaga de toda la basura y restos de comida
que pueda haber en la casa. Para esto, antes de la llegada de la noche, saque la
basura de su hogar y comience a limpiar todos los restos de comida que puedan
haber quedado en la mesa del comedor, la mesada de la cocina, el horno, e
incluso sobre el piso.

 Por cierto que también
será muy importante que cubra todos los alimentos, que mantenga guardados fuera
de la heladera, con un repasador, o bien los inserte en contenedores especiales. 

Recuerde que dejar una
olla grasienta sobre las hornallas durante la noche, será como cursar una
invitación a comer a todos estos molestos insectos. Y la cuestión se agravará
aún más por que estos insectos podrían dejar huevos u otro tipo de “regalos”
bastante nocivos, y sin dudas nada deseados, en la comida que, a posteriori,
usted y su familia ingerirán.

 Además, sería muy
importante que tape todos los agujeros (busque bien, trate de encontrar los más
escondidos) por donde estos insectos podrían entrar. Para esto, podría utilizar
pedazos de madera o metal.

 Otras aberturas que
deberá encargarse de sellar, -usando en este caso arcilla de moldear o bien
algún tipo de cemento en pomo-, serán todas las grietas alrededor de los
lavabos, fregaderos, cañerías de agua o de gas, así como también las grietas
alrededor de los zócalos y entre los mosaicos del piso.

 Asimismo, también debería
asegurarse que no queden abertura entre los bordes de las ventanas, o, caso
contrario, instalar algunos burletes. Los alambres también podrían ser muy
útiles para rellenar hoyos que no tengan ningún uso, ya que impedirán que
cualquier insecto se desplace por los mismos.



 
Cuando la prevención no es suficiente

 Todas estas medidas
seguramente ayudarán de manera determinante a evitar los intrusos en su casa,
pero debe saber que también inciden otros factores que pueden atraer estos
insectos, entre los que se cuentan el clima y la ubicación del hogar, aspectos
imposibles de modificar por usted mismo, por lo cual muy posiblemente necesitará
contar con la ayuda de un producto insecticida o, tal vez, de un fumigador
profesional.

 Sucede que para el caso
que todos los productos aplicados hayan fallado, no quedará otro remedio que
contratar a un fumigador profesional, para que rocíe por completo el hogar de
forma mensual, bimestral, o semestral, dependiendo el caso, para poder alejar,
definitivamente, a estos huéspedes no deseados fuera de su casa.

 Pero si bien hay casos en
los que no queda otro remedio que contratar a alguna de estas personas, siempre
se deberá probar primero con uno de los varios productos insecticidas que se
pueden hoy conseguir en el mercado, especialmente en hipermercados, farmacias, y
ferreterías, los cuales son sin dudas más económicos que contratar los servicios
de un fumigador.

 En el caso de que opte
por estos últimos productos, debe saber que existen varios tipos disponibles:
algunos que se aplican roseando, otros que vienen en forma de pasta, otros que
vienen dentro de trampas, algunos que vienen mezclados con agua, etcétera. Solo
debe determinar cual es el más indicado para sus propias necesidades ya que
algunos serán más efectivos sólo en ciertas condiciones, por lo que aquellos que
les dieron resultados a su vecino, podría no dárselo a usted.

 En el caso que opte por
estos últimos productos, asegúrese de verificar que las etiquetas de los envases
aclaren que estos insecticidas no son nocivos para el medio ambiente, y que no
dañarán a mascotas (especialmente pajaritos, los más sensibles a los efectos de
los pesticidas) ni a niños.

 En este sentido, también
será muy importante que mantenga estos productos fuera del alcance de los niños
más pequeños, y también de sus mascotas: Usted desea liberarse de los habitantes
no deseados, no de los amados.